jueves 19 de julio de 2007
Una de suspense
Lo de aplazar hasta el 18 de agosto el futuro del Gobierno de Navarra no es producto de un malentendido entre el PSN y Nafarroa Bai, sino más bien fruto de una estrategia calculada e intermitente con la que Zapatero intenta ganar tiempo a ver si llega a las elecciones anticipadas sin que ETA haya dado el bombazo criminal. En realidad, el PSOE vuelve a ganar tiempo, mientras Pepiño Blanco viste el fallido acuerdo con Nafarroa de un acto de responsabilidad con el que Zapatero les ha vuelto a tomar el pelo a todos, engañándoles como siempre ha hecho con Rajoy, Ibarretxe, Carod, Mas y ahora con Zabaleta, que acaba de descubrir que la palabra de Zapatero es “papel mojado”.
Eso sí, el jefe del socialismo navarro, el tal Puras, no sólo le ha tomado el pelo a los de Nafarroa sino que se lo ha tomado a los navarros, a los que ha tenido en vilo desde el pasado 27 de mayo, y es de esperar que se lo tengan en cuenta si hay elecciones anticipadas, lo que no sería nada de extrañar. E incluso que coincidieran con otras anticipadas, las elecciones generales.
Porque, vista la excitación general, el silencio de ETA y la confusión del PP, alguien podría imaginar una escena de suspense en la que tras el Consejo de Ministros del mes de agosto, y después de un encuentro con el Rey en Palma de Mallorca, Zapatero anunciara para finales de octubre —el día 28 o algo así— la convocatoria de elecciones generales, en coincidencia con los comicios de Navarra, para lo que sería necesario que en Pamplona no se constituyera el Gobierno, por lo menos antes del día 18 de agosto, que es lo que acaba de decir la presidenta del Parlamento navarro, por supuesto tras escuchar las instrucciones que llegan a Navarra desde el PSOE de Madrid.
De manera que continúa el suspense navarro y del calendario electoral nacional, y este nuevo aplazamiento puede servir a los negociadores del Gobierno con ETA para intentar conseguir otra u otras semanas más sin un solo disparo y sin un solo atentado, y sobre todo sin un solo muerto, porque de producirse un nuevo crimen de la banda terrorista el mapa político y el calendario electoral comenzarían a cambiar de manera vertiginosa. Y no precisamente a favor del Ministerio de Interior, como piensan en el PSOE, sino ya veremos a favor de quién, porque el PP no se callará en semejante ocasión.
Y mientras tanto, permanece en Navarra un Gobierno provisional que se va a quedar así tres meses, o puede que incluso cinco, si se repiten elecciones en esa comunidad foral, mientras Zapatero da una y cien vueltas más a la posibilidad del adelanto electoral y espera impaciente los correos de ETA a ver si le traen una y esperanzada novedad.
jueves, julio 19, 2007
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