viernes 12 de mayo de 2006
De ninfomanías, nietísimas y otras hierbas
Antonio Parra
N O se pueden cazar moscas con vinagre ni matar avispas a cañonazos. Guías de perplejos e historias de contrariedad que nos hacen fruncir el ceño con melancolías, al corriente de lo que la vida da, girando con furias de bayadera sensual, es lo que necesitamos mientras la gente se pregunta qué está pasando. Saca el sistro, majete, y entona una melodía en el campo por el sueño que no pudo ser. Imaginabas una existencia perfecta, Verumtamen pero no le pidas lógica ni congruencia a los acontecimientos humanos. ¿No querías caldo? Pues tres tazas. Habría que hacer una almenara en tu pueblo, Fuentesoto, la noche de San Juan y quemar a todo Aristóteles y a ese Platón que nos hizo pecar de lesa ingenuidad. Creíamos en la inocencia, en el valor, en el culto a la belleza y que el premio se da a los buenos. Que el amor era eterno fuego que no se acababa. De nada os sirve lo que habéis aprendido con el cartabón y la regla. Las normas de conducta desdeñando la línea recta tiran por la calle de en medio y aquí todos son movimientos en espiral. No sucede así de acuerdo con los dictámenes de la experiencia. Esto es un cajón de sastre. Y agarrate que vienen curvas Valga el largo preludio para mostrar mi perplejidad enjugando una tristeza por esa Mari Carmen que fue la novia de España y la de Europa casi. Se nos casa otra vez. A la tercera va la vencida. Que seas feliz y hasta te dedicaría un epitalamio dulcísimo que escuché de labios de mi abuela: “cantaban los pajaritos en lo alto de un pimpollo y estas palabras decían. Que viva la novia y el novio”. ¡Que viva! Ese señor de Santander con pinta de chicarrón del norte y la verdad que me parece un aldeano es que es un garzón con suerte pero no soy lo que se dice optimista con respecto al “outcome” de este himeneo que ha suscitado de nuevo el morbo nacional vía la prensa de la entrepierna y el celestineo patriótico de cuyas páginas satinadas es la nieta del General el objeto de los deseos y un poco la reina del mambo. Cualquier foto cualquier reportaje de la ex del duque de Cádiz (pobrecillo) y de ese anticuario parisino de cuyo nombre no me acuerdo vale un dineral. Su rostro es el que más vende en esas revistas. ¿Por qué será? Uno que siente cierta admiración por Francisco Franco pero al que los franquistas le repatean sobre todo los que, reconvertidos a otras denominaciones de izquierda o derecha no quisiera decir cuales pero les recuerdo que el Guerra era hijo de un suboficial de su ejercito lo mismo que Chávez el nuevo califa de la taifa andalusí o la Lady del Vogue y hasta el del cura rojo Enrique de Castro, coronel del Aire; me repatean sí, sí. Uno ve con cierta acidia cómo la mentalidad del tardofranquismo explota las historias galantes de esta pobre mujer que también tiene derecho a ser feliz pero a la que su antigua suegra la acusa de ninfo. Jolín, ya entramos y vuelta otra vez la burra al trigo. Nos arrebatan los mitos. Pero ya será un poco menos que de dinero y castidad la mitad de la mitad aunque no paso por alto el hecho de que en medicina se acepta como axioma que la disposición carnal de la mujer para el coito es mayor que en el hombre y en algunos casos puede resultar insaciable. ¿Pero has visto a la cigüeña, Manolito? Pues por eso mismo. Esas aserciones hay que demostrarlas. La ninfomanía como el valor en los soldados a las mujeres se les supone que para eso están hechas y además dicen que hacerlo muchas veces y cuantas más mejor alarga la vida. Por esas lamentaciones yo me parece que y unos cuantos que estamos en este corro nos vamos a morir pronto. A mí esta bella señora me ha estrangulado un poco mis sueños pero ella es un paradigma de las españolas del tiempo nuevo, educadas en colegios de monjas, que antes elegían los partidos con reglas de cálculo en casa a las diez y al cine con carabina y ahora se han despendolado. Llevaba razón don Laureano cuando dijo que somos un país pendular. Las cofas del bergantín nacional inclinan sus penoles a babor o estribor según sople el viento y según sea la marejada. Ahora ellas no se cortan un pelín si les gusta