El Papa «alpino» y su guardaespaldas
Por JUAN VICENTE BOO
LOS cazadores de montaña de Italia son «alpinos» toda su vida, y vuelven a ponerse el gorro tirolés en los momentos importantes, como una audiencia con el Papa, aunque sea en la plaza de San Pedro. Benedicto XVI es un amante de la paz que, al mismo tiempo, aprecia a los militares. Igual que un día se puso el tricornio de charol que le pasó el capellán de la Academia de la Guardia Civil, ayer tuvo suerte un «alpino» que ofreció su gorro a Su Santidad y lo recuperó después, ya convertido en reliquia.
Fue un momento divertido y familiar. La sonrisa luce en los labios de todos: el Papa, el otro «alpino», la chiquilla sentada en la valla, el señor que está detrás, el anciano de pelo blanco... e incluso de un personaje excepcional desconocido para el gran público.
El hombre detrás del Papa es el nuevo jefe de la Gendarmería Vaticana, Domenico Giani, de 44 años, licenciado en Pedagogía, ex agente de la Guardia de Finanzas y ex miembro de los servicios de información italianos. Está casado y tiene dos hijos. Cuando trabaja, su rostro es de acero. Pero la simpatía de la escena le arrancó una sonrisa.
miércoles, junio 07, 2006
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