martes 11 de noviembre de 2008
Un discurso inapropiado
Pablo Sebastián
El discurso de la ministra Chacón en Afganistán diciendo, a pocas horas del atentado que segó la vida de dos soldados españoles y causó heridas a otros cuatro, que las tropas españolas están allí desplegadas para defender la vida de las familias españolas no es cierto, y forma parte de un guión tópico con el que se suelen justificar las malas y luctuosas noticias que afectan a todos los soldados desplegados en distintos lugares del mundo. Las tropas que ha desplegado España en Afganistán están allí a petición de Estados Unidos y de la OTAN y forman parte de la concesión política que Zapatero ha tenido que hacer a Bush para intentar remediar sus errores en la bastante brusca y no pactada retirada de las tropas que España tenía desplegadas en Iraq.
La seguridad de las familias españolas, afortunadamente, no depende de las tropas españolas desplegadas en Afganistán. Todo lo contrario, puede que esta presencia -como la de España en Iraq- se convierta en aliciente para que el terrorismo de Al Qaeda intente volver a actuar violentamente en nuestro país, como lo hizo el 11 de marzo del 2004 en Madrid. E incluso puede que ni siquiera les haga falta semejante argumento a los fanáticos del terror islámico porque cualquier excusa les sirve para matar inocentes -la reconquista del Al Andalus, por ejemplo, como han dicho los profetas de Ben Laden-, pero nada de esto tiene que ver con nuestra seguridad sino más bien la efectividad de la Policía y de los servicios de información.
Entre otras cosas porque, como dijo más de una vez Zapatero aludiendo a la guerra de Iraq, el terrorismo no se puede ni se debe combatir con guerras convencionales, sino con respuestas más policiales y buena información. Pero ahora, Zapatero, empeñando como está en rehacer sus relaciones con Washington, cambiará su discurso y, a pesar de su desmentido ayer en la sede del PSOE, no sólo seguirán en Afganistán nuestros soldados en la extraña misión de cooperación, ayuda humanitaria y de reconstrucción nacional, sino que puede que se incremente el número de nuestros efectivos y que incluso se incorporen a la acción de guerra, junto a las tropas de otros países de la OTAN. Zapatero querrá hacer regalos a Obama, y si el nuevo presidente le pide a España y a la OTAN más soldados para Afganistán, los tendrá, no en vano nuestro presidente ya es un experto en rectificar y no es muy amigo de la verdad.
Eso sí, ahora discursos compungidos, caras de funeral, medallas al mérito militar con distintivo rojo, funerales de Estado, mucha solemnidad. Pero lo cierto es que España no pinta nada en esa guerra, ni es potencia militar con capacidad suficiente para actuar al lado de las grandes potencias, algunas de las cuales están en Afganistán por sus intereses estratégicos y energéticos, y no sólo para combatir la estela de Ben Laden. Máxime en un conflicto y en un lugar donde los ejércitos más modernos del mundo están perdiendo la guerra frente a los ataques guerrilleros de los talibanes y la incapacidad de control y de organización del régimen de Kabul. Y todo ello sin perder de vista el descontrol político y militar que impera en el vecino Pakistán.
De manera que la ministra Chacón no diga frases que no debe y no mezcle la seguridad de las familias españolas con lo que ocurre en Afganistán, una vez que semejante discurso sería aplicable a cualquier otra parte del mundo, lo que nos obligaría a infinitos despliegues militares. Además, lo que dijo Chacón no es verdad. Lo único cierto es que Afganistán nos ha costado ya la vida de cerca de cien soldados españoles y ya está bien de inmolar a los militares españoles en un conflicto sin control y ajeno al interés nacional.
http://www.estrelladigital.es/ED/diario/53051.asp
lunes, noviembre 10, 2008
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