domingo, septiembre 23, 2007

Marcello, La pinza mediatica de Zapatero

lunes 24 de septiembre de 2007
La pinza mediática de Zapatero

El homenaje a Polanco pareció más un funeral sobre Sogecable que sobre el editor con Felipe González en el papel de la madrastra cabreada aleccionando a la vicepresidenta De La Vega que hacía de Blancanieves, acompañada de sus siete enanitos, los ministros de Interior, Defensa, Exteriores, Cultura, Educación, Sanidad y Justicia que recibieron sonrientes el “fuego amigo” que les lanzaba González, en respuesta al “fuego amigo” que los de Prisa dicen recibir por parte del multimedia de La Sexta, Mediapró y de “El Público” –el nuevo periódico “de izquierda” a punto de salir-, que consideran obra y una competencia desleal montada por el presidente Zapatero.
Una competencia desleal frente al monopolio que los de Prisa han disfrutado bajo los gobiernos socialistas de González, a cambio de un sin fin de favores mutuos, entre los que se incluyen como los mas notorios: el apoyo de los polanquistas al referéndum de la OTAN y la ocultación de las responsabilidades políticas y penales de González en el crimen de Estado y la corrupción institucional; y las ayudas del Gobierno al Grupo Editorial del desaparecido editor, y a sus problemas judiciales, véase el caso Liaño, entre otros muchos (todavía esperan los de Prisa que su influencia en el ámbito de la Justicia les arregle lo de Sogecable).
El fondo de la pelea, o del fuego cruzado entre el Gobierno y Prisa estriba en que, desde su llegada al poder, Zapatero fue consciente del desprecio político hacia su persona que se desprendía desde los altares de Prisa. Y que fue a más a medida que se confirmaron, por causa de sus desvaríos confederales estatutarios y la frívola negociación con ETA, las carencias del Presidente que, en opinión de los ideólogos del diario “El País”, ponía en peligro la convivencia de los españoles, la cohesión nacional y la propia permanencia del PSOE en el Gobierno, cosa que aún está por ver gracias a la escasez de liderazgo e inmovilismo de Rajoy.
Pero también provocó alarma en Prisa la irrupción de La Sexta en el mapa mediático y luego el lanzamiento del nuevo periódico de Roures, al tiempo que Zapatero alcanzaba un pacto de no agresión personal con Pedro J. Ramírez –que solo lo acusa de “iluso”-, y de apoyo al Grupo de “El Mundo” para convertirlo en el buque insignia de la derecha.
La pinza de “El Mundo” y “La Sexta” –como aquella otra de Aznar y Anguita- es lo que temen González y los de El País que nunca habían consentido que cualquier otro medio, o grupo de comunicación, entrara en su territorio, de ahí su colaboración y complicidad en la liquidación de “El Independiente” a principio de los años noventa. Pero, esta vez, los intentos de Prisa –con un Polanco en decadencia- por impedir que otro Grupo se inmiscuyera en su territorio editorial han resultado vanos, y además se ha encontrado con la batalla del fútbol audiovisual, que pone en jaque la supervivencia de Sogecable.
Y que recuerda aquella otra batalla entre Vía Digital y Sogecable en los tiempos de los gobiernos de Aznar, que Polanco acabó ganando tras amenazar al Gobierno del PP –empezando a publicar historias como las de “Aguas de Fuensanta- con desvelar ciertos negocios de la familia Rato, motivo por el cual Aznar transigió, a su pesar, en la fusión de las plataformas digitales y, en consecuencia, apartó a Rato de la sucesión.
El protagonismo desmedido de González en los homenajes a Polanco y su muy estrecha relación personal y profesional con Prisa es, por otra parte, un modelo a seguir que le gusta a Zapatero para cuando, tarde o temprano, deje la política, convencido de que sus amigos, a los que tanto favoreció, lo colocarán en el nuevo Grupo editorial –como el campeón izquierdista de la paz y de los pobres- si pierde el poder, con lo que no tendría que trabajar como vendedor de un concesionario de Citroen en León, como pronostico José Luís Martín Prieto.
Y no solo está el modelo de González con Prisa, sino que Zapatero también tiene el precedente de Aznar con Murdoch. Aunque lo que está por ver es si los de La Sexta, El Público y Mediapro, serán capaces de resistir y de sobrevivir en la batalla mediática en las condiciones actuales, y no digamos si Zapatero pierde el poder. Una prueba de fuego que si han conseguido los de Prisa tras la derrota de González en 1996. Porque ahora, a la sombra de la Moncloa y también de la Generalitat, los empresarios –de la derecha y la izquierda- que se han beneficiado del gobierno en sus cacerías fallidas o triunfales a empresas antes privatizadas por Aznar –Endesa, BBVA, Repsol, etc- han echado una mano financiera y casi a fondo perdido o compensado por otro lado a al clan de La Sexta. Pero si llegan las vacas flacas de la economía (y de la publicidad), y Zapatero perdiera el poder ya veríamos en que acaba todo el tinglado de Roures y compañía.
De momento, el homenaje a Polanco se ha convertido en un lamento por Sogecable y en una advertencia a Zapatero en plena pre campaña electoral, porque los de Prisa ya han desenfundado sus cañones y han comenzado a bombardear, con salvas de aviso, a la estrategia del Gobierno de los cheques regalos a los votantes de la izquierda a los que, con ello, pretende movilizar. Cañones que estuvieron callados durante el gran fiasco del Estatuto y la negociación con ETA –aunque hubo francotiradores solitarios- y que ahora con mucho menor motivo empiezan a tronar, como tronó González “in memorian” de Polanco no solo por la pérdida del editor, sino por el temor de que su herencia editorial se empiece a desestabilizar, al menos en el campo audiovisual.

No hay comentarios: