martes 12 de febrero de 2008
Testigos de cargo
Es hora de que Gallardón dé un paso al frente, y que se ponga una vez rojo en vez de ciento amarillo. No es fácil, ya se sabe, pero quienes le aprecian y valoran su sensibilidad política están a la espera de que el alcalde ofrezca, en vez de lágrimas y lamentos, una respuesta contundente al cúmulo de humillaciones y desprecios del que es objeto por parte de la cúpula del PP. Sobre todo si ante la última infamia, que viene de la COPE, el alcalde de Madrid no recibe el apoyo de su partido.
No sabemos si Mariano Rajoy va a conseguir el aplauso electoral de un listado de artistas de primer nivel como el de los cejijuntos del PSOE a Zapatero, pero lo que a lo mejor no se espera cosechar el líder del PP es la aparición de una lista de intelectuales y artistas en apoyo de Gallardón, ante el cúmulo de agresiones de todo orden que sufre el alcalde madrileño por el solo hecho de haber solicitado su presencia en las listas del PP por Madrid. Una declaración que se está cocinando y que tiene su punto de arranque, o de hartazgo, en la última de las noticias que anuncia que tres máximos dirigentes del PP, Esperanza Aguirre, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, ha sido citados como testigos de cargo del mandril de la COPE, Jiménez Losantos, para que actúen a su favor en el juicio de la querella que le ha presentado el alcalde madrileño por la colección de los insultos e injurias que el enloquecido locutor “copero” ha lanzado contra el primer edil, aquí incluidos los relativos al presunto desprecio de Gallardón a las víctimas del 11-M.
Sin duda, una infamia de gran calado que, no hay que olvidarlo, contó con la bendición de los obispos y el silencio cobarde de todos los dirigentes del PP, al igual que ocurrió cuando el citado mandril radiofónico pidió en dicha emisora la abdicación del Rey, entre otras muchas cosas.
Pues bien, han pasado unas cuantas horas y Rajoy sigue de perfil, u oculto bajo la cama ante este nuevo episodio de la batalla cainita de Madrid entre don Carnal y doña Cuaresma, y nadie desde la sede central de Génova ha negado, hasta este momento, que el secretario general del partido, el aún portavoz del PP en el Congreso, o la presidenta de Madrid, piensan actuar en un proceso judicial contra el militante del PP y alcalde Gallardón.
No se puede consentir que éstos, que han sido los protegidos de la COPE y que no dieron un paso al frente para defender a Gallardón de los infames ataques de su locutor preferido, ahora callen y otorguen con su silencio su condición de testigos de cargo —que imaginamos habrá sido previamente consultada con ellos— del Mandril Losantos en el juicio en cuestión.
Naturalmente, Rajoy volverá a pasar de puntillas sobre estas ascuas, para ver si la cosa se enfría, o si pierde las elecciones y el marrón le cae a otro, y no digamos los tres testigos de cargo que, sin duda, odian a Gallardón y son adictos del mandril. O sea que pelillos a la mar, y a esperar el juicio final.
¿Y el alcalde? Gallardón anda perdido por remotos desiertos del golfo de Persia, ajeno a la batalla de Madrid y sumido en un mar de perplejidades, y de dudas sin saber qué hacer. A Aguirre se le ha reprochado su ultimátum a Rajoy para ir en las listas del PP si, finalmente, se incorporaba a Gallardón. Pero nadie le puede negar a la presidenta audacia y valor, mientras que, en ese caso, el alcalde se batió en retirada, sin desenvainar la espada de quien se dice que es un paladín de la política y la democracia.
¿Qué espera Gallardón para dar un paso al frente? ¿Acaso sigue haciendo cábalas sobre sus posibilidades en el PP? ¿Acaso está preocupado por una campaña electoral que les importa un pimiento a quienes le agreden? Si el PP no desmiente, de manera clara y rotunda, la maniobra de los testigos de cargo, con la bendición de Rajoy, Gallardón debería dimitir de la alcaldía y del PP. Y si no lo hace allá él.
http://www.estrelladigital.es/diario/articulo.asp?sec=opi&fech=12/02/2008&name=marcello
martes, febrero 12, 2008
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