martes 19 de junio de 2007
Funerales prematuros
POR EDURNE URIARTE
CON los vaticinios sociológicos y polítológicos pasa lo mismo que con las noticias. O el hombre muerde al perro o no hay impacto social, por lo que el porcentaje de desastres, catástrofes y muertes anunciadas es más o menos el quíntuple de los que realmente suceden. Más que la natural atracción de los humanos por el género apocalíptico, se trata de puro marketing.
Como Fukuyama anunció el fin de la historia y vendió muchos libros, otros sentencian el fin de la prensa escrita y logran su porción de la codiciada tarta de la atención. Pero el funeral es tan precipitado como el de las ideologías alternativas al liberalismo. Creo más bien, como Jean-Marie Colombani, a punto de dejar la dirección de Le Monde, que internet no será la tumba de la prensa escrita, sino uno de los elementos de su renacimiento. Se lo decía recientemente a L´ Express: la clave de la supervivencia de la prensa escrita está en entender el valor de su producto, la información de calidad. Que se lee en papel o, ahora, también en internet. Pero el producto sigue siendo imprescindible, aunque se diversifiquen los soportes de comercialización.
La fascinación por internet le otorga cualidades destructivas o milagrosas completamente infundadas. Como otro funeral prematuro que se dedicó a la comunicación interpersonal juvenil en el inicio de la era de internet. Lo que en realidad ha ocurrido es que incluso se ha reforzado a través de un messenger que multiplica las posibilidades del intercambio. Porque internet es sólo un vehículo al servicio de necesidades, la comunicación interpersonal o la información de calidad, que permanecen.
martes, junio 19, 2007
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