lunes 10 de noviembre de 2008
El blanco que nos tiene negros a todos
Félix Arbolí
E N los Estados Unidos un joven y pequeño hombre de color, de color negro, aunque pudiera haber sido amarillo, cobrizo o nácar, ya que en esa enorme nación tienen donde elegir y acertar, aunque a veces tengan sus pequeños o grandes fallos, como el de Bush, han encontrado un nuevo horizonte cargado de ilusiones y esperanzas. Y todos a una, olvidando criterios adversos y enconados durante el periodo electoral y sin tener en cuenta los colores de sus partidos, se han unido entusiasmados para empezar una nueva etapa que les libere del infortunio, las penurias y las equivocadas razones que han tenido que sufrir a causa de un presidente belicoso y altanero, al que afortunados ellos han podido mandar a la reserva. Han soportado un periodo lleno de sacrificios, rencores internacionales y continua sangría de su juventud en guerras que en nada les iban y que tras muchos años de inútiles y lamentables muertes y millonarios costes presupuestarios, han terminado como aquel famoso gallo de Morón, “sin plumas y cacareando”. O lo que es lo mismo retirándose del desolado lugar, dejando tras ellos una enorme cifra de cadáveres y de ansias de venganzas. Vietnam, Corea, Irak, etc, son algunos ejemplos. Ese afán de erigirse en gendarmes internacionales, aunque sólo en países donde su situación estratégica o riqueza petrolífera les hacen piezas codiciadas, está ocasionándoles una recesión económica y un desgaste humano muy difíciles de sostener y que nos arrastra a todos cuantos nos consideramos dentro de su órbita. ¿Por qué no dedican ese despliegue de personas y medios a solventar la hambruna y acabar don las atroces guerrillas que sufren tantos países africanos sin que nadie mueva un solo dedo para impedirlo?. .
No sé cómo se desenvolverá el joven senador de Illinois en su nueva e imparable ascensión desde que se inició como becario en el bufete de abogado de la que posteriormente sería su mujer, madre de sus hijas y hoy primera dama de la nación, pero de una cosa puedo estar seguro y es que mejor que el actual, incluso dormido.
Nosotros, no tenemos esa suerte, parece que estamos dejados de la mano de Dios o quizás hemos sido los que Le hemos alejado de nuestras vidas. Si para ellos el negro se ha convertido en el color de la suerte y el cambio, arrebatándole su significado al verde de la esperanza, para nosotros sigue siendo el color del mal fario, como dicen en mi tierra, de la desesperación y de la angustia. El del dolor, el rencor y la maldad. Como me decía mi querida Paz Rivera en el foro, en la ausencia del color y yo añado y de la belleza. Tenemos el horizonte más oscuro que los familiares keniatas del nuevo presidente USA. Y aunque tengamos a un presidente blanco y vallisoletano, aunque alardee de ser leonés, nos tiene a todos tan renegríos, como a los mineros de su tierra de adopción. Siempre que creo hemos llegado a tocar techo y que nada peor nos puede pasar ya, salta una nueva y fatídica noticia que me demuestra que nuestra ascensión hacia el caos y la desgracia no tiene límites. Vivimos con el alma en vilo y la mirada angustiada esperando que no explote el “grisú” de nuestra fábrica o nuestra empresa y nos haga saltar por los aires en una caída vertiginosa hacia la desesperación del desempleo, el hambre y la indigencia.
Tan negros nos quiere ver este gobierno que ya se habla de una fuerte, exagerada, abusiva, incomprensible e insoportable subida de la luz que nos va a dejar a todos más oscuros y tenebrosos que las películas de Drácula. Me parece un abusivo e incomprensible disparate subir el recibo de la luz al exprimido y abandonado ciudadano, mientras gobernantes sin escrúpulos se gastan millonadas en iluminar y a mueblar sus despachos. ¿En qué clase de país vivimos?. ¿Es que no existe nadie con la cabeza en su sitio y las ideas claras y honestas capaz de frenar tan descarada y abusiva oligarquía política?. No me extraña que la voraz Iberdrola y compañeras luminosas anden metidas en tantos negocios y países, a costa de chuparle hasta el tuétano al pobre ciudadano que ya no sabe qué hacer para llegar a final de mes sin pasarlas canutas o sentir como le invaden las telarañas en sus inactivos estómagos. Según leo en Internet, Iberdrola, prevé invertir nueve mil millones de euros entre 2007 y 2009, de los cuales el 56 por ciento serán en el extranjero. También se especifica que al finalizar el ejercicio del año 2009, esta empresa vasca alcanzará un beneficio neto de dos mil trescientos cincuenta millones de euros. ¿Creen que con estos datos y resultados es justo y necesario subir el recibo del abonado un 31% como ellos piden o cualquier otra cantidad que les autorice nuestra complaciente gobierno?. ¿Cuándo se van a ocupar nuestras autoridades económicas e industriales en blanquear al ciudadano y ennegrecer algo las cuentas de esas empresas y entidades financieras que viven felices disfrutando de tanta protección estatal y tantos abusos consentidos?. ¡Ya está bien caramba!. Según el ministro de Industria, el derrotado candidato a la alcaldía madrileña, esa subida le parece abusiva. Nada más. “No comment”.
