lunes 7 de abril de 2008
Reinventarse a sí mismo
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL
REINA en la escena política española esa tensión típica de las vísperas de estreno, en la que esperanzas y temores se reparten. Zapatero dice que ha ganado las elecciones. Rajoy, que no las ha perdido. Pero ambos saben que algo muy profundo ha cambiado y que la nueva legislatura no puede ser igual a la anterior. La victoria de Zapatero ha sido a costa de sus aliados, un depósito que se le agotará pronto. Mientras los avances de Rajoy no han bastado para darle la victoria, ni es probable que se la den de seguir en la misma línea.
Ambos necesitan cambiar. Si la estrategia de Zapatero en su primer mandato fue aislar al PP, se vuelve ahora contra él, ante una serie de problemas que amenazan con convertirse en crisis galopantes: la economía, la justicia, la emigración, el agua. Para afrontarlos, no le sirven sus socios anteriores, al revés, esos socios incluso le resultan una rémora. Necesita el apoyo del PP, al que hace como que tiende una mano.
Rajoy no lo tiene más fácil. Por lo pronto, tiene que hacerse perdonar su segunda derrota. Luego, tiene que extraer las lecciones de la misma, ya que en otro caso, lo más probable es que le descabalguen los suyos antes de que coseche una tercera. La lección que Rajoy parece haber sacado es, primero, que debe de olvidarse de las elecciones de 2004 y concentrarse en las del 2012. Zapatero ha sido revalidado en 2008, y lo que pasó o dejó de pasar hace cuatro años pertenece a la historia, que lo aclarará o dejará de aclarar, pero empecinarse en ello sólo producirá los mismos resultados. La mayoría de los españoles quieren que sus políticos se ocupen de los problemas de hoy y eviten los de mañana, y tanto la Memoria Histórica de Zapatero como la teoría de la conspiración o la guerra de Irak están en los últimos puestos de su lista de prioridades.
La segunda lección que la derrota ha enseñado a Rajoy es que tiene que dejar de ser «el hombre de Aznar» y empezar a ser su propio hombre. Para ello, la renovación de su equipo es condición indispensable... y arriesgada, pues no toda la vieja guardia del PP se dejará jubilar tan elegantemente como Zaplana y habrá quien se resista, alguno lo está haciendo ya. Con lo que puede encontrarse con una rebelión interna de magnitud imposible de predecir en estos momentos, pero en cualquier caso, peligrosa.
Aunque hay una curiosa y elegante simetría en la situación de ambos líderes. Ambos tienen que reinventarse a sí mismos. Tanto Zapatero como Rajoy tienen que desplazarse hacia el centro, desde posiciones de izquierda y de derecha. En este sentido, parecen condenados a entenderse. ¿Lo conseguirán? Todo depende de si son sinceros o no, de si tal corrimiento es real o una simple maniobra estratégica forzada por las circunstancias. ¿Mi opinión? Soy muy escéptico ante tal posibilidad, sobre todo por parte del presidente del Gobierno, que hasta la fecha no nos ha dado razón alguna para creerle. Aunque celebraría equivocarme.
http://www.abc.es/20080407/opinion-firmas/reinventarse-mismo_200804070249.html
lunes, abril 07, 2008
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