jueves 7 de junio de 2007
Hacerse ilusiones
MANUEL ALCÁNTARA
La verdad es que son una artesanía íntima que requiere tiempo y esa forma de amor que solemos llamar paciencia. Las ilusiones hay que hacerlas, entre otras cosas porque nadie nos las da hechas y cuando las teníamos manufacturadas, a quemarropa, nos dicen que se ha acabado el alto el fuego. Cuesta creer que no tengamos remedio y además ya sabemos que cuando se nos cae el alma a los pies cuesta mucho trabajo agacharse para recogerla. ETA anuncia un nuevo programa de festejos. Puede que no sea traidor el que avisa, pero puede que sea un canalla el que está decidido a «golpear sin parar hasta conseguir» lo que quiere y que, por supuesto, no es lo que quieren todos.Los expertos en la lucha contra la banda, que ya tenían tiempo para haber adquirido mayor experiencia, aseguran que los terroristas disponen de un comando itinerante, o sea, de un grupo de asesinos nómadas, además de tres comandos sedentarios. Todos tienen licencia para volver a matar a partir de ahora. ¿Quién ha expedido esos permisos? ¿Nadie les ha insinuado a los señores asesinos que es inverosímil que tengan balas para todas sus futuras víctimas? Zapatero, que cree, como los buenos 'maitres' de los buenos restaurantes, que todo se arregla con una sonrisa, pide unidad. Y Rajoy, que está convencido de que las cosas tienen que ir mucho peor para que empiecen a mejorar, exige rectificación. Debieran modificar sus estrategias. El cáncer ha hecho metástasis y hay que variar el tratamiento antes de que al enfermo le traiga sin cuidado la Seguridad Social.Gran tristeza. Los pistoleros están listos para atentar y se sospecha que algunos lo desean fervientemente, ya que lo que pudo empezar como anhelo se ha convertido en profesión. Vendrán días de luto y condenas cada vez más enérgicas. Paciencia y a barajar muertos.
jueves, junio 07, 2007
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