viernes, febrero 16, 2007

Tonia Etxarri, Mas alla del rencor

sabado 17 de febrero de 2007
Más allá del rencor
TONIA ETXARRI

El peor poso que ha quedado después de la masacre del 11 de marzo provocada hace tres años, es la profunda brecha abierta entre los dos principales partidos políticos. No es que no se fíen mutuamente. Es que no se soportan. Y a medida que nos acercamos a fechas electorales la división se vuelve insuperable. Por eso suena a fraude cuando se les oye pronunciar flamantes discursos sobre el diálogo y el contraste de pareceres cuando, en realidad, la capacidad de diálogo y el talante de flexibilidad tiene un recorrido ciertamente corto. Ha vuelto a ocurrir en el Parlamento vasco. El partido de María San Gil se ha visto tratado por los socialistas con el mismo rasero con el que medían a Batasuna en la pasada legislatura. Porque el PSE era quien anunciaba, en más de una ocasión, su decisión de no considerar las iniciativas del grupo de Otegi (incluso se dieron momentos históricos en los que el banquillo de Ares abandonaba el hemiciclo para no escuchar, siquiera, sus propuestas). Pero los tiempos han cambiado, y con ellos algunos partidos. Ahora no resulta políticamente correcto plantar cara al entorno de la banda terrorista. Queda, incluso, algo rancio, según parece.Y no hay que ser muy observadora para concluir que la cosecha actual de los socialistas tiene un perfil radicalmente distinto a la del 98. Que de aquel año de parón terrorista en el que Ramón Jáuregui le pedía al presidente del Gobierno (entonces, Aznar) «que no dé más pasos en la dirección del diálogo con ETA hasta que la banda proclame el cese definitivo de la violencia» (10.11.98) ha llovido mucho. O cuando el actual ministro del Interior decía, un año después, que «ETA pretende conseguir con la tregua lo que no ha alcanzado con la violencia y eso es imposible».Nada que ver con el talante de los actuales dirigentes vascos. Que están en su derecho. Si quieren cambiar, aflojando la presión sobre el entorno de ETA, porque creen que así les va a ir mejor, allá ellos. Pero convendría que lo reconocieran. Más que nada para que no cunda el desconcierto entre sus votantes en particular y la ciudadanía en general. Puede ser que el desencuentro les interese a los partidos que necesitan movilizar a sus votantes. Pero no resulta coherente que quien habla del «diálogo democrático» se lo niegue al PP porque «lo único que buscan es la confrontación».El PP pedía ayer una rectificación al Gobierno de Zapatero en su política de diálogo con ETA. Pero los socialistas están en otra cosa. No parece, sin embargo, que les vaya mejor con Batasuna. El grupo de Otegi se sabe fuerte. Tan seguro de que va a poder concurrir a las próximas elecciones, que se permite decir al presidente del PNV que las peticiones de que condene los ataques a las sedes de los partidos son «intentos de desgaste, que sobran». ¿Algún problema?

.etxarri@diario-elcorreo.com

No hay comentarios: