martes, octubre 14, 2008

Luis Pousa, Actuar responsablemente

martes 14 de octubre de 2008
LUIS POUSA
CELTAS SIN FILTRO

Actuar responsablemente

Casi todos están de acuerdo en que la crisis económica, que ya afecta a Latinoamérica y Asia, ha derivado en una crisis de confianza que se retroalimenta mutuamente con los problemas de liquidez de las instituciones financieras. Eso conlleva restricciones del crédito, que las primeras en acusarlas son las pequeñas y medianas empresas, necesitadas de circulante para el desenvolvimiento de su actividad diaria. Aunque, todo hay que decirlo, también las hay que podrían perfectamente echar mano de la caja B, y autofinanciarse con los excedentes opacos de la etapa de las vacas gordas.

Que la crisis afecta a todo el mundo no hace más que confirmar la evidencia de que el sistema financiero está globalizado y su peso en la economía mundial es enorme.

Como en otras veces, la cosa comenzó en Estados Unidos con lo de la hipotecas basura e inicialmente afectó a la banca anglosajona -estadounidense y británica, aunque luego el número de entidades infectadas ha rebasado ese ámbito-, porque el control del riesgo en su modelo bancario es muy relajado.

Lo de exportar los problemas no es un caso nuevo por parte de los norteamericanos. En los años 6o De Gaulle denunció que las reservas de oro de Fort Knox eran insuficientes para responder a las grandes cantidades de dólares-papel que iban al mundo para financiar la guerra del Vietnam. Tras la guerra de Irak, el déficit fiscal de los Estados Unidos superó los 500.000 millones de dólares, más del 4% de su PIB.

EEUU mantiene de forma intermitente un déficit externo significativo, transfiriéndole a los demás países el problema de financiarlo. A diferencia de los años sesenta y setenta, en los que el déficit de los estadounidenses fue soportado por los europeos, hoy sus financiadores son los países asiáticos -China principalmente, que a cambio obtiene el consentimiento tácito de mantener el yuan permanentemente infravalorado, y así inundar el mercado con sus productos-.

Según analistas financieros, el saldo vivo de contratos financieros que está garantizando el riesgo de crédito en el mundo equivale a 10 veces el PIB mundial, y los activos y los pasivos en el extranjero de las economías avanzadas son cinco veces su PIB.

Pues bien, la falta actual de liquidez ha hecho que los inversores occidentales hayan empezado a repatriar sus capitales de Latinoamérica y Asia, por lo que los países más afectados se han visto obligados a devaluar las monedas. De manera que los fallos de regulación en los países occidentales y, sobre todo, en Estados Unidos se han trasladado a todo el mundo. En consecuencia, las respuestas tienen que ser coordinadas y globales.

El plan de rescate de la zona euro, acordado el pasado domingo por los 15, pretende garantizar la liquidez de las instituciones financieras y aportarle recursos adicionales; en definitiva, recuperar la confianza. Esa será la manera de que a las pequeñas y medianas empresas se les puedan garantizar más facilidades para obtener líneas de crédito y que la actividad económica se mantenga.

La crisis es financiera y es ahí donde hay que aplicar el tratamiento de choque, porque esa será la manera de que haya liquidez y recuperar la confianza. Quienes están afrontando estas cuestiones están defendiendo responsablemente a las empresas y a los ciudadanos, mientras otros hacen demagogia.

http://www.elcorreogallego.es/index.php?idMenu=13&idEdicion=1036&idNoticiaOpinion=353006

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