lunes 19 de febrero de 2007
Los Oscar sorprenden y Maribel Verdú debería optar a uno
POR INOCENCIO ARIAS
Los Oscar, en la fase inicial de las candidaturas, al menos, se han salido del guión. No es la primera vez. Un año rompieron el molde, nominaron y premiaron a películas independientes. Lo que sentó doctrina. En otros se encariñaron con las de bajo presupuesto, lo que también acababa con clichés.
Este año, ¿guiño a la globalización?, se hacen universales. En todos los paños. Tres de los argumentos de las candidatas a mejor filme («La reina», «Cartas de Iwo Jima», «Babel») trascurren fuera de Estados Unidos. Cuatro extranjeras (Helen Mirren, Penélope, Kate Winslet y Judi Dench) flanquean a una estadounidense, la inconmensurable Streep para el galardón a la mejor actriz. Tres directores no americanos están entre los cinco nominados para esa categoría. Dos extranjeros (Peter O´Toole y el canadiense Ryan Gosling) se encuentran entre los cinco nominados para el mejor actor. La temática de los documentales y cortos seleccionados, en la que no faltan las denuncias medioambientales y referencias críticas al conflicto de Irak y a la iglesia, también rebasa las fronteras de la nación americana.
Si el año ha sido internacional, la coronación ha sido de México. Las tres películas firmadas por cineastas de esa nacionalidad (Cuarón, del Toro y G. Iñárritu) han arramblado con 16 nominaciones. Peter Bart, gran santón de la pontifical revista «Variety», después de apuntar que estos mexicanos ruedan crecientemente fuera por la inseguridad que según él existe en México para los famosos, rinde homenaje al talentudo triunvirato subrayando nada menos «que hay que remontarse a la Italia de Fellini, Antonini y Rosellini para encontrar nada comparable».
La cosecha cosmopolita de este año lleva al «Los Angeles Times» a piropear el hecho y a editorializar diciendo que la fronteras entre la calidad de las películas americanas y las extranjeras es cada vez más porosa y debería eliminarse la categoría de extranjera. Cualquiera debería poder competir para el Oscar absoluto. «Francia que es proteccionista», continúa, «puede reservar su César para la producción gala, pero esto no es Francia. Hollywood es la capital del entretenimiento y deberíamos premiar una obra de arte cinematográfica en cualquier lengua y de cualquier origen». El editorial concluye sosteniendo que se ha acabado la época en que las candidatas a mejor película extranjera no encontraban salida en las salas de EE.UU.. Este año las nueve precandidatas tendrán acogida en ellas. La última afirmación del diario podría matizarse aunque es cierto que la mexicano-española (aquí sólo mexicana) «El laberinto del fauno» se proyecta en la totalmente inaudita cifra de 600 salas de Estados Unidos.
Los 5,900 votantes han roto los pronósticos. Muchos oráculos se habían lanzado a dictaminar que «Dreamgilrs» era la clara favorita para la estatuilla. Sorpresa. Ha entrado en varias categorías pero ni siquiera ha sido nominada en la de mejor película. Ya han corrido ríos de tinta para explicar su postergamiento. Para unos es un musical, género no favorito de la Academia, para otros la película sólo cuenta con actores de color, lo que era demasiado para «los votantes conservadores» de la Academia, acusación que no se compadece con que sus intérpretes Eddie Murphy y la Hudson, en una categoría en la que según «Time» debería estar Maribel Verdú, hayan sido nominados para mejor actor secundario en ese filme y con que Will Smith y Forest Whitaker estén en la de mejor protagonista. Para los más, la película ha tenido un estudiado pero defectuoso lanzamiento. Fue, se alega, sobrevendida, con una publicidad avasalladora y triunfalista, la campaña costó 40 millones de dólares, que empalagó a los votantes que resienten les digan la que va a ganar y penalizan, a veces, en su papeleta a la supuesta favorita. «Brokeback Mountain», que perdió ante «Crash» y «Salvar al soldado Ryan» serían dos ejemplos de este síndrome.
Otra sorpresa es que «Volver» haya quedado en la cuneta. Totalmente inesperado. El filme había sido considerado uno de los cinco mejores del año por los doce críticos más conocidos del país y Almodóvar es enormemente apreciado por el mundillo de Hollywood. Me consta. Desentrañar la razón de su olvido sería objeto de una tesis prolija e interesante. «El laberinto...», premio nacional de la crítica de aquí, ya tiene un récord. El film de Telecinco es el más taquillero en lengua española de la historia de Estados Unidos, ya rebasó a «Como agua para chocolate», que hizo 21 millones de dólares. Penélope tendrá sus votos, no sabremos cuántos, le han llovido torrencialmente los piropos y las portadas, pero se le cruzará Helen Mirren: personaje histórico, 62 años, británica, etc... Demasiado. Ojalá me equivoque. Por otra parte, me mojo más, Scorsese no debe esta vez irse de vacío. Debe obtener algo gordo, dirección o película, por «Incrustados». En actor apunto a Peter O´Toole o al moreno Whitaker encarnando a Idi Amin.
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