miércoles, abril 19, 2006

Lenguas en guerra

Lenguas en guerra
por Pablo López Torrillas el 17 Abril, 2006 - 22:02 España
Finalizada la Semana Santa de este año 2006, y gracias al encuentro con una amiga residente en Cataluña, constato una vez más que estamos ante unas “Lenguas en guerra”. Seguramente a más de uno –y de una, por supuesto-, de los que lean este artículo les suene el título del mismo. Me he permitido el lujo de tomarlo prestado del fantástico ensayo escrito por Irene Lozano y que, el año pasado, le valió el premio Espasa de ensayo. Sin ningún genero de duda es una obra que, por brillante, recomiendo lean. Sobre todo a los nacionalistas, catalanes o no.
Al grano, resulta que esta amiga mía imparte clases en un centro PUBLICO de Barcelona. Resulta también que a quién da clases es a “nanos” de tres y cuatro años. Jovencitos míos. Como soy muy malo y como me interesa el tema pregunto en que lengua habla a los niños: -“En catalán, todo en catalán”, me contesta.
Resulta que esto que aquí les cuento es un hecho real, verdadero en cuanto que se produce todos los días, y no solo mi amiga sino que todos sus compañeros se dirigen a sus alumnos en catalán. ¿Y el castellano? ¿O habrá que empezar a decir español? ¿Cuál es la lengua oficial y cuál la cooficial? ¿Se imaginan a un niño que, nacido en cualquier punto de Cataluña, no sepa hablar en la lengua común a todos los españoles?
Pues esto que aquí les cuento y que brillantemente trata Irene Lozano en su obra “Lenguas en guerra” es una realidad tan grande como la vida misma. A mi personalmente me parece patético. A los nacionalistas seguro que no. ¿Y a ustedes?
Veraneando en Comarruga, Tarragona, sucedió que el peque de la casa no pudo jugar con otro niño. Los dos son españoles pero uno vivía en Barcelona y no sabía el castellano. ¡Qué lástima! ¡Que injusticia! ¿No nos damos cuenta que son niños?
Sí, sí, mientras unos miran para otro lado en pro de su nacionalismo más sectario y radical resulta que niños, adultos y ancianos confirmamos una vez más que nuestras lenguas se hayan en guerra. Que guerra más tonta.

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