martes, junio 26, 2007

Las tensiones Rusia-OTAN no superan las de 1999

Las tensiones Rusia-OTAN no superan las de 1999
Ángel Maestro

26 de junio de 2007. Días pasados se han cumplido diez años desde la firma del Acta Fundacional de las relaciones mutuas, cooperación y seguridad entre la Federación de Rusia y la Organización del Tratado del Atlántico Norte. Mas el estado actual de la situación entre las dos partes no permite una visión optimista. Fuentes gubernamentales rusas del máximo nivel han acusado a Bruselas de engaño, argumentando que ya durante la primera ampliación de la OTAN se prometió a Rusia que en el territorio de los nuevos países miembros antaño pertenecientes al Pacto de Varsovia no se emplazaria ninguna estructura militar de la OTAN. Rusia ha comenzado a dar su respuesta, emprendiendo los ensayos con el misil Topol-M, hoy el único en el mundo dotados de ojiva planeadora capaz de desarrollar velocidad hipersónica, a la vez que realiza maniobras en zig-zag, y que según los expertos puede burlar hoy cualquier defensa antiaérea. También está ensayando el misil de crucero R-500, lanzado desde la platafoma móvil Iskander. Putin considera que no es Rusia quien está promoviendo una nueva carrera armamentística, sino que responde a la instalación de nuevas bases de la OTAN en Bulgaria y Rumanía, el sistema antimisiles en Polonia y el nuevo radar en la República Checa.El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, responde que las referidas acciones de Washington fortalecen no sólo la seguridad de los Estados Unidos y de Europa sino también la de Rusia, y que no preocupan a los dirigentes de la OTAN los ensayos de los avanzados misiles rusos, ya que consideran a Rusia como socio de la alianza.Lo cierto es que las relaciones Rusia-OTAN, y especialmente entre Rusia y los Estados Unidos, como principal componente de la Alianza Atlántica atraviesan una verdadera crisis. Pero para nuestra opinión no tan grave como la de 1999 con los bombardeos de la OTAN sobre Servia, cuando Moscú rompió todas sus relaciones con Bruselas. Por otra parte Putin ha presentado una propuesta sorprendente, y es la de usar conjuntamente con Estados Unidos el nuevo radar de Gabala, arrendado en Azerbaiján, y que cubrirá una enorme superficie. Dicho radar puede cubrir todas las direcciones desde donde fuesen lanzados misiles contra Europa, ya que en segundos el radar registra el lanzamiento, sigue la trayectoria del misil, y prepara los datos para su interceptación en un punto óptimo. El secretario de defensa estadounidense, Robert Gates (antiguo director de la CIA), se ha mostrado dispuesto a discutir con Rusia y con China (junto con EE.UU., únicas potencias que pueden considerar los misiles intercontinentales) las posibilidades de implantación de la Defensa Anti-Misiles (DAM) en el Este de Asia. Pero según analistas internacionales sería ingenuo pensar que los EE.UU. van a aceptar de inmediato la oferta rusa de utilización conjunta del potente y sofisticado radar en Azerbaiján. Existen fuertes adversarios a la misma en el Congreso y entre destacados generales y almirantes en activo, que consideran que su país deben seguir liderando los proyectos globales.

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