viernes, noviembre 09, 2007

Ismael Medina, Agujeros y socavones en la sentencia del 11-M

viernes 9 de noviembre de 2007
Agujeros y socavones en la sentencia del 11-M
Ismael Medina
C ONFORMES y disconformes con la sentencia sobre la matanza del 11 de marzo de 2004 arguyen que es obligado su acatamiento. Una obviedad puesto que las sentencias judiciales son ejecutivas y frente a ellas sólo cabe la apelación, en este caso el recurso de casación ante el Tribunal Supremo que anuncian la Fiscalía y los letrados de víctimas y condenados. La opinión más generalizada es que no prosperarán. Pudieran darse matizaciones que presumo irrelevantes, caso de producirse, aunque existe el precedente de la rebaja de condenas en el caso de lo que el agit-prop socialista denominó burlonamente el "comando Dixan" Los márgenes de la casación son estrechos Y por si fuera poco, la trastienda política de los hechos juzgados también será motivo de enconada polémica cuando juzgue el Supremo. Pudiera darse que el contenido de los considerandos y los resultandos que justifican los términos de la sentencia y la posterior casación del Supremo, ofrecieran resquicios a los letrados de las partes afectadas para recursos de amparo ante el politizado Tribunal Constitucional. E incluso, ante la instancia judicial europea. Un eventual recorrido que mantendría abierta la polémica durante años aunque en unos y otros escalones se viera confirmada la sentencia. Miguel Angel García Brera escribió la semana pasada sobre la sentencia amparado en su larga experiencia de abogado. No han faltado otros análisis jurídicos, entre ellos el de Gómez de Liaño en "El Mundo". Eludo entrar en ese terreno. Mis estudios de Derecho están muy lejos en el tiempo y apenas si conservo memoria de aquellos principios básicos que me enseñaron en los cuarenta catedráticos de gran valía y se tenían entonces por ineludibles. Además, desconozco el Derecho positivo vigente, salvo en casos muy contados sobre los que en alguna ocasión debí ilustrarme. Lo mío, lo que me incumbe, es abordar este peliagudo asunto desde el balcón del periodismo. La sentencia del Tribunal de la Audiencia Nacional se fundamenta en los hechos probados descritos en los casi setecientos folios que la componen. No ha estado a mi alcance acceder a ellos. Sólo al resumen de los veinte folios leídos por el presidente del Tribunal. Lo escuché con máxima atención desde mi exilio arandino y luego pude leer el texto en algún periódico. Un resumen apresurado puesto que después hubo de anunciar el Tribunal dos rectificaciones. Dos errores de escasa importancia a los que se suma, según la Fiscalía, la absolución de El Egipcio. Correcciones, a mi entender, que inducen a presumir apremio a la hora de hacer pública la sentencia. Y precisamente esa prisa manifiesta me invita a dudar de si fue conveniente anticipar su publicación a las ya inminentes elecciones generales, habida cuenta de su trascendencia política y del aprovechamiento de sus repercusiones para los que se enfrentarán en las urnas. No `podría reprocharse al Tribunal que la prudencia le aconsejara retrasar el fallo hasta después de los comicios. Habrían persistido las especulaciones. Pero sin que la sentencia echase nueva leña al fuego partidista. PERSISTE LA TIFULCA ENTRE "OFICILISTAS" Y "CONSPIRANOICOS" PROSIGUE la trifulca en los medios, pese a la sentencia, sobre la trastienda oscura de la matanza del 11 de marzo. De un lado, los llamados "oficialistas" Y del otro, los vituperados como "conspiranoicos". Los unos y los otros extraen de la sentencia lo que más les conviene para fortalecer las posiciones que adoptaron desde un principio. El problema reside en que la sentencia, que algunos califican de "salomónica", ofrece argumentos para avivar el fuego de la polémica. "ABC", por ejemplo, capitanea la tesis "oficialista" con "El País", la SER y "Estrella Digital". Y "El Mundo", con la COPE y "Libertad Digital", la motejada de "conspiranoica". Hay otros medios que se apuntan a una u otra versión y los que nadan entre dos aguas. Señal inequívoca de que la sentencia no ha cerrado el dilema y que es ocioso pasar página, exigencia reiterada por la compañera María Teresa de Fernández de la Vega, la cara agria, dogmática y guardarropera del incorregible melifluo que es Rodríguez para quien todo es discutible, incluso el concepto de nación. También, por supuesto, el de España como nación y entidad histórica. No