lunes, mayo 12, 2008

Ferrand, "Zapatero no divaga"

lunes 12 de mayo de 2008
“Zapatero no divaga”
Manuel Martín Ferrand
“Nunca las preguntas son indiscretas, algunas veces lo son las respuestas”(Oscar Wilde)
Tan grave parece la crisis interna del PP que El Mundo, el diario con más capacidad de adaptación al ambiente entre todos los de la prensa europea, redobla sus iniciativas de acercamiento a José Luis Rodríguez Zapatero y aprecio y valoración de las virtudes del presidente del Gobierno. En su último dominical, el periódico, con el título general de “Zapatero íntimo”, hace un gran despliegue, con abundancia gráfica, sobre el personaje. Un hagiografía en toda la regla que se refuerza y potencia con unas singulares declaraciones del Rey de España.
En la portada del citado dominical, Zapatero, sentado en una escalinata de la Moncloa, posa para la posteridad y lo hace con la mejor de sus sonrisas, la que recuerda a Jack Nicholson en el papel del malvado Jocker, en el Batman de Tim Burton. Es un gesto híbrido entre la expresión de la vaciedad absoluta y la pose del seductor. Le funciona porque le ha servido para ganar un par de elecciones legislativas y, lo que resulta más asombroso y admirable, sin experimentar el desgaste que debiera corresponderle por la valoración de los resultados obtenidos al frente del Ejecutivo.
El reportaje que comento contiene una revelación “de gran valor histórico”, según entiende el propio rotativo. La periodista Mercedes Ibaibarraga, en el acto de entrega del Premio Cervantes a Juan Gelman, supo eludir la rigidez protocolaria y pedirle al Rey su opinión sobre Zapatero. Don Juan Carlos no evitó el compromiso y dijo: “Es un hombre muy honesto. Muy recto. Que no divaga”. Añadió a mayor abundamiento: “Él sabe muy bien hacia qué dirección y por qué y para qué hace las cosas. Tiene profundas convicciones. Es un ser humano íntegro”.
Resulta insólita, en una monarquía democrática y parlamentaria, la figura de un Rey —un valor permanente en el entendimiento constitucional— entregado al piropeo de un primer ministro —un mero eventual discontinuo—; pero, en un Estado en permanente proceso de centrifugación, hay que hacerse a la idea de que todo es posible y compatible. Se puede ser al tiempo, por ejemplo, consejero de la vicepresidencia de la Generalitat y solicitar, con apremio y energía, un Ejército propio para Cataluña.
He consultado con varios amigos y colegas del Reino Unido, más veteranos y experimentados que nosotros en el análisis del comportamiento de la Corona, y no recuerdan caso parecido. Aquí, en los días de Gobierno de Felipe González, el monarca ya expresó, con mayor sutileza que ahora, su satisfacción por ser Rey de España con un Gobierno socialista. Además, el contraste de las relaciones del Rey con González o con Zapatero, frente a las habidas con Adolfo Suárez y José María Aznar, marcan grandes diferencias. Aunque la situación sea institucionalmente discutible, resulta humanamente comprensible. A la dinastía de Borbón, antes de la Guerra Civil, no le fueron bien las izquierdas y, por contraste, parece sentirse especialmente satisfecha en los turnos de poder socialista que marcan las urnas. Otra cosa es confesarlo.
A muchos millones de españoles, como mínimo a los más de diez que votan al PP, no les complacerán mucho las declaraciones reales. Quienes nos sentimos crecientemente incómodos en un Estado incapaz de separar sus poderes fundamentales y en el que las instituciones no parecen estar al servicio de los ciudadanos y, por ello mismo, mantenemos simultáneamente las distancias con el PP y el PSOE, lo que nos resulta más chocante, dentro de la general confusión que establece el caso, es que Don Juan Carlos entienda que Zapatero “no divaga”. Es posible que sea muy honesto y muy recto; pero se trata, precisamente, de un profesional de la divagación. Suelo estudiar con atención cada uno de sus discursos y siguen sorprendiéndome sus ambigüedades huecas de compromiso, sus dichos inconcretos, la volatilidad de las ideas que maneja y la falta de concreción de cada una de sus propuestas. Si eso no es divagar...


http://www.estrelladigital.es/diario/articulo.asp?sec=opi&fech=12/05/2008&name=ferrand

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