un tío y hacen un corte de manga al marido y los hijos. Por lo menos son más sinceras y evidentes que sus abuelas. No se andan con miramientos ni respetos humanos y eso es un punto. Ahí te quedas. Lo hago porque me apetece ¿pasa? Aunque Maricarmen- “es Maricarmen dijeron todos oh oh oh” lo cantaba por los sesenta el Dúo Dinámico- siempre hizo como en la pegadiza melodía de aquellos guateques de antaño lo que le dio la gana con dictadura y con democracia también es verdad. Era el ojito derecho de su abuelo. Puede que de raza le venga al galgo. Su tío abuelo Ramón Franco el piloto de mujeriego tuvo fama y el otro, Nicolás, era un personaje muy conocido en los sitios de alterne de Lisboa y Tánger años 40 y el propio abuelo supo bien lucir las estrellas del coronel más joven de la infantería española por los salones y pasear su disipación antes de sentar cabeza y casarse con su novia formal la ovetense doña Carmen. Franco que fue un gran general y un hombre con suerte (baraka) pero que tuvo su talón de Aquiles en sus parientes y en los Borbones. Lo han borboneado cantidad después de muerto dejando desamparada a la viuda y a la hija a la que veo alguna que otra vez en el bar La Vuelta y alguna misa en San Bruno. Carmencita siempre me pareció una señora llena de dignidad ni pingo ni pendón que no quiso enriquecerse a costa del erario público. No ha vendido carnaza a los buitres del Hola y siempre se mantuvo en su sitio, un lugar de dignidad, y punto. Sólo concedió una entrevista en su vida. A la BBC y en otra que escuché yo hace bastantes años a su sobrino Nicolás Franco Pascual del Pobil por la misma emisora que habla un inglés sin acento y el mejor que yo he percibido en boca de un español y dijo cosas muy sustanciosas. Honra merece. Los Franco no son ninguna tontería y con sus miserias y sus servidumbres conservan todavía una carisma y un poder de convocatoria que para sí quisieran los royals que al pueblo le parecen un poco ni chica ni limoná ni pinchan ni cortan pero borbonean y bribonean que es un gusto, listos para la foto como en los cuadros de Goya. Alguien voló sobre el nido del cuco. Nos han birlado la blanca doble. Hay alguien que trama entre bastidores con la desfranquización que quieren hacer como una desnazificación a la alemana craso error porque Franco nada tiene que ver con Hitler como yo creo que demostré en un libro, y nos abocamos a la desmembración de España con Rajoy encajando todos los golpes. Por ahora ese gallego ese tiene la mandíbula de cristal. ¿Volará sobre ellos el fantasma de Fernando VII? Cierto que Alfonso XIII nos salió algo putero pero los Franco saben ser santos y a la vez golfos. Con más clase, más casta y más elegancia que estos herederos de Isabel II y de ese rey griego de adscripciones filonazis. Al pueblo le caen simpáticos los Franco por más que el sanedrín los apedree, los saque del pedestal y los tire del caballo quemándolos en efigie. La baraka o buena estrella debe de ser parte de la estirpe. Lo de las bodas de Carmencita con el del Sardinero como tantas otras cosas son una maniobra de desmontaje. Todo es bueno para el convento. Y contribuirá para la desmitificación del franquismo. En cuanto a lo de ninfómana a estas alturas que no me vengan con leches. Ella también tendrá sus preferencias y sus gustos como cada cual y se lo montará cuando quiera, con quien quiera y le apetezca pero de ahí a lo del furor uterino que la achacan va una distancia. El amor no tiene barreras de edad pero Mari Carmen que es muy maja, elegante, irresponsable, rebelde y superpija [de ninfomanías sólo lo justo y más bien una cachonda mental que ha tenido que sufrir mucho en la vida], suele dar con ese tipo de hombres que menos le convienen porque en el fondo su mentalidad sigue siendo infantil. Detrás de esa sonrisa de esta mujer que es la misma sonrisa de su abuela late una tragedia, un drama que yo llegué a intuir y casi a vaticinar en 1980 cuando paseando una tarde de invierno por los alrededores del Bernabeu me encontré a dos niños muy simpáticos jugando en plena calle. Nadie les vigilaban. Me parecían dos niños tristes recién llegados del cole que vuelven a