seré yo quien ponga en entredicho la capacidad profesional de los miembros del Tribunal. Y en particular, la de su presidente Javier Gómez Bermúdez, cuya fuerte personalidad le conduce a intervenciones poco habituales en las salas de Justicia españolas. Pese a que fueron muy alabadas por los medios a lo largo de la oceánica vista de la causa, no faltan quienes sacan a relucir su carrera judicial para criticarlo. Jesús Cacho, por ejemplo, que escribía en "El confidencial", su periódico digital, tras recordar que el gobierno Aznar, por indicación de Astarloa, lo llevó desde Almería a la presidencia de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, nombramiento que fue recusado en tres ocasiones, para hacerse cargo de casos como el de Botín: "También se dice que Bermúdez, llegado en ascensor al Hall of Fame de la Justicia española, es muy capaz de sonreír al poder de turno, pinte éste del color que ustedes quieran. "Humano, demasiado humano", como reza el título del famoso libro del filósofo alemán. Ahí pueden estar las claves de una sentencia que le viene al señor Zapatero como bálsamo reparador de los desastres ferroviarios que le acompañan en los últimos días, de la infausta negociación con ETA, y de tantas otras desgracias como jalonan su presidencia". Justificados o no los recelos de Cacho y de otros comentaristas, es lo cierto que la sentencia presenta no pocas zonas oscuras y da pábulo a que "oficialistas" y "conspiranoicos" arrimen el ascua a su sardina. Victoria Prego, cuyas crónicas de la vista de la causa fueron, a mi parecer, las más equilibradas y agudas de las que se escribieron, confirma, bajo el título expresivo "Azúcar amargo para todos los comensales", que "los magistrados han dejado abierto un portón de enormes dimensiones a una catarata de preguntas y de incógnitas". La más sustancial de las interrogantes proviene de la absolución de Rabel Isman Sabed "El Egipcio", al que la Fiscalía señalaba como "autor intelectual" de la matanza, Queda así flotando en el aire la "X" del inductor o los inductores, término éste el más ajustado al léxico judicial, junto al de autoría por inducción que enarbola el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, para darle en los nudillos terminológicos a los magistrados que dictaron la sentencia. Ni a Zaragoza, ni a Olga Sánchez les satisfizo. Tampoco a su jefe supremo Conde-Pumpido. El alegato de la Fiscalía, fiel a las necesidades política del gobierno, se ha desinflado como la cúpula flotante del monumento a las víctimas de la matanza. LA INCÓGNITA DE LOS AUTORES MATERIALES APROVECHÉ estos últimos días para releer las crónicas que escribí en Vistazo a la Prensa tras el genocidio de los trenes de Atocha. También las harto más consistentes de Matías Ros, un experto de fiar en materia de terrorismo y antiterrorismo. Coincidíamos en que los musulmanes detenidos cuando todavía era Acebes ministro de Interior, incluidos los que murieron en el piso de Leganés, no se correspondían con el perfil más o menos tópico del fanático y bien adiestrado terrorista islámico, presunción que mantengo a tenor de la sentencia. Sólo a dos de ellos, Otman Gnaqui y Jamal Zougam, se les condena ahora como autores materiales de la matanza. Al primero en cuanto miembro activo de la célula, constructor del almacén de los explosivos y que ayudó a transportarlos desde Burgos. No por haberlos colocado. Y al segundo, por la existencia de tres reconocimientos fotográficos que lo situaban en los trenes de la muerte y que el Tribunal considera válidos. De los restantes autores materiales, de los que realmente colocaron los ingenios explosivos, no se ofrecen atribuciones consistentes. Pudieron ser, o no, algunos de los presuntos suicidas del piso de Leganés. Pero los muertos no hablan, no pueden defenderse ni ser procesados y acusados. Sólo cabe la sospecha. A Abdelmajid Bouchar, que escapó del piso de Leganés poco antes de que sus compañeros quedaran despanzurrados, no se le condena como autor material, sino por pertenencia a banda terrorista. Para Bouchar solicitaba la Fiscalía 38.960 años de prisión que el Tribunal deja en 18. El fiscal Zaragoza trata de explicar este otro revés en declaraciones a "ABC", sobremanera interesado en mantener la tesis "oficialista", abrazada con fervorosa tozudez por su director y seguida disciplinadamente por la mayoría de sus columnistas: "Es un problema también de libre valoración de la prueba, porque a pesar de que en los hechos probados el Tribunal afirma que se escapó de Leganés, sin embargo en los fundamentos jurídicos considera que la prueba no es suficiente para llegar a la conclusión de que Bouchar es autor material y que colocó mochilas en los trenes el 11 de marzo". Muchos se preguntarán, o nos preguntamos, sobre la incongruencia de tener por autores materiales a los muertos de Leganés y no al escapado Bocuchar que era uno de ellos. Y posiblemente, el único que podría aportar datos susceptibles de aproximar la investigación al inductor o inductores de la matanza. El español Emilio Suárez Trashorras es otro de los tres grandes condenado. Fue para el Tribunal quien proporcionó los explosivos a sabiendas de que `podría utilizarse con fines terroristas. Ocurre, sin embargo, que, como otros acusados, era Trashorras confidente de la Policía Nacional y de la Guardia Civil y que quienes los utilizaban como fuente de información conocían sus actividades delictivas en el tráfico de explosivos y de estupefacientes. Resulta llamativo que no bloquearan los robos de dinamita en Mina Conchita y que se abstuvieran de indagar su destino. Y asimismo sorprende que una vez constituido el gobierno socialista algunos de ellos fueran promovidos a puestos de responsabilidad en las estructuras del ministerio de Interior. ¿Qué valiosos servicios habían prestado al PSOE bajo el gobierno de Aznar para merecer tales premios? EL TIPO DE EXPLOSIVOS UTILIZADOS, OTRA INCÓGNITA TAMPOCO aclara la sentencia qué explosivos se utilizaron en los trenes de la muerte. Las contradicciones entre los peritos, la ausencia de análisis fehacientes que se obviaron en los focos de las explosiones y otras anomalías en la investigación fuerzan al Tribunal a reconocer que no está en condiciones de precisar qué tipo de explosivos ocasionaron la matanza. Los sorprendente radica en que, según la sentencia, no compete al Tribunal tomarlo en consideración. Pero aún más lo es que, a despecho de ese desconocimiento, sostenga que, fueran cuales fueran, "toda o gran parte de la dinamita" provenía de Mina Conchita. Sólo pruebas irrefutables sobre el tipo de explosivo utilizado por los autores del atentado podrían sostener que se trataba de la Goma-2 Eco robada por Trashorras en dicha mina, al menos en gran parte. ¿Y de dónde la otra parte? Llegado a este punto no puedo eludir la referencia, por contraste, a la sentencia del Tribunal Supremo, recién recaída, en el llamado "Caso Dixan". Una denominación burlesca lanzada desde el agit-prop socialista tras la detención en Cataluña, a comienzos de 2003, de cinco argelinos salafistas acusados de constituir una célula terrorista y de preparar atentados con los detergentes que les fueron decomisadas y que podían servir para fabricar napalm casero. El Tribunal Supremo rebaja las penas impuestas por la Audiencia Nacional. Argumenta que "la adscripción temporal larga a movimientos extremistas o algunos de ellos a facciones armadas y su estructuración solapada" sostenida por la Audiencia Nacional se hizo sin "distinción ni razonamiento alguno respecto a cada uno de los acusados". Pero lo que importa y justifica que traiga a colación esta sentencia del Supremo radica en lo concerniente al "napalm casero". El químico del FBI que fue requerido como testigo hizo constar que no se efectuaron los análisis cuantitativos de los materiales intervenidos y que no estaban sujetos a manipulación especial o a control alguno, amén de que no encontró mezclas de poliestireno, necesario para fabricar el napalm, sino estireno, y que no había componente alguno que contuviera materia inflamable. Concluye el Supremo que el informe sobre el napalm "carece de los requisitos necesarios para ser tenido como prueba por un tribunal". Me pregunto si el Tribunal Supremo aplicaría la misma lógica en el caso de un recurso de casación relativo al explosivo empleado el 11 de marzo. OTROS MOTIVOS PARA LA PERDURACIÓN DE LA POLÉMICA ME extendería demasiado en el análisis de la sentencia respecto de la mochila de Vallecas y de la furgoneta Kangoo, cuestiones ambas de las que se ha ocupado con insistencia y despliegue de datos la versión "conspirativa". Las idas y venidas de la mochilas las califica el Tribunal de "extravagante periplo". Pero descarta que se quebrara la cadena de custodia o que se tratara de una añagaza para empitonar a los señalados como culpables. El diccionario de la RAE define así el vocablo extravagante: "Que se hace o dice fuera del orden o común modo de obrar". O sea, que el periplo de la famosa mochila vulneró la normativa policial y legal exigida. Pero el Tribunal considera que no existió posibilidad de manipulación pese al la extravagancia del periplo. Insólita para mí tamaña certeza. En cuanto al no menos extravagante tema de la furgoneta Kangoo. sostiene la sentencia que su custodia fue impecable. Punto en boca, al menos a efectos judiciales. Pero difícilmente acallará las especulaciones, en particular las de Luís del Pino, a quien Enrique de Diego ha declarado desde la otra orilla una guerra a muerte periodística. ¿Y de la conexión con ETA? Consta en el sumario que existieron contactos en prisión entre islamistas y etarras. El Tribunal, sin embargo, deduce de los informes policiales que no existe relación alguna de ETA con la matanza. Cabría preguntar si la policía ahondó en la investigación más allá de lo convencional y tomó en consideración las relaciones que desde antiguo ha mantenido la organización con ramas del terrorismo islámico. Por ejemplo: la mutua pertenencia a la Internacional del Terror desde que ésta se creó en Cuba (1967) bajo el patrocinio del KGB y que en países islámicos tuvieron los etarras campos de entrenamiento. ¿O hacían bucólico turismo las decenas de ellosdetectados en Iraq en vísperas de la invasión militar por los Estados Unidos y sus aliados? Admitamos que el Tribunal de la Audiencia Nacional está en lo cierto y no existe margen para la duda. Es la verdad oficial. LA ABSOLUCIÓN DE "EL EGIPCIO" DEMANTELA LAS TESIS DE LA FISCALIA HE dejado para el final los dos asuntos de mayor entidad a efectos políticos: la conexión de la matanza con la guerra de Iraq y la gran incógnita de la mente o las mentes inductoras. Pero antes deseo subrayar que, a tenor de la sentencia, el Tribunal asumió casi por completo como hechos consumados los aportados por la procelosa indagatoria del juez del Olmo. La misma de que se valió la Fiscalía para una proyección al alza de la versión política del gobierno Rodríguez. ¿Y no es cierto que tirios y troyanos pusieron reiteradamente en la picota al juez del Olmo por falta de rigor en su quehacer a medida que, pese al secreto del sumario, se filtraban contenidos de la instrucción? El Tribunal ha dejado a unos y otros con un palmo de narices al asumirla como fundamento de los hechos que motivan condenas y absoluciones. Pero sin cerrar puertas a las dudas, a los recursos de casación y a la polémica. El primer gran socavón de la sentencia que añadir los agujeros ya expuestos se refiere a la posible vinculación entre la matanza y la participación de España, con otros países aliados, en la ocupación de Iraq. El Tribunal la desdeña, en contra del criterio del gobierno Rodríguez y de la Fiscalía, la cual ha convertido en su dócil instrumento político. A ninguno de los dos ha satisfecho. Pero el gobierno ha optado por una doble estrategia: negar que lo sostuvo y utilizar a la Fiscalía para poner en duda la decisión del Tribunal. A la Fiscalía le ha herido sobre todo la absolución de "El Egipcio".Y no por la razones procesales que alega en relación con la doble sentencia que sobre éste ha recaído en dos instancias de la Justicia italiana. La absolución desmonta la pretensión del gobierno y de la Fiscalía de convertirlo en inductor de la matanza vinculado a Al Qaeda y como reacción a la participación española en la guerra de Iraq, aunque sólo fuera en análogas condiciones a las que ahora cumplen nuestra tropas destacadas en Afganistán y Líbano. Arguye el fiscal Zaragoza en sus declaraciones a "ABC" que el Tribunal disponía de elementos de prueba para vincular a los sentenciados con Al Qaeda. "Yo no diría -explica- que la sentencia omite cualquier vinculación al respecto". Y añade, tras aludir a la sentencia italiana contra "El Egipcio: "Pero es que además la sentencia, en la página 215, cuando hace mención a Youssef Belhadj, si que dice que es miembro de Al Qaeda; establece que uno de los miembros de la célula terrorista como es Belhadj está vinculado directamente con esa organización". El Tribunal, sin embargo, lo condena a sólo 12 años (la Fiscalía había solicitado 38.962) al no encontrar prueba alguna de que fuese Abu Duhana ni de que sea un líder de Al Qaeda. LA MATANZA ESTUVO VINCULADA A LA GUERRA DE IRAQ Y AL DESENLACE DE LAS ELECCIONES LOS hechos desmienten que no existiera relación alguna entre la matanza y lo que metafóricamente se ha dado en llamar la "fotografía de las Azores". Además de la estupidez de Rodríguez, entonces líder de la oposición, de permanecer sentado al paso de la bandera norteamericana, actitud más propia de un niñato, había anunciado a bombo y platillo durante la campaña electoral que retiraría nuestras tropas de Iraq si alcanzaba la presidencia del gobierno. Los atentados se registraron tres días antes de los comicios; el agit-prop del P(SOE) se lanzó de inmediato al cuello del PP con una campaña insidiosa que vulneraba cualquiera normas legales y morales, además de que difícilmente puede tenerse por improvisada para quienes conocemos las técnicas de provocación y de movilización; y en función de del arma demagógica de la guerra de Iraq y de la airadas manifestaciones ante las sedes del PP, siempre en estrecha colaboración con los medios afines, "El País" y la SER sobre todo, Rodríguez ganó las elecciones. Ahora niega Blanco, con su habitual desfachatez, que el P(SOE), del que es secretario de Organización y gran manipulador, que su partido jamás afirmó que el 11-M tuviera relación con la participación de España en la guerra de Iraq. Pero lo desmienten las hemerotecas y las actas del Congreso de los Diputados. Estas son las conclusiones que el P(SOE) llevó a la Comisión de Investigación: - El riesgo se incrementó y se hizo más visible como consecuencia de la participación de España en la guerra de Iraq. - La selección concreta de objetivos es fruto de una estrategia de guerra en la que juegan acontecimientos nacionales e internacionales de justificación, por ejemplo, para nosotros, la participación en la guerra de Iraq. - Resulta evidente que en las motivaciones concretas de los autores del atentado de Madrid sí influyeron el clima político internacional y la intervención de España en la guerra de Iraq. - El apoyo del presidente Aznar a la guerra de Iraq añadió más factores de riesgo. Estaba olvidado el libro "Viajando con ZP", de Javier Valenzuela, en tiempos director general de Información Internacional de la Moncloa y afecto a la sección de internacional de "El País" como experto en el mundo islámico. Pero parte de su contenido le ha servido al PP para contraatacar en la Comisión de Interior del parlamento. Según Valenzuela, Rodríguez reconoció que "ganó las elecciones gracias a Iraq y al atentado terrorista que ocasionó el 11-M". Y lo justificaba así: "Zapatero nos sacó de la Guerra de Iraq, nos reconcilió con Marruecos, Europa y América Latina. Su obligación es defender los intereses nacionales de España y no hacer aventuras de terceros". Confidencias éstas del presidente a su subordinado, junto a otras, cuya publicación hace un año provocó una irritada reacción de la Moncloa que tachó el libro de panfleto contra el presidente del Gobierno. Ignoro los motivos que llevaron a Valenzuela a revelar estas y otras confidencias presidenciales. Pero no se habría limitado la presidencia del gobierno a descalificarlas, caso de ser falsas. Se habría querellado contra Valenzuela ante los Tribunales de Justicia, a no ser que temiera otras revelaciones tanto o más ingratas. LOS BENEFIC IARIOS DEL VUELCO ELECTORAL Una vez confirmado que Rodríguez y el P(SOE) asumieron el papel resolutivo que su manipulación de la guerra de Iraq y la matanza del 11 de marzo les dieron el poder, parece obligado el abordaje de sus consecuencias. Lo hago sobre la falsilla de Los beneficios que para España supuso el acceso al poder de Rodríguez en materia de política internacional, según Valenzuela. Marruecos, no cabe duda, fue el gran beneficiario de las afrentas de Rodríguez a los Estados Unidos de Norteamérica. Washington, que respaldó al gobierno Aznar en la respuesta a la provocación marroquí con la ocupación del islote Perejil, rompió su confianza con España y la trasladó a Mohamed VI. Rodríguez, sin embargo, se deshizo en zalemas y vergonzosas concesiones al sátrapa moro, con quien Felipe González mantiene suculentos negocios. Y además, traicionó el bien asentado respaldo español a las legítimas reivindicaciones del Frente Polisario, ganándonos de paso la animadversión de Argelia, nuestro principal suministrador de gas natural, con daño, además, para nuestras empresas petrolíferas, cuyos sólidos intereses en aquel territorio son de sobra conocidos. Ahora es Francia la predilecta. Como sigue siéndolo Marruecos, antes con Chirac y ahora con Sarkozy. Rodríguez ha pretendido tapar el fiasco para su gobierno y el P(SOE) de la sentencia de la Audiencia Nacional con la visita del monarca a Ceuta y Melilla. Pero le ha salido el tiro por la culata. La destemplada reacción de Rabat, preñada de amenazas, desmiente las amistosas relaciones que Rodríguez y Moratinos se empecinan, untuosos, en propagar. No contaremos con Washington, Londres, París y Berlín, ni con la OTAN, si se produce una agresión marroquí pareja a la de Perejil o de mayor porte. Además de tener un gobierno débil, estaremos solos. ¿Y con qué Europa nos reconcilió Rodríguez? Con la Francia de Chirac y la Alemania de Schöeder que se enfrentaron a los USA en la guerra de Iraq , anteponiendo su animosidad hacia Bush y sus negocios con el tirano Sadam Husein, entre ellos el suministro de armas y tecnología para confusas iniciativas. Aquellos gobiernos recibieron con alborozo la retirada de nuestras fuerzas desplegadas en Iraq. Y conviene recordar que Rodríguez se apresuró a agradecerlo con inmediatas y subordinadas visitas a sus patrocinadores, igual que hizo con Mohamed VI, junto al que se fotografió ufano ante un mapa en el que las Islas Canarias figuraban como reivindicación marroquí. Ahora las tornas han cambiado en Europa. Alemania y Francia retoman el entendimiento con los USA y el aislamiento de Rodríguez es patético. Tampoco se puede contar demasiado con Italia, pese a su gobierno "progresista". Los italianos saben jugar mejor que nadie a ganador y colocado. Respecto de Hispanoamérica, o Iberoamérica, que los memos se empecinan en llamar América Latina, Rodríguez está aquejado de apasionado enamoramiento con Chávez y sus apéndices bolivarianos. Pero, aún manteniendo las formas diplomática, esos gobiernos, "progresitas" y antinorteamericanos, agraden continuamente nuestros intereses empresariales en sus países. LA OBRA MILAGROSAMENTE PERFECTA DE UNOS CRIMINALES INEXPERTOS LA sentencia del Tribunal presidido por el magistrado Gómez Bermúdez rechaza la existencia de un inductor o inductores entre los condenados por la matanza del 11 de marzo. Y es lógico, con independencia de la ausencia de pruebas, una vez que ninguno de los condenados, como señalé anteriormente, ofrece un perfil acorde con el de alguien capacitado para instrumentar un atentado de tal porte en vísperas electorales, ligarlo con la participación española en la guerra de Iraq, favorecer el triunfo socialista y enemistar a España con los Estados Unidos de Norteamérica. También lo sugiere Lorenzo Contreras en Estrella Digital ("La moral se declara en quiebra"): "O sea, lo que habría existido sería una especie de chapuza de colosales consecuencias, preparada por criminales inexpertos. La famosa "autoría intelectual" del atentado según eso se ha ido evaporando del brazo de la inexistente "conspiración". Todo desde el punto de vista criminal, se acercó a una obra milagrosamente perfecta. Pero una obra perfecta realizada por simples aficionados. Es lógico sospechar que el caso del 11-M no ha sido todavía escrito para nadie, exceptuadas las víctimas". Y puesto que se trató de una "obra milagrosamente perfecta", debe admitirse, a tenor de los hechos descritos, que existió una inducción también perfectamente planificada que está por descubrir y cuyas posibles huellas desaparecieron a causa de una "extravagante" actuación policial y la de una incoherente instrucción del juez del Olmo. ASISTE LA RAZÓN A RAJOY: HAY QUE SEGUIR INNVESTIGANDO EL PP ha cometido errores antes y después de los atentados del 11 de marzo de 2004, entre ellos de los ministros de Interior de Aznar, al no alejar de puestos críticos a los miembros de los cuerpos de Seguridad del Estado que heredaron de Vera. Pero aún así, asiste la razón a Rajoy cuando pide que se siga investigando para descubrir quien o quienes planearon esa "obra milagrosamente perfecta", en definición de Lorenzo Contreras. Y tiene Rajoy sobrados motivos para exigirlo, a despecho de la descarada ofensiva que contra su propuesta han lanzado el gobierno, el P(SOE) y su medios afines, a los que se suman quienes desde "ABC" y otras plataformas teóricamente conservadoras le abruman con reproches. HabrÍa de comenzarse, como en las novelas policiacas, con la pregunta tópica: ¿ A quien benefició, dentro y fuera de España, la subida al poder de Rodríguez como consecuencia de la matanza?.

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