ZP, a sus zapatos, Acebes se tira al monte y Rajoy sueña con Rato
El presidente va a lo suyo, haciendo buena una consigna de Maquiavelo menos conocida que la del fin y los medios, mientras alguien en el PP parece poner palos en las ruedas de su líder.
7 de junio de 2006. No está el horno para bollos ni el ánimo para vanidades. La crispación política se pone incandescente. Las palabras de Ángel Acebes diciendo que Zapatero hace la política de ETA han colmado el vaso socialista. Porque una cosa es ser duro y otra pasarse quince pueblos. El punto medio de RajoyLos del Partido Popular tal vez tengan razón en enfadarse con Zapatero porque se consideran engañados, pero eso no es motivo suficiente para tirarse al monte, que es lo que ha hecho Acebes. Mariano Rajoy está con las esposas puestas. Por un lado se siente estafado porque Zapatero le utiliza, y por otro tiene que contener a su gente. Rajoy se ha ganado más de una bronca de los suyos estos días con su actitud en el Debate del Estado de la Nación. Y digo bronca con todo el énfasis de la palabra: de Acebes y otros que tal bailan. Zapatero: o temido o amadoEl caso es que Zapatero y su entorno quieren proteger a Rajoy, incluso lo dicen públicamente, pero se les va la mano de la astucia y la picardía política y lo dejan más de una vez con el culo al aire. No quieren, pero el órdago que ha echado Zapatero en el asunto de ETA no le permite otro camino. Zapatero va a por todas. Sabe que en ese envite se juega su futuro, y no está dispuesto a amainar. Es más: aumentará la zorrería, se reirá de la ética –que no es casi nunca hermana de la política– y utilizará sus logros en este tema en las urnas. ¿Alguien lo ha dudado alguna vez? ¿Es que hay algún político que sus acciones no las venda a los electores? Los políticos tienen dos opciones: o ser temidos o ser amados. Al principio Zapatero parecía haber optado por lo segundo, es decir, ser amado, por eso tanto talante y tanta sonrisa. Le hacía caso a Alfonso de Valdés, que apostaba por esta fórmula en contra de Maquiavelo, que decía que el Príncipe debía ser temido por su pueblo. Pero ahora Zapatero ha salido del armario de la bondad infinita –en la que nunca estuvo, por otra parte– y enseña las garras.La gran baza del presidente del Gobierno Estatuto catalán, estatuto andaluz y paz vasca por presos y lo que haga falta. De momento todavía no ha dicho esta boca es mía en lo de Navarra y sigue la hoja de ruta que marcan los batasunos. Eso es la sensación que da, la que se percibe, al margen de que razones que desconocemos le obliguen a actuar así. Zapatero utiliza para su estrategia esa ignorancia ciudadana de forma evidente, lo que desconcierta aún más al Partido Popular, que ni de una forma ni de otra tienen sus males remedio. El tema de ETA parece el único agarradero del PP. Eso y la ligera esperanza de un resultado cercano al no en el referéndum del Estatuto de Cataluña. Y la gente en general, guste o no, excepto los familiares de las víctimas, está más con Zapatero, a pesar de sus cambios de criterio públicos en este asunto y de que la cosa le puede salir rana. La gente cree en la esperanza, como decía Díez Alegría. Y además la economía crece, el paro diminuye y aumenta el número de personas afiliadas a la Seguridad Social, o sea, un plus para Zapatero. La segunda oportunidad que Rajoy mereceEl juego de Zapatero ahora es a la corta. Pero si consigue sus propósitos se mantiene en el poder veinte años. Lo hemos dicho y repetido, y ésa es una posibilidad que descorazona a los populares. Ya hablan de que Rodrigo Rato tiene que volver para hacerse con el poder popular. Así se empieza a desbaratar a Mariano Rajoy que, por cierto, se merece ser el candidato del PP en las próximas elecciones generales, aunque sólo fuera porque las anteriores no las perdió él: las perdieron Aznar y Acebes por sus torpezas manifiestas y meridianas en el tratamiento de la crisis surgida tras el 11-M. O sea, Aznar hace bien en estar calladito y Acebes haría un gran favor a su partido marchándose o al menos no destrozando la política que quisiera hacer Mariano Rajoy. Todavía no se ha debido enterar Acebes de que para la inmensa mayoría de votantes él ya no es una persona creíble, que está desprestigiado desde entonces y que no le levantan la imagen ni todas las agencias de comunicación juntas de Estados Unidos. Acebes es una rémora, y no Rajoy, al que quieren liquidar. Rubalcaba y Blanco, los malos y feos de esta película del Oeste, se ríen desde los adentros, mientras ven cómo su estrategia de desgaste al PP sigue adelante y, poco a poco, Zapatero consigue que la diligencia llegue a su destino. Sólo la rotura de una rueda puede hacer que los indios que andan por los aledaños abrasen a flechazos a Zapatero. De momento su diligencia resiste. ¿Aguantará dos años más?
martes, junio 06, 2006
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