lunes 25 de junio d e0207
Caídos en mision de paz
La creciente inquietud por la seguridad de la misión internacional de la FINUL en Líbano a causa del auge de la violencia que se vive en el país tuvo ayer, desafortunadamente, un luctuoso desenlace: seis jovencísimos soldados del contingente español de la misión de la ONU murieron cuando su vehículo resultó alcanzado por la terrible explosión de una bomba en el curso de una misión rutinaria. La confirmación, por parte del Ministerio de Defensa, de que se trató de un ataque deliberado, no de la explosión de una mina abandonada como tantas otras miles en una región en permanente conflicto armado, añade al terrible suceso un punto de incertidumbre aún mayor, si cabe.El área en la que desarrollaban su labor los legionarios paracaidistas españoles vivía una calma tensa desde que la guerra entre Israel y la milicia libanesa chií Hezbolá se cerrase el verano pasado con la interposición de la Fuerza Internacional a la que pertenecían los cinco militares asesinados. Para la población civil, el despliegue de los cascos azules en la zona supuso un alivio y aunque la milicia proiraní mantenía importantes recelos frente a lo que globalmente consideraba una fuerza más proclive a los intereses de los israelíes en la zona que a los de los civiles libaneses, el buen hacer de nuestros soldados había conseguido que los incidentes con los miembros de la guerrilla chií fuesen de escasa importancia. Con todo, desde los violentos acontecimientos del campo de refugiados palestinos de Nahr el Bared, en las afueras de la ciudad portuaria de Trípoli, donde los seguidores de la facción radical suní de Fatah al Islam se habían enfrentado con dureza a las propias fuerzas del Ejército libanés, los militares españoles habían incrementado al máximo las medidas seguridad. Algo que, como desgraciadamente ha quedado ahora patente, en una zona de conflicto tan delicada como la frontera israelo-libanesa, es imposible de conseguir al cien por cien.La intencionalidad del ataque es incuestionable, pero sobre la autoría aún no se puede asegurar nada, si bien Hezbolá se apresuró a negar cualquier implicación en la misma y el 'modus operandi' apunta hacia la órbita suní de Al-Qaida, que ya ha dado muestras sobradas de querer expandir su imperio del caos al siempre inestable Líbano. El ministro Alonso recalcó inmediatamente que «España apoya y seguirá apoyando» la misión de las Naciones Unidas para Líbano. No puede ser de otra manera, porque la tarea que dentro del contingente internacional tienen encomendada nuestros soldados atañe tanto a la estabilización de Líbano como a la lucha por la paz mundial.
domingo, junio 24, 2007
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