domingo, abril 08, 2007

Wenceslao Perez Gomez, Acoso al automovilista

lunes 9 de abril de 2007
Acoso al automovilista
Wenceslao Pérez Gómez
T ENEMOS la sensación de un tiempo a esta parte, de que algunos departamentos gubernamentales están propiciando una operación de acoso y derribo al automovilista, ya sea conductor o propietario. Por un lado, se está penalizando a aquellos vehículos que tienen más de 2.500 cc., para que no se puedan beneficiar de las ayudas del Plan Prever para la renovación del parque. Por otro lado, el Ministerio de Hacienda esta estudiando crear nuevos tipos de impuestos fiscales para los coches que contaminan y , en tercer lugar, hace unas semanas, se hizo correr un rumor sobre la prohibición de circulación de vehículos todo-terreno por las vías rurales. Esto último, afortunadamente, ha sido desmentido por el Ministerio de Agricultura, en un comunicado en el que se dice que “no se contempla ninguna prohibición genérica de circulación de vehículos en las vías rurales, en la futura normativa sobre la mejora de la seguridad vial en el medio rural”. Parece ser que este tema está relacionado con los 1.400 accidentes anuales que se producen en vías rurales y, de lo que se trataría es de reducir esta accidentalidad, por medio de un real decreto conjunto con los ministerios de Interior y de Medio Ambiente. Por lo que respecta a la creación de nueva medidas impositivas para los coches que más contaminan, preguntamos ¿cómo se va a medir esa contaminación, si hoy día los nuevos motores son más ecológicos y más respetuosos con el medio ambiente? y, además, ¿no pagan ya más impuestos los vehículos de cilindradas más altas? La “operación de acoso y derribo” del automovilista está en marcha y por los síntomas que tiene, parece que lo que se quiere conseguir es que los coches no circulen o de que lo hagan, únicamente, los utilitarios. Todo eso, claro, redundaría en una “mayor seguridad vial y menor contaminación”, porque no habría coches en las carreteras y, así, se cumpliría con las recomendaciones de UE. Pero, no nos lo creemos. Si todo esto sigue adelante, los perjuicios los va a sufrir la industria automovilística, uno de los puntales de la economía española y, luego, vendrán las lamentaciones. Antes de tomar unas decisiones unilaterales para una mayor presión fiscal, que pueden ser perjudiciales, se debe consultar con los técnicos de las partes afectadas, como son la industria y los usuarios, porque sus consejos, sugerencias o asesoramientos, pueden ser importantes y ayudarían a reducir los efectos negativos de esas decisiones. Lo demás es cerrar los ojos ante la realidad.

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