APROBADO EL ESTATUTO ANDALUZ
La maniobra de Chaves se cocinó en Madrid con la "fórmula Clavero"
Elsemanaldigital.com
Quitar el de abajo y descomentar el del economista
Una nueva versión del "café para todos" se está escenificando en las reformas estatutarias. El presidente andaluz intentó ganarse a los nacionalistas, una jugada que al final ha salido mal.
3 de mayo de 2006. Una semana de conversaciones e intercambio de documentos con el PP de Javier Arenas no han servido para mover de posición al presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves. Las "maniobras" del PSOE andaluz en los últimos meses han pasado de consensuar al inicio la reforma del Estatuto con el principal partido de la oposición, a dejarlo literalmente marginado del proceso, al igual que han quedado, pero por diferentes motivos, los nacionalistas del Partido Andalucista (PA). El parlamento autonómico aprobó este martes el nuevo Estatuto con un apoyo parlamentario del 60% de los escaños (la suma del PSOE e IU). El nuevo texto llegará al Congreso en los próximos días y el calendario previsto fija el 23 de mayo como la fecha para el Pleno de totalidad en la Cámara baja, del que partirá a la Comisión Constitucional. Chaves pretende tener listo el Estatuto en septiembre u octubre próximos y celebrar el referéndum de ratificación en febrero de 2007. Arenas ya ha anunciado que si gana las elecciones autonómicas (que coinciden con las Generales de 2008) reformará el Estatuto con el consenso de todas las fuerzas políticas, un consenso roto por el PSOE al incumplir el pacto al que ambos partidos llegaron para la redacción del Título Preliminar y la denominación de la Comunidad como "nacionalidad histórica", tal y como fija la Constitución de 1978. Lo que dice ahora es bien distinto. Con el apoyo de IU, el PSOE ha variado esa denominación introduciendo "realidad nacional", un problema muy grave, a ojos de los populares, pero no el único. Fuentes de este partido aseguran que sobre la mesa se plantearon algunas cuestiones que incluso Chaves dio por buenas, como que se celebren por separado los comicios autonómicos y las Generales; introducir la llamada "segunda descentralización" de los Ayuntamientos; o garantizar la igualdad de los andaluces en todo el territorio nacional. Las razones de un virajeTodo ello ha quedado de momento en agua de borrajas. ¿Pero, qué ha llevado a Chaves a girar bruscamente cuando parecía haber querido ir de la mano del PP de Arenas? Para los populares sólo hay una respuesta: la hipoteca del PSOE con los nacionalistas. Así que si el presidente andaluz acordaba en Andalucía el nuevo Estatuto con el PP, cuando lo habló en Madrid con la Ejecutiva socialista, cambió de postura. Las fuentes consultadas aseguran que Chaves consideró el hecho de que un Estatuto descafeinado no iba a encontrar el apoyo de los nacionalistas en la Cortes, donde están representados PNV, CiU y ERC. Además, incluyendo el término "realidad nacional", el presidente andaluz buscaba el apoyo del PA, que finalmente no ha tenido, ya que este partido pide que Andalucía sea denominada como "nación". Es lo que para contentar a los nacionalistas se conoce como la "fórmula Clavero", o el "café para todos", en alusión a la propuesta hecha por el ex ministro de la UCD, Manuel Clavero, durante la Transición. El debate político está servido, pero no tiene su paralelismo en la calle. Las encuestas reflejan que a la mayoría de los andaluces no les preocupa en absoluto estos extremos. Para el PP lo que Chaves ha hecho es "crear un problema" donde no lo había, además de usurpar el debate a la ciudadanía, sabedor que esto pueda perjudicarle en su próxima cita con las urnas.
martes, mayo 02, 2006
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