Caso De Juana Chaos: una sentencia que se acata, pero sin compartirla
Elsemanaldigital.com
13 de febrero de 2007. Los magistrados del Tribunal Supremo decidieron por mayoría ayer lunes rebajar a 3 años la condena del asesino etarra José Ignacio De Juana Chaos. Tras una larga deliberación, cinco horas reunidos, el Pleno de la Sala Segunda aceptó el recurso de la defensa contra la sentencia de la Audiencia Nacional que le había condenado a 12 años y 7 meses de prisión por un delito de amenazas terroristas. El sanguinario terrorista había publicado, mientras cumplía condena por los veinticinco asesinatos de los que es culpable, dos artículos en el diario proetarra Gara amenazando y ridiculizando a jueces, funcionarios de prisiones y víctimas del terrorismo, entre otros.Tras la condena en primera instancia la Asociación de Víctimas del Terrorismo solicitó al Tribunal Supremo que elevase a 96 años la condena, petición que ayer fue rechazada. Al tipificarse los hechos atribuidos a De Juana como "amenazas no terroristas", el asesino puede quedar en libertad antes de un año, tras haber cumplido un tercio de su condena ya como preso preventivo. Esta sentencia por supuesto hay que acatarla, aunque otra cosa diferente es compartirla. Más aún, la sentencia causará sin duda en millones de españoles especial desagrado e incluso preocupación. Considerar las amenazas en el periódico Gara del sanguinario terrorista De Juana Chaos como "no terroristas", tal como hace el Tribunal Supremo, supone dejar indefensos a los amenazados por ETA. A la nueva sentencia, más liviana para el delincuente, se habían anticipado en los días y horas anteriores a la misma importantes representantes del nacionalismo moderado y del PSOE, como el presidente del Senado Javier Rojo, que había considerado "desproporcionada" la pena de 12 años impuesta al etarra por la Audiencia Nacional. Conviene tener presente que la izquierda abertzale y el entorno de ETA habían planteado en torno al caso De Juana un auténtico desafío al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero: si el presidente quería que su "proceso de paz" con los terroristas se reanudase la liberación de De Juana era una condición previa. Por desgracia, en esta ocasión, parece que la política ha precedido a la justicia.José Ignacio De Juana llevaba más de noventa días en huelga de hambre declarada, y está ingresado en régimen penitenciario en el Hospital Doce de Octubre de Madrid, donde está recibiendo un trato de favor, con continuas visitas no controladas de su novia y donde incluso ha concedido una entrevista con posado fotográfico incluido al diario británico The Times. Ya antes de recibir la noticia de su pronta liberación, De Juana ha sido tratado por los responsables de Interior con privilegios impensables en otros casos. La política no debe interferir en el curso de la justicia. La independencia judicial, pilar sobre el que se sustenta el Estado de Derecho, no es un privilegio de jueces sino una garantía de que todos los ciudadanos somos tratados por igual ante la Ley. Por más que De Juana sea un asesino múltiple convicto aborrecible no debe olvidarse que ya cumplió condena por sus 25 asesinatos, y que si esa condena de 18 años impuesta en su día es leve, los legisladores deberían reformar el Código Penal para que este tipo de injusticias no puedan repetirse en el futuro. Igualmente, nuestro Estado de Derecho se basa en el cumplimiento de la Ley y no en las conveniencias de la política. El destino de De Juana depende ahora del Gobierno al quedar el preso definitivamente condenado en manos de Instituciones Penitenciarias. Al ministro de Interior Alfredo Pérez Rubalcaba y a la directora general correspondiente, Mercedes Gallizo, hay que exigirles que el terrorista –ni arrepentido ni reinsertado- no reciba, con su nueva condena, ninguna ventaja que el resto de delincuentes no esté disfrutando.
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