martes 25 de septiembre de 2007
Rajoy gana y el zapaterismo quema al nacionalismo de derechas y al Rey
Antonio Martín Beaumont (elsemanaldigital.com)
R AJOY va hacia adelante y el llamado "empate técnico" ya es mirarle desde La Moncloa la coronilla al líder popular. Dicen mandamases socialistas consultados que el problema al que José Blanco no encuentra solución es que desde el mes de marzo de 2004, mientras el PSOE cae y jamás ha vuelto a alcanzar en los sondeos el techo obtenido en aquellas controvertidas elecciones que ganó, el PP no sólo mantiene sus datos de entonces, sino que paulatinamente progresa. Las mismas fuentes señalan, además, que el supuesto "empate técnico" de los sondeos no es en realidad tal, por cómo está configurada España electoralmente, puesto que a la hora de repartir escaños una mínima victoria en votos del PP sobre el PSOE supondría entre 20 ó 25 diputados de ventaja de los populares. Lógico, por tanto, el desasosiego del socialismo. Tanto es así que cualquier cosa parece valer con tal de recuperar votos. La política, en definitiva, aunque se trate de disimular, simplemente es llegar y mantenerse en el poder casi a cualquier precio. No son solamente las ofertas de otoño que desde la sección de oportunidades de La Moncloa se vocean estos días: "Babycheque", "bonojovenalquiler", "descuentoIRPF"… Ni las que irán llegando. No, no es sólo eso. Ahora, para ganar, a seis meses de la hora de la verdad, vale cualquier cosa: hasta recuperar al fugado ex ministro José Bono, tentar al retirado Juan Carlos Rodríguez Ibarra, traerse desde Roma al "catolicón" Paco Vázquez y, si fuese necesario, reeditar el dúo sevillano de verbena años ochenta Felipe- Alfonso. Lo que sea para ganar. ¿El precio? ¡Qué más da! No lo paga nadie; lo pagamos todos los españoles. De momento, el precio parece que sí lo han pagado -y de qué manera- los que de forma más sumisa han agachado la cabeza ante la política demoledora de Zapatero. Miren si no cómo están sus ocasionales aliados políticos catalanes y vascos CiU y PNV. Es lo que pasa cuando se ve cómo se trata de quemar en la hoguera a un partido –afín- de casi diez millones de votos y en vez de alzar la voz, previendo incluso que después a ti te puede pasar lo mismo, se aporta la leña para que el fuego dure más. La derecha nacionalista está en profunda crisis. Tampoco al Rey parece que las cosas le vayan demasiado bien. ¿El Rey en el punto de mira? ¿Tormenta sobre La Zarzuela? El gusto por ejercer el papel moderador con excesivo celo (eso sí, dependiendo de lo que se trate) está acabando con la omertà político-mediática de la que se ha beneficiado desde la muerte de Franco. De momento, los socios de Gobierno de Zapatero en Cataluña, los mismos a los que Su Majestad les dijo que "hablando se entiende la gente", los de ERC, esta semana han presentado una proposición de Ley en el Congreso para que se despenalice quemar fotos de Don Juan Carlos. No parece que soplen vientos de cortes sin séquito.
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