La campaña termina sin libertad para todos
Elsemanaldigital.com
25 de mayo de 2007. La cercanía de unas elecciones implica trabajo y preocupaciones para los candidatos, pero supone una gran alegría colectiva. En democracia, la confirmación de que el gobierno es representativo y de que depende de la voluntad de la gente es el fundamento de la vida en común. Pero esto sólo es plenamente cierto cuando se acude a las urnas en paz y en libertad, cosa que no ha sido cierta durante la campaña electoral y que arroja una sombra innecesaria sobre los comicios del 27-M. Sedes, candidatos y actos del Partido Popular han sido objeto de ataques y amenazas, en varias regiones españolas pero muy especialmente en el País Vasco. Allí, también un candidato socialista al Ayuntamiento de Guetaria (Guipúzcoa) se ha encontrado con una bomba que afortunadamente no ha estallado. Mientras, cientos de candidatos del PSOE y más aún del PP y de UPN han tenido que hacer la campaña con escoltas armados, porque la violencia del entorno de Batasuna se ha recrudecido, mientras que los informes apuntan a que ETA podría tener atentados ya planeados. La libertad no es completa en un país en el que Batasuna, un partido ilegal, de hecho una rama de una banda terrorista, puede pedir el voto para un partido de dudosa legalidad como ANV y al mismo tiempo amenazar a los restantes partidos y candidatos. No son palabras hueras, porque detrás de ETA hay una capacidad comprobada de causar dolor y miedo. Otros grupos extremistas, en otras regiones, se han unido según sus medios a esta violencia selectiva que pone en riesgo la jornada electoral. La democracia española a duras penas ha superado el trauma de la violencia contra las sedes del Partido Popular en la jornada de reflexión del 13 de marzo de 2004; los síntomas de anormalidad democrática se acumulan, y no son pocas las personas que consideran que el momento es excepcional. Ante las amenazas y la violencia, y teniendo en cuenta que el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero no ha empleado todos los medios del Estado que están a su disposición para garantizar la libertad de todos los candidatos, hay personas de izquierdas dispuestas a votar al Partido Popular, por ser el único que permanece fiel sin fisuras a los valores constitucionales. La concejala del PSOE Gotzone Mora, entre otros vascos vinculados al movimiento cívico antiterrorista, ha pedido que se vote al PP, no por compartir totalmente su programa sino porque es la única respuesta democrática al abandono del Pacto Antiterrorista por el PSOE y al crecimiento de la violencia. En estas elecciones, además de los cargos electos, está en juego el prestigio de nuestro sistema político.
jueves, mayo 24, 2007
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