lunes, junio 09, 2008

Marcello, Primera plana

lunes 9 de junio de 2008
Primera Plana

¿Se acuerdan de la espléndida comedia de Billy Wilder a costa de la prensa sensacionalista americana? Pues así, más o menos, pero con mucha menos gracia y metidos en política, como una vulgar prensa de partido y de poder, andan haciendo de las suyas los diarios El Mundo y El País. Pedro J. en el papel directivo de Walter Matthau, que tanto le gusta, y Javier Moreno (y sus muñecos) jugando a intrépido reportero como Jack Lemmon. Y los dos con Zapatero escondido en el escritorio de la sala de prensa de la prisión.
No es éste un buen día para la prensa, ahora que ETA ha vuelto a atacar a un medio de comunicación, El Correo de Bilbao, como primer aviso de lo que se nos puede venir encima. De manera que vaya por delante nuestra solidaridad con los trabajadores de El Correo, atacados cuando cerraban su primera plana y edición. Y vamos a ver si los dirigentes vascos del Grupo Vocento dejan de hacer cucamonas con sus amigotes del PNV de Neguri y las Arenas y les ponen las peras al cuarto, advirtiéndoles del serio riesgo que conllevan los disparates de Ibarretxe al servicio de ETA.

Un lehendakari, Ibarretxe, al que el diario El País le ha regalado su primera plana, para echarle en cara a Zapatero, a estas alturas, las negociaciones que mantuvo con ETA en Loyola y poner al presidente en aprieto, mientras tratan al lehendakari con mano de seda e pesar de que no ha dicho nada que no dijera durante su última visita a la Moncloa. Es decir, que sigue dándole cuartelillo a ETA, con su referéndum ilegal y su discurso autista de la mano tendida. Y El País, callado sin meterle un editorial, y enseñando los dientes a Zapatero, a quien se la tienen jugada por sus coqueteos con Roures y con Gallardo, el último empresario fichado por la Moncloa, para redondear sus poderes mediáticos con la compra del Grupo Zeta, y para poder controlar El Periódico de Catalunya, por el que suspiran los de Prisa, pero sin poner un euro y por la cara exhibiendo el título de “gran asesor”. Cuando lo que quiere Cebrián es pillar a Montilla en Cataluña por los cataplines, y desde ahí hacerle la envolvente a Zapatero.

El Grupo Prisa está tieso porque debe ¡un billón! de pesetas y por eso han empezado a hacerle la pelota a Carlos Slim en el dominical económico de El País, a ver si el mexicano, el tapado de Felipe González y de Cebrián, se mete en su accionariado y le quitan el mando a los herederos de Polanco. Al final lo de La Caixa, Imbursa y Prisa puede acabar siendo un menage a trois, previamente planificado.

Pero, mientras tanto, la leña de El País a la Moncloa se ha recrudecido y cada vez se hace más evidente. Con la crisis económica le han dado fuerte y flojo a Zapatero. Y no hace mucho que le pusieron los perros de Moncloa en danza con eso de las cintas de la presidenta del Tribunal Constitucional, la tal María Emilia, que carece del menor pudor porque la han pillado con las manos en la masa y encima, tanto ella como el Tribunal Supremo (otro que tal baila) han dicho que no, que sólo pasaban por allí. Y ahora con la primera plana de Ibarretxe, ahí va otro misil para que se entere Zapatero con quién se juega los cuartos, aunque Polanco esté muerto. Y para que no queden dudas, los de El País le soban el lomo a Mariano Rajoy, en vez de hundirlo en su propia crisis del PP, que sería lo habitual.

Eso sí, la amenaza Monclovita de Prisa, de momento, sólo está en primera plana, fase uno, y no ha llegado a los editoriales, lo que supondría pasar a la fase dos, que tampoco hay que descartar, porque si las cosas siguen así todo se andará.

En la otra orilla del Río Bravo, Pedro J. quiere matar a besos a Zapatero y está a palos con el PP siguiendo una caótica estrategia que prueba que el director de El Mundo ha perdido la cabeza y todas las partidas en las que ha apostado en los últimos meses. Ayer le pidió perdón a Rajoy por todos los insultos que le lanzó en la COPE y le hizo carantoñas a Gallardón, mientras sigue despreciando y maltratando a su “lideresa preferida”, Aguirre, a la que trata como si fuera un yo-yo, mientras se cachondea del pobre Juan Costa, al que le ha rebajado los galones (de Bob Kennedy a Edwards), lo llama “el mosquito” y da por amortizado después de haberlo puesto en el disparadero del PP como a los pobres pitufos populares de la rebelión contra Rajoy (Elorriaga, Arístegui, Aragonés, etcétera).

El problema de Pedro J. no reside en sus insultos a Rajoy, sino en que está empeñado en mandar en el partido (y por eso, como presunto capitán araña, pidió la sublevación de las bases contra Rajoy) y en imponerle su estrategia al servicio de sus intereses particulares, como hizo con la conspiración del 11-M y los disparates que llevaron a la derrota electoral al PP. Y si la tonta de Esperanza Aguirre no estuviera tan sola en el PP y contara con apoyo de varios barones de este partido para derrotar a Rajoy, a Pedro J. le habría importado un pimiento la democracia interna del partido, diseñada en su día por Aznar. Y lo que más teme el director de El Mundo no es que siga Rajoy, sino que el PP se dé cuenta de su intromisión en este partido político, mientras El Mundo sigue apoyando decididamente a Zapatero. Y ésta, y no otra, es la verdad que nunca se puede leer en la primera plana del diario El Mundo, donde la democracia interna y la pluralidad brillan por su ausencia, porque el autoritarismo y la manipulación del director han hecho presa de ese diario que, olvidándose de lo suyo, ahora se dedica a dar lecciones de moralidad y democracia a los demás.

http://www.estrelladigital.es/diario/articulo.asp?sec=opi&fech=09/06/2008&name=marcello

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