lunes, febrero 05, 2007

Luis Pousa, Mayor estabilidad social

martes 6 de febrero de 2007
LUIS POUSA
CELTAS SIN FILTRO
Mayor estabilidad social
Venticuatro horas antes de su encuentro con José Luis Rodríguez Zapatero en La Moncloa, Emilio Pérez Touriño firmó ayer con los agentes económicos y sociales -la patronal CEG y los sindicatos UGT y CCOO- el Acordo polo Emprego, con el que, según las propias palabras del presidente de la Xunta, se sientan las bases de la regulación del mercado laboral en Galicia para los próximos veinticinco años. Concretándose en la elaboración de tres leyes -la de creación del Instituto Galego de Seguridade e Saúde Laboral, la de Participación Institucional y la que modifica la Ley del Consello Galego de Relacións Laborais- y el nuevo modelo del Servizo Público de Emprego.
El siguiente paso, con el fin de consolidar la estrategia de concertación social iniciada en noviembre de 2005, será la negociación de un acuerdo por la competitividad y el desarrollo tecnológico, anunciado ayer por Touriño. Otra de las patas de la banqueta sobre la que debe sustentarse el clima de confianza empresarial que precisa la economía gallega para crecer por encima de la media española y europea, y acelerar el proceso de convergencia en ambos sentidos.
Estamos ante una estrategia de política económica que responde a un modelo en el que la profundización en el estado del bienestar supone favorecer la estabilidad social y política del capitalismo promoviendo la integración social, contribuir al crecimiento de la productividad del sistema económico gallego y proporcionar seguridad económica a todos los ciudadanos.
Estas son las tres funciones que, merced al pacto entre la Administración autonómica, la patronal y los sindicatos, sostienen el consenso social. Un elemento clave en el desarrollo de las democracias capitalistas modernas, por cuanto permite atacar una de sus zonas de vulnerabilidad social: el desempleo.
A fin de cuentas, y ese es también el caso gallego, el mercado de trabajo es el eje en torno al que deben girar las políticas sociales dirigidas a aquellos colectivos en edad de trabajar que más problemas encuentran para incorporarse al mismo. Y, al mismo tiempo, hacer sostenible el estado del bienestar, dándole respuesta al serio problema que, en todos los órdenes, plantea el envejecimiento de la población.
La consecución del pleno empleo, o al menos, de un alto nivel de ocupación, así como la regulación del mercado laboral y de las condiciones de trabajo, unido a la protección de los consumidores y a la conservación del medio ambiente, definen hoy en día las funciones del bienestar en la UE. De otra manera: lo consustancial a ese modelo, decididamente europeo, es el consenso entre capitalismo y democracia; entre mercado y propiedad privada, por un lado, y justicia y equidad, por otro.
Con el acuerdo firmado ayer, Galicia avanza hacia una arquitectura institucional del sistema de relaciones correspondiente a un orden social en forma de estabilidad en el empleo y mantenimiento de las rentas. Un crecimiento económico más basado en el esfuerzo y la tenacidad empresarial que en la especulación y el enriquecimiento rápido. Bien entendido que internacionalización de los mercados y progreso tecnológico son los dos acontecimientos que mejor delimitan el escenario económico actual.

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