miércoles, mayo 03, 2006

El PP varió sus planes ante la trama de Moncloa con...

EL ESTATUT, EN EL SENADO

El PP varió sus planes ante la trampa de Moncloa con Maragall de cebo
Isabel García


A Maragall se le hace cada vez más incómodo el "revoloteo" de Mas
Nadie del Gobierno, ningún presidente autonómico del PSOE. Maragall, cual "llanero solitario" en el último tramo del Estatut. Tan sólo ha recibido el favor de Revilla y su singular regalo.

3 de mayo de 2006. El sopor que ya produce la reforma del Estatuto de Cataluña se ha amenizado este miércoles con la anécdota protagonizada en la Cámara alta por el presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla, quien, al término de su intervención en la Comisión General de CC.AA, ha hecho obsequio a Pasqual Maragall de una pulsera con los colores (blanco y rojo) de la bandera de su comunidad, que el president se ha negado a ponerse. Revilla y Maragall han sido los dos únicos presidentes autonómicos que han acudido a la primera sesión del debate del Estatut en Comisión antes de que pase a Pleno (previsiblemente el 10 o el 11 de mayo), donde intervendrá el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. En tan sólo tres días, de aquí al viernes próximo, la reforma deberá quedar lista para su votación final, último paso antes de llevarlo a referéndum el 18 de junio. Sólo en el supuesto de que se apruebe alguna enmienda, tendría que volver al Congreso, aunque ni por esas el Gobierno y el PSOE están dispuestos a perder un solo minuto más que pueda obligarles a retrasar la fecha de la consulta. Una "desaparición" misteriosaSu paso por el Senado –sólo para "cumplir el trámite", reprocha el PP al Gobierno- está siendo muy veloz y un tanto deslucida al no comparecer los presidentes autonómicos, como en un principio estaba previsto. Los populares ya habían anunciado su intención de hacerlo y de hecho mantuvieron esta posición hasta hace escasos días, pese a que el presidente del PP, Mariano Rajoy, no se daba por enterado del cambio de planes, como él mismo comentó a los periodistas durante la recepción ofrecida por Esperanza Aguirre en la fiesta del 2 de mayo. La postura del presidente del PP no quedó exenta de ciertas críticas en los corrillos periodísticos. Al fin y al cabo se anunció como un compromiso de la dirección nacional del partido al que se ha dado marcha atrás. Pero, ¿cuál ha podido ser la razón de fondo en el giro de estrategia? Fuentes populares consultadas aseguran que la intención del Gobierno era acorralar al PP, al ofrecerse una imagen de "anticatalanismo" con todos los presidentes populares –sin ninguno del PSOE- al unísono contra Maragall. La "trampa" tenía también un cebo, el propio presidente de la Generalitat de Cataluña. Pero es que además, las intervenciones de los presidentes autonómicos estaban previstas en un principio para el viernes y no para el miércoles, un cambio que se produjo tras la "orden" dada por La Moncloa, cuyo objetivo –señalan siempre fuentes del PP- era "quitarse a Maragall cuanto antes del medio". Maragall, en solitarioLa ausencia de miembros del Gobierno en el Senado (se esperaba por lo menos la presencia del ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla) ha sido criticada entre otros por el presidente del PPC, Josep Piqué, quien ha dicho durante su intervención que pese a que "se han llenado la boca (…) cuando llega la hora de la verdad, ni siquiera aparecen. Me parece una auténtica vergüenza". A todo esto, un solitario Maragall, sentado frente a Josep Lluís Carod-Rovira en el antiguo Salón de Plenos de la Cámara alta (el "no" de ERC al Estatut resuena en su oídos cada vez más alto) también ha tenido que tragar saliva cuando escuchaba de boca de Revilla, con pulsera bicolor en mano, que su obsequio "fomenta la solidaridad y es un antídoto contra los separatismos". Entre eso y el "España me pone" del presidente cántabro, ¡menudo sapo que se ha tragado el molt honorable en Madrid!

No hay comentarios: