jueves 3 de abril de 2008
La frustrada (hasta ahora) entrevista Zapatero-Bush
José Oneto
Mientras la Moncloa busca desesperadamente un encuentro formal entre el Presidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero y el Presidente norteamericano George Bush, ya de retirada de su segundo mandato y con un desgaste inédito en la historia de la presidencia norteamericana sobre todo por el desastre de la guerra de Irak, no parece que la Administración de Washington tenga el menor interés en esa foto, que tanto desea la Moncloa, entre el Presidente norteamericano y el Presidente del Gobierno español.
La llamada telefónica que el Presidente George Bush hizo al Presidente español, después de una corta nota de felicitación tras las elecciones del 9 de marzo, había creado una gran esperanza dentro del Gobierno español sobre un encuentro de los dos líderes aprovechando la Cumbre de la OTAN en Bucarest que se inauguró este miércoles en el antiguo país comunista dominado durante años por el dictador Nicolae Ceausescu...
La diplomacia española que estaba preparada para un encuentro que el propio Zapatero había anunciado públicamente que después de la llamada telefónica de Bush en la que le felicitaba por su nuevo triunfo electoral, se abría un nuevo periodo para normalizar definitivamente las relaciones entre los dos países, después de la decisión unilateral del Presidente español de retirar las tropas españolas de Irak cuando ganó las primeras elecciones generales del año 2004, se ha visto frustrado.
A lo largo de estos años ha habido varios encuentros casuales entre el Presidente norteamericano y el Presidente del Gobierno español. Y en todos, el Presidente norteamericano ha manifestado su frialdad y distanciamiento con el dirigente español.
Hasta el pasado 14 de marzo del 2004, Bush y Zapatero solo habían hablado una sola vez por teléfono. Fue el 18 de abril del año 2004 y únicamente, según fuentes españolas, hubo tres palabras corteses en la conversación “Gracias por llamar”•, le dijo Bush a Zapatero tras el mensaje trasmitido por el Presidente del Gobierno español de que retiraba las tropas españolas destacadas en Irak.
Zapatero contó meses después al periódico The New York Times como se produjo esa tensa conversación en la que su interlocutor criticó con vehemencia la decisión del gobierno socialista de retirarse de Irak.
Bush se limitó a transmitir a Zapatero su decepción por una decisión que ponía a Irak en una situación insostenible, ante la ofensiva de Al Qaeda, pero poco mas podía decir ante una decisión irreversible tomada por un mandatario elegido democráticamente en las urnas.
Aunque posteriormente la diplomacia española, de forma incomprensible ha intentado un encuentro con Bush todos estos han sido esporádicos. El primero se produjo en junio del año 2004 con una foto apresurada entre los dos mandatarios tomada en una Cumbre de Bruselas y, posteriormente en Febrero del año 2005 se produjo un saludo protocolario también en Bruselas (“Hola ¿que tal amigo?” fueron las únicas palabras de Bush). Posteriormente en diciembre del año 2005 en un encuentro de pasillos en la sede de Naciones Unidas en Nueva York hubo un brevísimo intercambio de saludos entre los dos mandatarios. “Hola ¿como esta?” (Bush) “Muy bien” (Zapatero) “Good to see you again” ( Bush) “Encantado de verte de nuevo”.
Esos son los únicos mensajes que en los últimos cuatro años han intercambiado el Presidente del Gobierno español y el Presidente norteamericano, un hombre religioso que no perdona al Presidente español la ley de matrimonios homosexuales y, sobre todo, la decisión de retirada de Irak sin ningún tipo de aviso previo.
Durante todos estos años la diplomacia española ha intentado un encuentro entre los dos Presidentes, un encuentro que ha sido imposible por la oposición de la administración norteamericana que no le perdona a Zapatero la retirada de Irak y, sobre todo, la llamada que hizo en Túnez para que otros países siguiesen a la decisión tomada por España.
No se entiende el actual interés de Zapatero de encontrarse con un Bush en derrota y en retirada, forzando un encuentro en el que el Presidente norteamericano no tiene el mínimo interés. Lo ha demostrado durante todo su mandato y, creer que, ahora, todo se puede recomponer no deja de ser una ingenuidad más de un Zapatero que, a estas alturas de su mandato no necesita a George Bush. Ni siquiera a su embajador en España Eduardo Aguirre, cuyo principal consejero es, sorprendentemente el antiguo dirigente del GRAPO Pío Moa.
http://www.estrelladigital.es/diario/articulo.asp?sec=opi&fech=03/04/2008&name=oneto
jueves, abril 03, 2008
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1 comentario:
Pois é......!
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