jueves, junio 21, 2007

ETA ataca Andalucia y ZP debe responder en Navarra

ETA ataca en Andalucía y Zapatero debe responder en Navarra
Elsemanaldigital.com

22 de junio de 2007. Las Fuerzas de Seguridad localizaron ayer en Ayamonte un vehículo cargado por ETA con un quintal de explosivos. La banda terrorista se dispone a actuar y a seguir haciendo lo único que han sabido hacer ininterrumpidamente durante cuatro décadas: violar las leyes y causar dolor y miedo para lograr la independencia de un futuro Estado euskaldún. José Luis Rodríguez Zapatero, como presidente del Gobierno, tiene todo el respaldo de los ciudadanos para cumplir su obligación más básica: defender el orden y la seguridad de todos con los medios del Estado de Derecho. El problema de Zapatero y de su Gobierno está en sus tratos previos con los abertzales en general y con la banda y la ilegal Batasuna en particular. Desde antes de alcanzar el poder, el 14 de marzo de 2004, el PSOE mantuvo conversaciones con los representantes de los terroristas, que entre otras cosas violaban el Pacto por las Libertades que PSOE y PP firmaron en respuesta al pacto de los independentistas con ETA en Estella. ETA declaró en 2006 un "alto el fuego permanente" que en sus intenciones traería la paz a cambio de unas negociaciones políticas cuyo alcance se discutía. Zapatero hizo posible ese clima, y a su obligación de combatir el terrorismo se une ahora su necesidad de demostrar la intención de hacerlo, de la que muchos ciudadanos dudan vistos los precedentes. Además, ETA nunca respetó ninguna "tregua", y ésta no ha sido la excepción. En los últimos meses y años ETA ha reconstruido sus comandos con nuevos reclutas, ha impartido cursillos de formación terrorista, dispone de abundantes armas y explosivos como se demostró ayer jueves en Ayamonte, ha extorsionado a empresarios para financiarse, vuelve a tener a través de ANV portavoces en las instituciones, ha vuelto a matar –con tres víctimas durante el "proceso de paz"- y en definitiva se ha recuperado de los duros golpes recibidos entre 1999 y 2004, que llevaron a la banda al borde de la extinción. Zapatero ha presidido ese proceso, y ha roto la unidad antiterrorista de los dos grandes partidos que estaba en la base de la eficacia del Estado. Zapatero tiene en sus manos una manera simple y nítida de demostrar que no cede al chantaje de los independentistas. En Navarra los constitucionalistas vencieron las elecciones del 27 de mayo. El PSOE obtuvo un resultado malo y quedó como tercera fuerza política, pero en sus manos está dar el Gobierno de la Comunidad Foral a los populares de UPN –que triunfaron en las urnas y duplican en votos a los socialistas pero no tienen mayoría absoluta por un escaño- o entregarlo a los abertzales de Nafarroa Bai. Teniendo en cuenta que Navarra es una petición política irrenunciable de ETA, el presidente del Gobierno dejará claras sus intenciones con su decisión.

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