jueves, agosto 28, 2008

Ladron de Guevara, XXV aniversario de las inundaciones en las Vascongadas

jueves 28 de agosto de 2008
XXV aniversario de las inundaciones en las Vascongadas

Ernesto Ladrón de Guevara

C OMO durante estos nefastos días de accidente aéreo se cumplen veinticinco años desde las inundaciones que asolaron Bilbao, Llodio y otras poblaciones vascas, he revisado los amarillentos recortes de prensa que guardo desde entonces. Recuerdo las intensas lluvias continuas que en aquellas anómalas jornadas nos recluían en los domicilios en las últimas fechas de las vacaciones veraniegas. Resbalaba el agua y anegaba las alcantarillas. Pese a ello en Vitoria, ciudad donde sigo viviendo, no hubo consecuencias. Pero el panorama desolador de una Bilbao anegada por las aguas y nuestro alavés Llodio absolutamente desbordado dejó en nuestras mentes un recuerdo muy desagradable. Por ello guardo una hemeroteca que he desempolvado.

En aquel momento, por poner algún dato enormemente significativo, era Ibarretxe el alcalde de Llodio. Uno de los títulos que tengo ante la vista es el siguiente, de boca del entonces alcalde de la localidad y hoy lehendakari: “La reconstrucción de Llodio es un futuro que asusta”. Pues se reconstruyó, y en un plazo relámpago, con la solidaridad y apoyo del conjunto de los españoles que se volcaron para hacer volver a la normalidad a un País Vasco muy malherido por las riadas, esencialmente destrozado.

La memoria es frágil y el lehendakari debería recordar lo que decía la revista “Euskadi” (p. 26 de EL CORREO ESPAÑOL-EL PUEBLO VASCO de 2 de septiembre de 1983). Ese Diario –Euskadi- órgano de difusión próximo al PNV se refería a la muerte de cuatro guardias civiles que desarrollaban las tareas de rescate de vecinos arrastrados por las aguas en Llodio. Decía lo siguiente: “Esos hombres que pusieron en juego sus vidas y las perdieron merecen por parte del pueblo vasco el tributo y admiración que sólo encuentra en el silencio del corazón de cada uno. […] Este pueblo, el nuestro, el vasco, sabe pagar a quien le da su vida para salvar una vida.” Aunque también terminaba con la frase típica para dejar la nota agria: “Este pueblo, el nuestro, no paga a quien le reprime, insulta o trata de humillar”.

Pues bien, señor lehendakari. En estos días que su gobierno ha homenajeado a todo el mundo menos a las fuerzas de seguridad del Estado y al ejército que se volcaron para salvar vidas, ayudar a las víctimas de las inundaciones, repartir mantas y alimentos, agua, etc, y demás tareas ingentes, hasta el punto de que algunos de sus miembros dejaron la vida en el salvamento, se debe hacer justicia. Y no se ha hecho. Usted y los suyos han actuado con villanía, sectarismo y mezquindad. Usted, precisamente, que fue alcalde de Llodio en aquellas fechas, estaba obligado moralmente a recordar a aquella gente que vino de otras partes España cumpliendo su misión, con generosidad y entrega, y no lo ha hecho por pequeñez moral, por indignidad. Y los suyos han actuado con la misma estrechez y miseria que su expresidente del EBB, señor Arzallus, en la entrevista del EL MUNDO, donde se mimetiza con ETA y la justifica. No cabe mayor bajeza y tienen mi desprecio como vasco.

http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?id=4795

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