jueves, abril 05, 2007

Golpe bajo al Foro de Ermua

jueves 5 de abril de 2007
Golpe bajo al Foro Ermua
EL Foro Ermua ha sido emplazado por el Ayuntamiento de esta localidad vizcaína a dejar de utilizar su nombre, porque, a juicio de los ediles que han apoyado la iniciativa, este grupo cívico, que se encuentra en la vanguardia contra la hegemonía nacionalista y el chantaje terrorista, «criminaliza el diálogo y la pluralidad» que caracterizan a Ermua. La decisión es injusta por las acusaciones y especialmente inoportuna por la ofensiva de ETA y la izquierda proetarra. También es decepcionante porque la ha respaldado un alcalde, Carlos Totorica, que encarnó la resistencia de su pueblo mientras duró la cruel agonía de Miguel Ángel Blanco. Sin embargo, este intento de deslegitimar al Foro Ermua es coherente con la persistente estrategia socialista de desactivar el constitucionalismo vasco y arrinconar -cuando no engañar- a sus más emblemáticos representantes. El PSOE ha pretendido anular cualquier voz que denunciara el despropósito en que se ha traducido el proceso de negociación con ETA, y no ha reparado en descalificaciones y tácticas para silenciar y dividir a las víctimas, confundir a los intelectuales vascos con falsas promesas de firmeza y en orillar en lo posible al Partido Popular. El fracaso ha sido absoluto en los tres frentes. Por eso, la intención de arrebatar al Foro su nombre llega tarde y mal. El Foro Ermua sigue haciendo honor a los objetivos que motivaron su fundación, porque en el País Vasco sigue habiendo un régimen nacionalista hegemónico, una izquierda proetarra que campa impunemente y una organización terrorista que nunca ha dejado de serlo. Son otros los que deben preguntarse si siguen siendo leales a los principios de un movimiento cívico y espontáneo que nació en las calles del País Vasco para cambiar el curso de una historia hasta entonces escrita sólo por ETA y el PNV. Al contrario, parecen ahora dispuestos, como la dirección del socialismo vasco, a volver a los tiempos en que la izquierda española creía que el gobierno del País Vasco sólo podía ser nacionalista y que a ETA no se le podía derrotar policialmente.
Tiene motivos el Foro para negarse a aceptar el requerimiento del Ayuntamiento vizcaíno, que ha sido apoyado por socialistas y nacionalistas, así como por un concejal del PP que ya ha sido expulsado de esta formación. Este es un tiempo en que la resignación es el mejor aliado de las estrategias nacionalistas y el PSOE parece dispuesto a extender la idea de que no hay otra alternativa que las viejas fórmulas de concesiones permanentes al nacionalismo. El Foro Ermua está hoy tan legitimado como en 1997, y no sólo para seguir llevando, con la máxima dignidad, el nombre de esta localidad vizcaína, sino también para mantener la defensa de los compromisos que miles de vascos adquirieron por la libertad y la democracia después de que el sacrificio de Miguel Ángel Blanco removiera unas conciencias que ahora nuevamente algunos quieren adormecer.

No hay comentarios: