martes, octubre 14, 2008

Antonio Garcia Barbeito, No meneallo

No meneallo

ANTONIO GARCÍA BARBEITO

Martes, 14-10-08
Ni el tiempo, ni la memoria, ni la tierra. Alguna vez he dicho que quiero que los huesos de Lorca tengan un entierro digno -como sería justo de todos los muertos-, pero después de leer, de ver, de oír, creo que lo mejor para el poeta -para la imagen que de él tenemos- es que no remuevan más que sus libros, sus versos, su teatro, la historia de la desbordante alegría que dicen que tenía siempre. Removerán la tierra y hallarán unos huesos, y más huesos, y no sabemos si al final serán los de Federico, sobre todo después de leer que en la finca donde se supone que lo enterraron, alguien, hace más de medio siglo, cuando araba, vio cómo la reja levantaba unos restos humanos y el dueño ordenó tirarlos. ¿Eran los restos de Lorca? Quizá sea mejor no meneallo. Y esto que digo de Federico García Lorca y de la tierra digo de muchos poetas y de su memoria. Pido no remover tampoco la tierra de la historia, si al removerla podemos hallar datos que, aunque sean ciertos, nos confundan, nos desdibujen al personaje.
De Manuel Machado me interesa mucho más cualquiera de sus poemas que el soneto a Franco, como de su hermano Antonio me quedo, antes que con los versos a Líster, con cualquier aforismo. Ni uno ni otro podrían negar la autoría de esos versos que les resultaron «malditos», pero tampoco podrían explicar por qué los escribieron, porque están muertos. La obra de los dos sería tan grande sin esos poemas; luego sobran. Como sobra conocer ahora el posible acercamiento de Miguel Hernández, antes del 36, a la Falange de su amigo Sijé. Y más que sus poemas desesperados contra todo lo sagrado, me quedo con algunos endecasílabos -¿por qué casi nadie los nombra?- a María Santísima: «...la Luz pasó el umbral de la clausura / y no forzó ni el sello ni la puerta».
Removamos la tierra, la memoria, el tiempo si es para airear la luz, no las sombras. ¿O acaso aportaría algo a la historia saber, por ejemplo, que a algunas de las mujeres que se han inmortalizado como diosas de mármol les olían los pies? En cuanto a poetas, que remuevan para ver si aparecen versos anónimos. Desenterrar las íntimas debilidades de alguien es dejarlo siempre a medio desenterrar.

http://www.abc.es/20081014/opinion-firmas/meneallo-20081014.html

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