viernes 20 de julio de 2007
Machistas y anacrónicos
M. MARTÍN FERRAND
ESTÁ previsto que Felipe González inaugure hoy el Congreso de las Juventudes Socialistas y que después, el domingo, sea José Luis Rodríguez Zapatero quien pronuncie el correspondiente discurso de clausura. Es natural. González, aunque la cronología parezca indicar lo contrario, es mucho más joven que Zapatero, un anciano que tiene el espíritu enredado en la Revolución de Asturias, la del 34. A Zapatero se le advierte demasiado el nervio totalitario que suele ser inseparable del socialismo clásico, mientras que González, que padeció en sus carnes la presión nacionalsocialista de Francisco Franco, ha sabido derivar a posiciones más abiertas y homologables con la socialdemocracia light que se lleva por la vieja Europa. Las banderas ideológicas resultan anacrónicas en un tiempo y un Continente en el que el Estado de Bienestar ha mermado la fuerza bipolar que, en el pasado, forzaba el paso del progreso.
No hay que escandalizarse en demasía con el video propagandístico con el que -¿para animarse?- los cachorros del PSOE, en parodia de un partido de rugby, quieren acabar con la «intolerancia» que denuncian en el PP. Aparte de la elección de un deporte tan popular por estos pagos, estaría muy bien todo lo que dicen de no ser por la violencia en la que se regodean. El sañudo afán de convertir al adversario en enemigo les consagra como mucho más intolerantes que sus denunciados. Supongo que las técnicas del clientelismo político exigen un cierto radicalismo en los mensajes que marque distancias, diferencias y, con ello, ofrezca razones para la afiliación, pero no son maneras. Se ve que no han cursado Educación para la Ciudadanía.
«Los nuevos rojos», como se hacen llamar los alevines socialistas, puede ser que sean rojos, cosa que no está muy clara en qué consiste cuando no se puede hablar de proletariado, pero resulta evidente que no son nuevos. Esos modos de matón y mamporro, aunque sean fruto de la animación electrónica, resultan impropios de quienes -«impulsando el futuro»- se acercan al mañana a lomos de un gerundio de dudosa corrección, fruto unívoco del sistema educativo del que han sido víctimas.
Si la meta de las JJ.SS. sólo llega a la rabia sañuda contra José María Aznar y Mariano Rajoy, dos eventuales discontinuos, poco camino tienen por delante quienes aspiran a suceder al hoy presidente del Gobierno. Su carencia intelectual les lleva al dramático y españolísimo fulanismo, algo que han aprendido de sus mayores, pero que convendría ir alejando del folclore nacional. No es preciso perpetuar las malas costumbres para mantener las tradiciones. Y lo más sorprendente a estas alturas de la Historia: el machismo que les sale por los poros a estos jóvenes con ambición de liderazgo y que les lleva a ignorar la existencia de la mujer -de las jóvenas- en sus esperpénticos gritos de propaganda y llamada de atención. Están muy verdes. Mejor que un Congreso debieran organizar un campamento -mixto, por supuesto- de verano.
jueves, julio 19, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario