lunes 19 de noviembre de 2007
Además de ineficaz, imprudente
RODRÍGUEZ Zapatero no gana para sustos con su ministra de Fomento, que ha recogido de la cesada María Antonia Trujillo el testigo simbólico como «agujero negro» del Gobierno. La diferencia reside en que Vivienda es un Ministerio residual, casi sin competencias, mientras que el desastre en la gestión de Fomento repercute negativamente en la vida cotidiana de los ciudadanos y merma las expectativas electorales del PSOE. La semana pasada, el PSC se quedó solo en el Parlamento catalán, que aprobó por amplia mayoría la propuesta de cese de Magdalena Álvarez ante el caos en el transporte de Cercanías y el desastre de las obras del AVE a Barcelona. Zapatero procura desmarcarse de una ministra cuyo crédito político está más que agotado y se limita a decir que quien hace muchas obras corre el riesgo de sufrir retrasos, al tiempo que anuncia -por segunda vez en menos de un mes- otro plan de mejoras para el servicio de Cercanías. La preocupación de los socialistas es muy lógica, puesto que este problema concierne directamente a un sector social proclive en principio a votar al PSOE en las próximas elecciones, sobre todo en el caso de Cataluña, una comunidad determinante para el resultado electoral. Mientras tanto, Renfe intenta poco a poco normalizar su actividad, aunque el AVE a Valladolid crea nuevas dificultades, como se demostró hace unos días con los fallos lamentables en una inauguración presidida a bombo y platillo por la propia titular del Departamento.
Para colmo de males, Magdalena Álvarez empieza a padecer incontinencia verbal, lo que agrava mucho la situación en términos políticos. Al presentarse como víctima de una campaña organizada en su contra por la derecha, ella misma corre el riesgo de que los ciudadanos tomen buena nota del fracaso estrepitoso de su gestión al frente de un Ministerio inversor, de cuya imagen depende la presencia del Estado sobre el territorio en nuestro sistema, fuertemente descentralizado. La comparación con Indalecio Prieto, uno de los iconos históricos del socialismo, ha suscitado la indignación de algunos veteranos y la sonrisa irónica de muchos ciudadanos. Todavía peor es la utilización fuera de tiempo y de lugar de la frase «antes partida que doblada». Magdalena Álvarez demuestra que, además de ser una pésima ministra de Fomento, es una imprudente. El presidente del Gobierno no la cesa de forma fulminante para no dar una baza a la oposición en estas fechas preelectorales, pero tal vez tendrá que cortar por lo sano si las cosas empeoran todavía más. El hecho de que el PSOE no consiga distanciarse como quisiera del PP y la necesidad de luchar por cada voto, reconocida por el propio Rodríguez Zapatero, podrían hacerle cambiar de opinión
http://www.abc.es/20071119/opinion-editorial/ademas-ineficaz-imprudente_200711190250.html
lunes, noviembre 19, 2007
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