Ahí queda eso. Y ya se sabe, al lanzar una mala noticia tan anticipadamente, pretenden ver el impacto que causa y las reacciones que produce, aunque la decisión ya esté tomada de antemano y se lleve a cabo contra viento y marea. Normal si tenemos en cuenta que a Zapatero y sus ministros no les van a faltar el esplendor de sus arañas iluminando despachos y domicilios sin que les cueste un euro de su peculio particular tanto dispendio, Y lo mismo digo sobre ese hemiciclo vacío al que ya ni siquiera van a dormir sus señorías, porque la abstención es notoria y escandalosa, y sin embargo ocasionan un gasto tremendo con esa profusión de lámparas encendidas inútilmente, porque las cabezadas se camuflan mejor en la oscuridad. ¡Pobrecitos ganan tan poco y trabajan tanto!.
Oscuridad total. Que nadie pueda advertir nada de cuanto ocurre a su alrededor. Todo lo contrario de aquellos pasados tiempos donde se solicitaba “luz y taquígrafos”, para que el pueblo supiera en todo momento lo que se hablaba y lo que se iba a aprobar y pudiera alzarse enfurecido a la calle para impedir esa abusiva medida o colocar a ese inepto político en el lugar que le correspondía. Hoy sólo nos enteramos cuando el daño ya está hecho y la noticia publicada en el fatídico Diario Oficial, aprovechando un puente o unas vacaciones para cogernos desprevenidos y aislados de nuestro entorno profesional y familiar. Claro que ya saben que los perros aulladores callejeros no salen si las medidas impopulares parten de un gobierno afín, aunque se vean tan perjudicados como el resto de los ciudadanos que no comulgan con sus ideas.
¿Dónde está nuestro Obama?. Y no lo digo por el personaje, sino por el cambio que significa. ¿Es que entre tantos que chupan de la teta oficial no hay nadie capaz de poner remedio a tanta ceguera política?. ¿De qué nos sirve entonces mantener a tantos señores a cuerpo de rey sin dar golpe, ni poner el menor empeño en remediar una situación que se ha hecho insostenible?. .
Estamos negros asimismo de tanta desmemoria histórica manipulada, para hacernos regresar otra vez a las dos Españas machadianas, alentados por esos seriales televisivos que tanto nos prodigan donde sólo son buenos, honestos y solidarios los que ayer tuvieron el mando, cometieron barbaridades y desmanes aunque se empeñen en presentárnoslos como víctimas inocentes y perdieron la guerra y ponen como asesinos e indeseables a los contrarios, sin una sola excepción que pueda confirmar la regla. Es un continuo come coco que nos martillea el subconsciente y del que no se libra ni el perro que duerme sobre el cojín tranquilamente. Me recuerda esta insistencia generalizada a las prácticas nazis y estalinistas tan denostadas por los que cuando han tenido la ocasión han caído en el mismo error. Ya no se sabe qué leer, que oír o que ver, sin tener que soportar ese soniquete machacón y adulterado con el que nos quieren intoxicar.
Quieren revivir los horrores de una nueva guerra civil y soliviantan y alientan las ansias de revancha entre ambos bandos para que surjan los odios dormidos y se acrecienten las diferencias sociales, políticas y familiares ya superadas y que dieron lugar a tan espantoso enfrentamiento. No se detienen a considerar que los actuales ciudadanos, salvo muy contadas excepciones que entonces eran niños, no han conocido esa guerra fratricida que el señor Garzón y otros que ocultan su colaboración y azuzamiento, está removiendo con sus juicios y exhumaciones de esos muertos que ya están fuera de su jurisdicción y potestad y que la Audiencia Nacional ha paralizado con muy buen criterio y por abultada mayoría de votos. Una medida acertada ya que se trataba de un incómodo y absurdo juicio a la Historia, que por ser tan reciente y al mismo tiempo tan desfasada, nadie debería sentirse facultado para enjuiciarlo con la imparcialidad necesaria. ¿Conocen los antecedentes familiares de muchos de nuestros actuales políticos que hoy militan y están bien colocados en la orilla opuesta?. ¿También se van a juzgar a ellos por lo que hicieron sus mayores?. Creo que no iba a quedar nadie libre para emitir el veredicto. Y no es justo hacerlo torcidamente. O se hace con todos o como decía el célebre manchego, “es mejor no meneallo”.
http://www.vistazoalaprensa.com/contraportada.asp?Id=1829
domingo, noviembre 09, 2008
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