jueves, enero 03, 2008

Ladron de Guevara, Ibarretxe sus socio-alistas y el...

jueves 3 de enero de 2008
Ibarretxe sus socio-alistas y el mensaje para 2008
Ernesto Ladrón de Guevara
E L mensaje de Ibarretxe para 2008 ha girado en torno a la habitual por repetitiva trilogía “paz, diálogo y decisión” de semántica ya desgastada. Esas palabras tan bellas han perdido su calidad axiológica y su valor moral porque las han puesto al servicio de una estrategia cainita, destructiva, disgregadora y segregadora a la vez. Tres palabras vacías de todo significado por el uso malverso producido por la perversa estrategia nacionalista que representa la quintaesencia de la proclama maquiavélica de “el fin justifica los medios”. Ibarretxe nos amarga el paso de año con su anuncio de consulta autodeterminista inconstitucional, ilegítima e ilegal. Ibarretxe nos habla de diálogo pero para imponer sus condiciones como por cierto hace ETA. Eso no es diálogo, sino un burdo chantaje revestido de una pretenciosa actitud coloquial. El anuncio de un diálogo sobre la base de poner al mismo nivel al Estado, y su soberanía nacional del conjunto de los españoles, que a un presidente de una comunidad autónoma que no actúa en nombre de la mayoría de los ciudadanos vascos sino en representación de la colectividad nacionalista, no es un pacto sino una imposición. Hay que repetir una vez más que la decisión sobre la estructura del Estado o sobre el devenir de una de sus partes corresponde al conjunto de los españoles, pues es así lo que marca el pacto constitucional y también responde a la existencia indubitada de una nación española, patria común de todos los españoles. Pese a quien pese. Condicionar la paz al objetivo de la independencia es establecer las mismas bases que predica el partido ilegalizado por ser brazo político de ETA, y resulta repugnante pues es jugar en el mismo lado de quienes niegan la pluralidad y la democracia, y soslaya toda posibilidad para la prevalencia de los derechos humanos que son los derechos de cada persona más allá de la adscripción ideológica. Por eso, Ibarretxe, no ha recordado ni en un solo momento a los perseguidos y a los amenazados, pues para él y para su mezquina estrategia, los que tenemos el baldón de estar en el ojo de ETA somos un estorbo y un recordatorio de que las libertades nunca han existido en el País Vasco, entre otras cosas porque los nacionalistas, en el fondo, no quieren que haya pluralismo y democracia real sin cortapisas. Ahora bien, la responsabilidad principal de que Ibarretxe se haya lanzado de forma tan impune y decidida hacia la posibilidad autodeterminista no es del PNV. Los nacionalistas aprovechan cualquier resquicio, cualquier grieta en los pilares del edificio constitucional y en la solidez del Estado democrático, para meter cuñas que produzcan su derribo. La culpa es de los socialistas, que, por ejemplo, en Cataluña han diseñado un proceso de constitución de un Estado catalán que ni el sedicioso Companys hubiera soñado, con una deriva nacionalista parangonable al propósito de Ibarretxe. El presidente vasco simplemente aprovecha la oportunidad que le brinda un Gobierno de España que actúa como caballo de Troya en el Estado para descomponerlo sin definir el modelo territorial y desbordando el propio marco constitucional. Sánchez Albornoz, fue número uno en las oposiciones al Cuerpo Facultativo de Archivos, Bibliotecas y Museos, catedrático numerario de Historia de España en las universidades de Barcelona, Valencia, Valladolid y Madrid, miembro de la Real Academia de la Historia, y Rector de la Universidad Central en 1932-34, Diputado por Ávila entre 1931 y 1936, Ministro de Estado en 1933, Vicepresidente de las Cortes en 1936, Consejero de Instrucción Pública entre 1931 y 1933, y Embajador de España en Lisboa. Exiliado tras la Guerra Civil, siendo profesor de Historia en las universidades de Mendoza y Buenos Aires y fundando en Argentina el Instituto de Historia de España. Este prohombre de España, olvidado por la clase política española, incluso por aquellos que abogan por una falsa memoria histórica, dijo tras su vuelta a España (1983), poco antes de morir, en un espléndido artículo titulado “Los vaivenes de la historia” que guardo como oro en paño lo siguiente: “Los hombres no suelen conceder a tales vaivenes la atención que merecen. Cuanto menos inteligentes más propicios son a considerar que “su real gana” puede decidir el futuro de un pueblo. He conocido algunos casos crueles tales tremendos errores. Primo de Rivera y el Rey [Alfonso XIII] creyeron que la dictadura era perdurable. Su yerro llevó a la república. He relatado, en mi ‘anecdotario político’ la respuesta que don Benavites que se aventuró a hacer al monarca el elogio de la dictadura. ‘Sí, Bernardino, la dictadura ha hecho dos cosas muy importantes para España: los firmes especiales y la República’. Después, Largo Caballero, en 1935, previno a los republicanos al firmar el acuerdo que llevó al Frente Popular –yo no lo he sabido sino ya emigrado- que se reservaba el derecho de hacer la revolución tras la victoria electoral. Y es notorio que de febrero a julio lanzó a sus gentes a la revuelta continua –estuvieron a punto de matar a Prieto en Écija-. Tres años de guerra civil y cuarenta de dictadura franquista fueron las consecuencias de su estúpido error. [...]Durante la República y después, siempre, he defendido la precisión de acortar las grandes diferencias sociales y económicas que separaban y aún separan a los españoles. Desde mi rincón bonaerense he predicado empero, siempre, el respeto total a las libertades individuales en la transformación social de España. El triunfo socialista [1982] me ha parecido un buen camino para la mudanza en paz de la patria envejecida. Si los vencedores son inteligentes, claro está, y no se lanzan por sendas tortuosas. Pero, mi larga y triste experiencia, llevo 47 años exiliado y he perdido todo en España [...] me mueve a tomar la pluma para recordar a los socialistas gobernantes, que todo es pasajero en la historia, que frecuentes casos de estulticia política han provocado graves daños a mi patria en el curso de mi vida. Casos de estulticia en los que vulgarmente podríamos decir que ha salido el tiro por la culata a los a veces ingenuos y bien intencionados gobernantes. Y, naturalmente, con mucha frecuencia a los ambiciosos de poder sin conocimientos de las lecciones de la historia. Se ha abierto una nueva página de la historia de España. Deseo vivamente que esta etapa novísima sea fecunda en el renovar de nuestra España. Pero mi triste experiencia política y lo avanzado de mi edad[...] me hacen temer que volvamos a cometer nuevos errores yerros de ingratas consecuencias para tirios y troyanos.” Me ha parecido muy importante transcribir, pese a su extensión, algunos párrafos del testimonial artículo de Sánchez Albornoz. Pues su lamento escéptico y previsión dramática se están cumpliendo al día de hoy. El artículo, publicado hace ya 25 años, es de rabiosa actualidad.

http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=4361

No hay comentarios: