jueves, julio 19, 2007

Piqué, otra convulsion en el PP

viernes 20 de julio de 2007
Piqué, otra convulsión en el PP
LA dimisión de Josep Piqué de la presidencia del PP de Cataluña introduce al primer partido de la oposición en una innecesaria crisis, cuando todavía se vivía en la organización el regusto amargo de la precipitada retirada de Jaume Matas en Baleares. Es difícil indagar con plena seguridad cuáles han sido las causas de esta decisión del dirigente catalán, porque la secuencia temporal de los acontecimientos conduce a un análisis confuso de los acontecimientos. Si -como informó ABC antes de que lo hicieran otros medios- el propio Piqué había aceptado y asumido el miércoles los cambios organizativos que le proponía la dirección nacional del PP, resulta desconcertante que tal consenso quedase roto ayer, jueves, inmediatamente después de la publicación de unas interpretaciones periodísticas objetivamente lesivas para la imagen del dirigente popular.
Piqué se desdijo ayer de su convenio con Ángel Acebes e hizo recaer sobre la dirección nacional del partido la responsabilidad última de su dimisión. Algo ha debido de ocurrir -por ahora sin determinar- para que un miembro de los llamados «maitines» -sanedrín de notables del PP con los que Mariano Rajoy mantiene una sintonía particular- mude tan rápidamente de criterio sin que las más altas instancias del partido hayan sido capaces de evitar una decisión que, objetivamente, repercute de forma negativa sobre la imagen de la formación.
En Cataluña los resultados electorales del PP estaban por debajo, no sólo de las expectativas -el saldo de las municipales no fue bueno-, sino también de sus necesidades para disponer de oportunidad de ganar las elecciones generales en el conjunto nacional. Era precisa una reorganización, nuevos nombres y un impulso igualmente nuevo para afrontar en mejores condiciones los comicios legislativos. Parece inconcebible que Piqué, por una parte, y la dirección nacional del partido, por otra, hayan sido incapaces de acordar los términos de esa reorganización e, inmediatamente después, de transmitirlos a la opinión pública con el necesario discurso integrador y cohesivo que los populares requieren en estos momentos.
La crisis resultante -verdaderamente evitable- concierne a Piqué, que habría debido aguantar el tirón, pero también a la dirección nacional del PP, cuya autoridad se ha visto cuestionada en poco tiempo por dos presidentes autonómicos en comunidades de vital importancia política y electoral, Baleares y Cataluña. No se trata de repartir culpas o de igualar recriminaciones, sino de apelar a la responsabilidad colectiva del Partido Popular: con episodios como éstos se está ofreciendo bazas argumentales a sus adversarios, que en su discurso crítico cuartean la percepción del PP, cuya imagen ha de ser la de un partido con pluralidad de sensibilidades pero perfectamente disciplinado y cohesionado en coherencia con el delicado momento por el que atraviesan la sociedad española y el propio Estado.
El Partido Popular es la expresión de la derecha democrática española, del muy amplio sector liberal-conservador nacional, de los ciudadanos moderados y de los sectores centrales de la sociedad española. El PP es un partido para una gran mayoría electoral; una organización con vocación de Gobierno que ha demostrado durante dos legislaturas que dispone de proyecto, programa y personas para llevarlo adelante con eficiencia y rigor. Una organización de estas características ha de favorecer un liderazgo fuerte -en este caso el de Mariano Rajoy- y deponer diferencias para encararse al Gobierno y al Partido Socialista con una unidad de acción indubitable, sin fisuras y con moral de victoria. Dimisiones como las de Piqué o -siendo distinta, también lesiva para el partido- la de Matas no permiten sostener un buen diagnóstico sobre la situación interna del primer partido de la oposición y responsabilizan a todos sus dirigentes a conjurarse en la unidad y la discreción para alcanzar la cita electoral con posibilidades de victoria. Porque España la necesita.

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