martes 12 de febrero de 2008
La gran actuación de Baltasar Garzón
José Oneto
Setenta y dos horas después de actuar contra Acción Nacionalista Vasca (ANV) y contra el Partido Comunista de las Tierras Vascas PCTV), suspender sus actividades durante tres años y dictar las máximas medidas cautelares para que no se puedan presentar a las elecciones del 9 de marzo, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha vuelto a golpear a la izquierda abertzale y ha desmantelado esta pasada madrugada una nueva incipiente estructura de Batasuna que se estaba formando desde finales del pasado año, según informes policiales y de servicios de inteligencia...
Acusado por medios periodísticos cercanos al Partido Popular de “caradura y de falta de escrúpulos” (diario El Mundo), ha sido precisamente su actuación judicial lo que va a permitir el cese total de actividades de los dos partidos políticos, que según informes policiales habían sido colonizados por Batasuna al tiempo que estaban siendo su principal fuente de financiación.
Por el contrario, la Sala 61 del Supremo, tras decidir que ANV no podrá concurrir a las elecciones, desestimaba el resto de medidas pedidas por la Fiscalía y la Abogacía del Estado (suspensión de actividades, embargo de cuentas y clausura de sedes) que sí han sido dictadas por Garzón según el procedimiento penal que venía siguiendo desde la suspensión de actividades de Batasuna.
No se entiende que quienes han defendido con más ardor, insistencia y belicosidad todo el proceso de ilegalización de los dos partidos, así como la suspensión de todas sus actividades, ahora acusen a Garzón de ser un simple “amanuense del Gobierno” y alaben la actuación de la Sala del 61 que, en cuanto a las medidas cautelares, ha entrado en claro conflicto con la decisión de la Audiencia Nacional, que ha ido mucho mas allá de lo que pedía la Abogacía del Estado y decidía, incluso, el corte del agua y de la luz de todas las sedes de los dos partidos políticos.
La nueva actuación del juez Garzón, que ha durado toda la madrugada y gran parte del día de ayer, ha estado dirigida a descabezar la nueva cúpula de Batasuna que se estaba formando desde la detención de la anterior en Segura (Guipúzcoa) el pasado mes de octubre.
Tras esas detenciones, que han servido para recoger numerosa documentación que ha sido utilizada para la suspensión de actividades de ANV y PCTV, y tras el fracaso del proceso de paz, ETA, que ha dejado abandonado a su negociador, Arnaldo Otegi, transmitía a Batasuna la orden de que una nueva generación, procedente de Jarrai, de la lucha callejera, de la kale Borroka, y de EKIN, ocupase los nuevos puestos.
Se trata de una nueva generación que no pasa de los cuarenta años, que no tienen ningún perfil mediático ni siquiera antecedentes y que estaban dispuestos a sustituir a la cúpula que fue encarcelada por Garzón, en el mes de octubre del año pasado y que supuso un cambio radical en lo que, hasta el fracaso del proceso de paz, ha sido un paso importante para terminar con el mundo de ETA.
En este sentido las criticas no deben ir dirigidas al juez de la Audiencia Nacional Balta asar Garzón, que ha actuado con eficacia para impedir la presentación de la izquierda abertzale en las elecciones, sino a la Sala del 61 del Tribunal Supremo, que en una sentencia hecha pública la noche del lunes justifica su decisión de no suspender las actividades del PCTV diciendo que el pluralismo político “debe prevalecer sobre otros intereses y que “no sería ni proporcionado ni adecuado” impedir el funcionamiento del partido teniendo en cuenta la corta duración del proceso de ilegalización. Añade la Sala 61 del Supremo que “la preponderancia de los valores superiores del ordenamiento jurídico establecidos en el artículo 1 de la Constitución, entre los que se encuentra el pluralismo político, impone la subordinación de otros intereses, que no alcanzan este rango constitucional”.
Al final, con todas las críticas y ataques, el único que ha actuado con coherencia ha sido el juez Baltasar Garzón. Su actuación en las últimas horas ha permitido que Batasuna no se vuelva a organizar y en su actuación no sólo han caído militantes históricos de la izquierda abertzale como Karmelo Landa y Eusebio Landa, sino toda una nueva “camada” de jóvenes que venían a sustituir a los clásicos del movimiento de la izquierda abertzale.
http://www.estrelladigital.es/diario/articulo.asp?sec=opi&fech=12/02/2008&name=oneto
martes, febrero 12, 2008
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