viernes, septiembre 07, 2007

Alemania, objetivo terrorista

viernes 7 de septiembre de 2007
Alemania, objetivo terrorista
AL Qaida sigue amenazando a Occidente. La desarticulación de un grupo islamista que planeaba un atentado masivo en Alemania con ocasión del aniversario del 11-S ha reactivado las alarmas de seguridad, especialmente en el continente europeo. El terrorismo islamista no descansa y Occidente no debe bajar la guardia frente a su chantaje. Los terroristas tienen claro cuál es su objetivo: desestabilizar a las sociedades abiertas e instalarlas en el miedo y la incertidumbre permanentes. Lejos de aminorarse, la amenaza crece y no ceja en su empeño de sembrar dolor y desolación a su paso. Desde el 11-S, el fanatismo totalitario vinculado a Al Qaida y a otros grupos de filiación islamista ha logrado perpetrar varios macroatentados. Europa ha sufrido hasta el momento dos: uno en España y el otro en el Reino Unido. Sin la operación policial llevada a cabo el pasado martes, Alemania se habría sumado desgraciadamente a esta lista de países, convirtiéndose así en el tercer destino europeo del terror islamista. Afortunadamente se ha impedido en el último momento que este país sufriese una cadena de atentados que, según las informaciones, hubiese tenido como objetivos tanto las instalaciones militares norteamericanas en Alemania como el aeropuerto internacional de Fráncfort. Este dato no debe pasarse por alto, ya que pone de manifiesto no sólo que Europa es un objetivo prioritario del terrorismo yihadista, sino que la seguridad europea adolece de fallos estructurales que permiten a los terroristas infiltrarse en el continente y operar con relativa frecuencia y facilidad.
En este sentido, resulta urgente incrementar la cooperación y la coordinación policial dentro de la Unión Europea. Es cierto que se han dado numerosos pasos en este terreno, pero, a lo que se ve, siguen siendo insuficientes. No hay que olvidar que, aunque la operación policial se haya saldado con éxito, lo cierto es que los terroristas habían sido capaces de organizarse, fabricar y acumular explosivos en grandes cantidades, ya que se habla de más de quinientos kilos de TNT. Otro dato a tener en cuenta es que la mayoría de los terroristas detenidos eran alemanes convertidos al islam. De este modo se confirma lo que ya había sucedido en el Reino Unido con alguno de los asesinos que estuvieron detrás de los atentados del 7-J en el metro de Londres. Quizá no estaría de más indagar sobre los motivos psicológicos que están detrás de que algunos de los conversos europeos al islam orienten su fe hacia el terrorismo y la guerra santa contra Occidente, algo que debe hacernos pensar sobre lo que está sucediendo en el inconsciente colectivo que alimenta la estructura de las creencias que sustentan buena parte de la vida cotidiana de las sociedades europeas. Esconder la cabeza ante esto sería un gravísimo error.

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