viernes, julio 20, 2007

Miguel Escudero, El ministro Cambó

El ministro Cambó
20.07.2007 -
MIGUEL ESCUDERO

Fallecido hace 60 años, no hay duda de que Cambó es una de las figuras más relevantes que Cataluña desplegó en todo el siglo XX. Fue político, hombre de negocios y mecenas de la cultura. Nadie debería ignorar que Francesc Cambó donó colecciones pictóricas de primer orden al MNAC de Barcelona y al Museo del Prado, o que, entre otras fundaciones se le debe la 'Bernat Metge', la cual ha editado más de 300 volúmenes de clásicos latinos y griegos traducidos al catalán. Sólo por eso merece nuestro reconocimiento. Cambó quería reverdecer la conciencia catalana desde el civismo y la concordia. Búsquense comparaciones donde se quiera.Desde muy joven Cambó entró en la política de la mano de Prat de la Riba, y fue su sucesor en la Lliga, movimiento político regeneracionista de la burguesía catalana. Un partido hegemónico que, a diferencia de Unió Democràtica y Esquerra Republicana, pereció para siempre en 1939. Convergència es 'otra cosa', los talantes de Cambó y Pujol eran bien diferentes. El vehemente y catalanista Cambó -orador sólido y claro, agudo y preciso- no tenía empacho en referirse a «la propensión a murmurar y quejarse de los catalanes de hoy» o declarar que el 'seny' catalán nunca ha existido más allá de una frase. En sus Memorias reconoce que la propaganda política contiene exageraciones y algunas injusticias: «Los cambios en los sentimientos colectivos no se producirán nunca a base de juicios serenos y palabras justas y mesuradas». Cambó fue un ministro eficacísimo de Fomento y de Hacienda en los gobiernos de coalición de Maura. Yo quisiera destacar un párrafo suyo que marca las diferencias con los políticos actuales: «Con el tiempo, ya en plena juventud, sentí el impulso de intervenir en la política general española, no sólo por ambición -si bien, en su aspecto más noble ésta tenía su parte-, sino por el convencimiento de que las aspiraciones de Cataluña debían satisfacerse de cara a España, en un proceso de engrandecimiento de España». La frase 'Per Catalunya y l'Espanya gran' fue suya y «expresa exactamente lo que yo sentía a los 25 años y he sentido después constantemente. Dado que era un hombre fuerte, nunca caí en la debilidad separatista, fruto de la inconsciencia o expresión notoria de un complejo de inferioridad». Reléase poco a poco esta última frase.

No hay comentarios: