jueves, julio 19, 2007

Jose Oneto, El sudoku navarro

jueves 19 de julio de 2007
El sudoku navarro José Oneto

El sudoku navarro, excluida la cama redonda propuesta por el socialista Fernando Puras en la que estarian todos los partidos politicos, no se resolverá hasta el 18 de agosto, y en caso de que no se resuelva, habrá disolución del Parlamento navarro y nuevas elecciones, que se verán influidas por todos los movimientos que durante estas semanas han hecho todos los partidos políticos. Será el electorado el que decida en el próximo mes de octubre pasar factura a unos políticos que no han sabido ponerse de acuerdo.
El pacto del PSN y Nafarroa Bai, prácticamente ultimado como anunció este cronista el pasado 19 de junio, ha sido boicoteado por el presidente del Gobierno, que antes de viajar a México encargó a José Blanco que lo rematase previamente a la última y definitiva reunión de Puras con Zabaleta en Pamplona.
Temeroso de que Puras (cosa imposible) actuase como Montilla en la reedición del tripartito, Zapatero dejó todo atado y bien atado. No solamente era el criterio del presidente del Gobierno, sino el del presidente del partido, Manuel Chaves (en su nombre habló Carmen Hermosín en la ultima Ejecutiva del PSOE); el de Álvaro Cuesta, encargado de la política municipal y autonómica; el del ministro del Interior, Pérez Rubalcaba, y el de la mayoría de los barones del partido.
La realidad es que estuvo todo hecho, pero las encuestas tumbaron un pacto que hubiera servido al Partido Popular para seguir asegurando que se había vendido Navarra a ETA y que el precio político a la banda estaba ya pagado de antemano.
El PP y la Unión del Pueblo Navarro (UPN) se quedan ahora sin argumentos para la polémica, y para esa venta a plazos de Navarra como han venido pregonando con insistencia. Y el PSOE se libera de un problema que podía reproducir los mismos conflictos que ha creado el tripartito catalán a sólo ocho meses de unas elecciones generales...
Por eso, la propuesta de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid, rechazada de plano por Acebes y por Miguel Sanz, no era tan disparatada. Si en Navarra se está jugando el futuro de Euskadi, y Navarra es la pieza clave de toda la estrategia de ETA, venía a decir Esperanza Aguirre, vayamos a un gobierno de coalición entre populares y socialistas aunque tengamos que aceptar a Fernando Puras como presidente.
Demostraremos que, por encima de la conservación del poder, están los principios y no podemos poner en riesgo los principios impidiendo, como sea, un Gobierno de los socialistas con los nacionalistas que quieren la incorporación de Navarra al País Vasco.
Ante una convocatoria electoral, situación que quiere evitar como sea Fernando Puras, el peor situado es precisamente el PSN, donde no entienden la decisión de Ferraz de romper el acuerdo con Nafarroa Bai cuando, dicen, los electores navarros se han pronunciado por un cambio. En ese escenario, los que más ganarían serían precisamente los de Nafarroa Bai, convencidos de poder arrancar votos en las propias filas socialistas.
Por eso, lo más probable, descartada la “propuesta Aguirre”, es que los socialistas dejen gobernar a UPN absteniéndose de la votación definitiva y permitiendo la reelección de Miguel Sanz por mayoría simple.
Esa situación duraría hasta a después de las elecciones generales, cuando, en caso de una victoria socialista, se plantee una moción de censura y un posible pacto con Nafarroa en una situación políticamente más madura que ahora.

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