El Gobierno, dispuesto a la ilegalización de ANV, en su momento José Oneto
El Gobierno no descarta la ilegalización de Acción Nacionalista Vasca (ANV), pero en su momento, que puede coincidir con el primer atentado de ETA si esa organización, que en sus estatutos rechaza la violencia, se niega a condenar expresamente cualquier acción violenta de la banda terrorista, según se ha sabido tras el encuentro Zapatero-Rajoy celebrado en la Moncloa, encuentro que ha sido recibido por la opinión publica con esperanza y optimismo.
Por eso, según fuentes bien informadas, es probable que ETA no cometa ningún atentado antes del día 16 de junio, día que se constituyen los nuevos ayuntamientos, lo que obligaría al partido político “tomado” por Batasuna a pronunciarse contra la banda y sus métodos.
Las tesis del Gobierno es que ahora es imposible iniciar una ilegalización tal como pide el Partido Popular porque no hay tiempo y que, además, es imposible impedir la toma de posesión de los concejales de las listas de ANV que no fueron ilegalizadas. La tesis gubernamental sostiene que el mandato imperativo y el derecho a ocupar el cargo para el que fueron elegidos esos concejales existen desde el mismo momento en el que se les proclamó, una vez efectuado el recuento de votos y no desde la toma de posesión.
La única fórmula posible para evitar esas tomas de posesión, como quiere el PP, sería anular las elecciones en esos Ayuntamiento donde hay concejales de ANV y repetir las elecciones...
El Gobierno, que ha venido insistiendo que vigilará todas las actuaciones de ANV, sus declaraciones y sus movimientos, está dispuesto, en su momento, a proceder a la ilegalización del partido, que está siendo utilizado por Batasuna y por ETA (en el comunicado de ruptura del alto al fuego se dejaba traslucir) acudiendo a la Sala 61 del Supremo, galanteando claramente la ilegalización o utilizando el mecanismo de “ejecución de sentencia” que afecta a la ilegalización de Batasuna y a los partidos políticos que sean manejados por Batasuna.
Esta medida que se quiere tomar con calma y con todo tipo de argumentos jurídicos para que sea aceptada por el Tribunal Supremo y por el Tribunal Constitucional entraría dentro del plan de “rectificación” que lleva a cabo el presidente del Gobierno y que comenzó con el ingreso en prisión de De Juana Chaos (abandonado ya por ETA y por la izquierda aberzale) y de Arnaldo Otegi, olvidado también por sus seguidores hasta el punto que en las manifestaciones que se han realizado a su favor en el País Vasco había más miembros de los servicios de información y de inteligencia que militantes de la llamada izquierda atberzale.
Todas estas decisiones forman parte de ese anuncio de “aniquilación” de ETA al que se ha apuntado a última hora Zapatero y al que se refirió en el último comité federal del PSOE, a pesar de que ninguno de sus miembros le exigió la mínima responsabilidad por los errores cometidos y por el cambio de política.
La realidad es que Zapatero, después de la ruptura del alto al fuego por parte de ETA, le ha visto las orejas al lobo y ha tenido que reflexionar sobre los resultados de las elecciones municipales, donde el “proceso de paz” y la política antiterrorista a que ha venido desarrollando han influido en los núcleos urbanos más cercanos al Partido Popular, especialmente en Madrid, escenario de una decena de manifestaciones.
Veinticuatro horas después de la Cumbre de la Moncloa el optimismo parece haber vuelto a la vida política y hasta el sector duro del PP y su círculo mediático parecen haber aceptado el gesto de Estado de Mariano Rajoy. Pero, cuidado, cuidado, que sólo han pasado veinticuatro horas...
miércoles, junio 13, 2007
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