miércoles, enero 03, 2007

ZpM sigue perdido y sin acudir a la "zona cero" de Barajas

GARGANTA PROFUNDA

Zapatero sigue perdido y sin acudir a la "zona cero" de Barajas
Elsemanaldigital.com

¿Dónde está el presidente? ¿De vacaciones? ¿Está recluido? En la zona donde estalló la furgoneta, donde los equipos de rescate trabajan sin descanso, se le espera pero no llega.

3 de enero de 2007. Cada día que pasa, el atentado etarra contra la T-4 de Barajas va acentuando los perfiles de un horizonte de desolación que invade con su carga de desesperanza los territorios de la convivencia, la credibilidad del Gobierno y la solvencia de la clase dirigente política. En este panorama de aflicción, tan perceptible entre los miles de manifestantes que se han echado a la calle convocados por la AVT, el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero acapara todas las críticas, todas las denuncias, toda la rabia acumulada.No se pueden hacer peor las cosas en menos tiempo. La vuelta de ETA "a sus labores asesinas" ha puesto en evidencia una trilogía mortal de necesidad para cualquier político, formada por la suma de mentira, incompetencia y soberbia. Una arrogancia que encarna como nadie el presidente del Gobierno, cuyo comportamiento en esta crisis roza el insulto a los españoles. Cuatro días después del atentado, Zapatero -poseído aún de un agudo ataque de contrariedad, según cuentan a Garganta Profunda fuentes solventes- se resiste a acudir a la "zona cero" de Barajas."No quiere esa foto", dicen en el entorno monclovita. Lo peor para José Luis Rodríguez Zapatero es seguir inoculando en la opinión pública la insoportable sensación de que el hoy presidente del Gobierno, el de todos, máximo responsable de gestionar el interés general, se escuda en los muros palaciegos para hacer creer que todo está controlado. Extremo que preocupa seriamente a los asesores presidenciales. Y, entretanto, los equipos de rescate localizaron ya la zona donde están los coches de los dos ecuatorianos desaparecidos.Las labores de desescombro se han ido llevando a cabo de manera cuidadosa, lo que ha hecho que el trabajo sea más lento. Los bomberos -un retén de 18 hombres que se organiza por turnos- y la policía científica han trabajado sin parar desde pocas horas después del estallido del coche bomba que provocó el desplome del aparcamiento D en la nueva terminal de Barajas. Sólo pararon a las doce de la noche del 31 de diciembre para tomar las uvas, pero ni siquiera brindaron, por respeto a las víctimas.Los esfuerzos de todos los servicios de rescate obtuvieron los primeros resultados este martes cuando los bomberos llegaron a la llamada "zona cero". La tarea viene rodeada de enormes dificultades, ya que el calor acumulado bajo los hierros, coches y cemento ha provocado ya varias combustiones espontáneas que dificultaron la búsqueda.

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