martes, mayo 13, 2008

Una ponencia sin sospecha

miercoles 14 de mayo de 2008
Una ponencia sin sospecha
EL Partido Popular debería entrar en un periodo de sosiego después de que ayer se hiciera pública la ponencia política que se presentará a los compromisarios designados para el próximo congreso nacional. Sean cuales sean los antecedentes de la redacción del documento, lo cierto es que su redacción final recoge fielmente los principios ideológicos del PP y ratifica las directrices fundamentales de su labor de oposición en los cuatro años del primer mandato de Rodríguez Zapatero. Ayer quedó disipada cualquier duda sobre si la nueva estrategia política auspiciada por Mariano Rajoy iba a implicar un cambio de valores o un giro brusco en la defensa de los mismos. En su lugar hay un documento inequívoco, contra el que sólo se pueden oponer, en este momento, conjeturas. No sólo no se postula un cambio ideológico, sino que el texto que se presenta como guía para los próximos años consolida el discurso más nítido, contundente y directo del PP sobre los asuntos que han protagonizado su actuación política en los años anteriores. Únicamente, como solitaria concesión a un atisbo de autocrítica, se apela a «mejorar e intensificar la comunicación de nuestro proyecto político y hacer un esfuerzo adicional en este campo», propuesta con la que nadie podrá discrepar dentro del PP porque existe la convicción unánime de que una futura victoria electoral requiere mejorar la relación de este partido con determinados sectores de la sociedad, todavía condicionados por los prejuicios contra la derecha.
Por tanto, el próximo congreso va a debatir una ponencia que reitera la defensa de España como Nación indisoluble, que apuesta por el Estado de las Autonomías, que reivindica el orden constitucional, la soberanía nacional y la igualdad entre los españoles, que denuncia el separatismo nacionalista y la complicidad socialista, que repudia el modelo federal o confederal y que señala directamente la responsabilidad política del PNV por no cooperar en la derrota de ETA. Reclama pactos de Estado en los asuntos fundamentales, y lo exige con carácter «público, concreto y por escrito» contra ETA; propugna un sistema educativo ambicioso, el control de la inmigración, una política exterior digna, la defensa efectiva de la familia, una auténtica economía de mercado y un sistema eficaz de protección social. Y además coloca la memoria de las víctimas del terrorismo «en el frontispicio» de su actividad política y define «la memoria, la dignidad y la justicia» como «la guía de nuestro quehacer en este terreno».
Esta ponencia, sobre la que decidirá en última instancia el congreso nacional, no puede ser tachada de pusilánime o claudicante. Las legítimas discrepancias que se han manifestado en los últimos días tendrían que reconducirse porque ya hay una propuesta concreta para la estrategia del PP en esta legislatura y se ajusta a la estricta ortodoxia ideológica. Si subsisten estas discrepancias o desencuentros pese al texto de la ponencia, no sólo harán que la carga de la prueba recaiga en quienes los mantengan sobre la base de la desconfianza hacia Mariano Rajoy, sino también empezarán a hacer conveniente que esa oposición difusa al actual presidente del PP se pronuncie con claridad e incluso dé el paso de articularse en una candidatura alternativa para que el debate sea transparente, directo, bilateral y al alcance de la opinión pública. Los desacuerdos políticos se pueden arreglar, pero no las conjeturas o las hipótesis que pronostican que la dirección del PP que salga elegida en junio no se atendrá al texto de la ponencia. Esto pertenece al terreno de la subjetividad, muy respetable pero insuficiente para ser tenida como una opción discutible en el seno de un congreso. Aunque Rajoy haya cometido errores, no tiene fundamento deslizar contra él -que por otra parte está haciendo un derroche de prudencia frente a una dura campaña de acoso-la sospecha de que está dispuesto a abandonar los principios del PP para llegar al poder.

http://www.abc.es/20080514/opinion-editorial/ponencia-sospecha_200805140249.html

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