por la merienda y su mamá no está. Hablé con ellos y hasta chuté un par de tiros a la pelota. Luis Alfonso hacía de portero y el que murió combinaba conmigo los centros. Seguí mi camino melancólico hacia los bares de la costa Fleming como presintiendo una fatalidad. Ere el abandono en que había quedado una familia que había sido la más importante de España. Ni siquiera había vigilancia. No se enriquecieron, no viajaron con maletas repletas de billetes a Suiza y se mantuvieron en un justo buen pasar. La modestia y la autoridad fueron para los Franco casi norma de conducta. La hija del General ahora vive en una apartamento modesto del centro de Madrid y camina sin escolta. Pudieran haberlos raptado. Uno pudiera haber sido rey de España pero se ha quedado en el papel de simple pretendiente al Trono de la Flor de Lis. Detrás del rostro de aquellos niños yo presentí una malquerencia de los hados, un drama familiar, muy corriente en nuestros días como es la ruptura familiar. Pero mis premoniciones se cumplieron a los pocos meses con aquel terrible accidente en un stop de Pamplona o el otro más inexplicable todavía de la degollación con un cable mientras esquiaba. ¿Extraña muerte o casualidad? Todos han corrido un tupido pelo como en el fallecimiento en el túnel parisino de Alma de Lady Di. Hay conjeturas que asustan y hasta pueden incriminar a algunos en la trágica muerte de Alfonso de Borbón. Puede que alguien no tenga las manos limpias. Digan lo que digan los historiadores de la glera céltica -el Gibson y el Preston y toda la recua- al general Franco aunque hombre de familia y de una austeridad ejemplar todos estos líos de cama le traían al fresco y hasta le divertían como a buen legionario que (rara avis) nunca se fue de putas ni trabó comercio con las cantineras asignadas a su bandera. Le daban pena pero no las condenó ni las maldijo. Quien no conoce a los vicios no conoce a los hombres. Sin llegar a la permisividad se mantuvo en esa manga ancha del buen burgués al que divierten los chistes de chicas de la vida y de maridos cornudos. La represión sexual tan cacareada en el Régimen [verdaderamente nunca hubo tanto fornicio ni visitas a la casa llana, ¿quién conseguirá poner puertas al campo, quién embridar la llamada de la sangre que mande Pedro o mande Juan eso siempre igual?] fue un asunto de curas sobre todo del cardenal Plá y Daniel el creador del Nacionalcatolicismo. La prensa del corazón que inventó el franquista Eugenio Suárez buen corresponsal en Budapest para el Arriba y fundador de Semana es un producto algo disparatado de aquella mentalidad burguesa y algo cotilla del franquismo a palo seco ya que refleja un tanto el inconsciente freudiano y la gazmoñería - ese quiero y no puedo- en lucha perpetua contra sus inhibiciones de la burguesía de clases medias afectas a dicho régimen. Por la boca muere el pez. Muy liberadas son ahora las féminas y madre mía cómo está el patio y cómo la corrala mitótica la cual con estas bodas y tornabodas tiene afrecho donde hozar durante seis semanas. El tema está servido. Y todo un ejemplo para los y las que quieren ir por la vida a su albedrío sin inhibiciones y con mentalidad de buey suelto. Pues muy bien. ¿Pensar que el amor era eso? Muy poco originales no me parecen mis pensamientos la vida da más vueltas que una noria. Buena gana de pedirle peras al olmo La nieta de quien fue es mucho toro para un encierro; no le arriendo la ganancia a ese vivales tan trabado de hombros y con pinta de leñador. El pelo de la dehesa no hay quien se le quite al montañés pero harta de los refinamientos parisinos y de las salas de los palacios la niña que siempre fue caprichosa como ella sola, el ojito derecho de su abuelo Francisco Franco, ha optado por lo bucólico Se van a casar la velocidad y el tocino. Y ahora que lo pienso me acuerdo de una anécdota que le ocurrió al ministro Ibáñez Martín en una comida con el Patriarca de las Indias Occidentales. El señor ministro estaba sordo como un tapión y en aquella ocasión no se había traído el sonotoner. Sirvieron la sopa hirviendo y el arzobispo le preguntó al ministro por su señora quien por cierto estaba en cama aquejada de un resfriado. ¿Cómo está su mujer, señor ministro? El sordilón Ministro de Educación creyó que le preguntaba su comensal por la menestra. Dijo: muy buena y muy caliente, señor obispo. Se la recomiendo a usted de todas todas. Tan buena como la Franca y siempre con esa candorosa y picara sonrisa de colegiala que parece estar sacándole partido a la vida mientras saborea el pirulí de la Habana tratando de hacer una huida hacia adelante y olvidando sus tristezas y las traiciones, desconsideraciones y calumnias de las que ha sido objeto todo el clan familiar. Dios qué noche la de aquel día. La que se preparó en la Corte. Pues yo sigo pensando que Mari Carmen eternamente joven y con su seductora sonrisa que no acaba de crecer como Peter Pan sigue estando tan buena como la sopa de aquella cena de marras. Me temo que ese matrimonio va a durar lo que una chifla a la puerta de un colegio. Ella sigue siendo la reina. La reina del guateque, de las revistas y la verdad se parece a su abuela a la que dediqué yo un artículo que llevaba por título A una sonrisa pero debe de haber heredado el carácter alegre y alocado de su padre, el Marqués de Villaverde. A veces, sin embargo, ocurren milagros. ¿O es todo un montaje? En la entrevista con el “Loco de la Colina” la Martínez Bordiú reconocía que el “Hola” le dio de comer durante estos años de penurias familiares y hay que por otra parte cebar la llama del fuego sagrado. Y de la melancolía regreso a la hilaridad. ¿Estará borracho el automedonte que conduce a los mortales camino de la Laguna Estigia a embarcar en la almadía de Querón? -¿No tendrás una moneda por casualidad? -Me queda un euro. -Pues apriétale entre los dientes. Hay que pagar portazgo. -Por el tirso de Baco y voto a bríos muy lúgubres estamos esta mañana. Va usted de boda y pone cara de funeral, don Verumtamen. -Es que hay bodas tristes. Verdaderos bodurrios y en esta no le hubiera gustado estar nunca a mi capitán general, palabra. -Que resucite aunque fuera de cabo. -Algunos iban a cambiar el “dicurzo” y el valor del Guerra, la camisa y hasta el puño y la rosa por el cara al sol. -Déjalo correr. Agua pasada no mueve molino y nunca no nos bañamos en el mismo río. Demostración de Demócrito quien por cierto era muy poco demócrata pese a su apellido. -Por desgracia así es. -No tenga nostalgia. -¡Qué bah! Yo no pienso que el ayer no fue ni mejor ni peor que el hoy. Simplemente distinto y hay que hallar acomodo a las circunstancias. Pero la perplejidad, la sorna y la admiración ante las vueltas que da este perro mundo no nos la quita nadie. Por eso se escribe, creo yo. Si perdemos la capacidad crítica perderemos la capacidad de asombro. Y yo a estos no les voy a regalar mi incensario como tampoco se los regalé a los otros. A los demócratas de toda la vida, a los falangistas instalados, a los del Opus y a los democristianos - no siento inclinación por el tufo de las sacristías ni me encantan los meapilas aunque todos conocen la fe de la que doy testimonio- a los de don Juan ni a los de don Manuel, a los monárquicos/monorquidos de Ansón y los del Otro. Odio las casillas. Abrenuncio de las capillas. -¿Qué es usted entonces? -Un español. -Pues entonces con el Sánchez Dragó que confiesa sentirse avergonzado de nacer español y maldecir a la madre que le parió no haría buenas migas. -Ni falta que hace. Sánchez Dragó aparte de un bocazas es un pésimo plagiario y un plomo en los talking literarios a los que siempre trae a los de su vieja cuerda cuando era flecha en Riaño y anduvo en el Frente de Juventudes que por lo que dicen han cambiado mucho ¡Qué horror! La verdad es que no me duelen prendas. Mi admiración hacia Franquito casi más como militar que como político guarda una equipolencia con ese amor hacia España que él sentía. Y la amaba porque no le gustaba. En esa misma demanda sigo yo. Nunca renunciaré jamás a mi condición de español. Al Dragó que le den por la cara caballuna. Pero con esas genialidades que se marca, por esa parida, a lo mejor le conceden el Planeta o conquista el Nobel quien sabe. -Jodó
jueves, mayo 11, 2006
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario