lunes, abril 14, 2008

Tomas Cuesta, Pulgas y garrapatas

lunes 14 de abril de 2008
Pulgas y garrapatas
POR TOMÁS CUESTA
UNO de los peligros del aluvión informativo con el que la sociedad global nos abruma a diario es que hay momentos en que resulta complicado separar el grano de la paja. Existe tanto ruido en nuestro entorno, son tantos los estímulos que nos colocan en el plato, que perderemos el norte y el oremus igual que le ha ocurrido al pobre Llamazares. Antes de ser acaparada por los brujos que ofician en el templo de las ciencias sociales, la discriminación era el soporte de la lógica, el arte o disciplina, como mejor les cuadre, de conseguir discriminar (de distinguir, al cabo) lo verdadero de lo falso. Los sociólogos, luego, convertirían la palabra en el tedioso perejil de cualquier salsa -ya fuera la raza, el sexo, la religión, la clase- y su significado original se fue difuminando. La cuestión es que ahora, la mayoría de las veces, no discriminamos. Y así nos luce el pelo, si no nos lo han tomado. Lograr diferenciar qué es lo que tiene miga y qué es lo resulta una absoluta chuminada es condición inexcusable («conditio sine qua non», que dirían los clásicos) para sobrevivir a la avalancha. A manera de ejemplo, ahí van tres asuntos de actualidad candente y susceptibles de ser jerarquizados. Primo: la garrapata terrorista que amenaza la Eurocopa de Alemania. Secundo: la nueva hornada de comparsas que debutó este sábado en Zapaterolandia. Tertio: que Mariano Rajoy haga las veces del Gran Mudo excepto cuando larga de sus correligionarios. ¿Cuál de los tres es de mayor calado?
La garrapata, sin dudarlo. Desde la pulga que se buscaba La Chelito en el abismo carnal de sus enaguas, el único bichito que ha dado tanto juego es el que puso en suerte la pasión de El Fary: «Me ha picao, me ha picao, me ha picao/ el bichito y el bichito del amor/ me ha picao, me ha picao, me ha picao/ en el centro de mi corazón». Según el docto oráculo de la «Enciclopaedia Universalis», las garrapatas son artrópodos arácnidos que se alimentan de sangre y cuya morfología les permite aferrarse a su despensa igual que un alto cargo al sillón de su despacho. De ahí que, junto a las sanguijuelas, los vampiros y otras bestezuelas sumamente simpáticas, suelan representar a los parásitos que vivaquean en las ingles del estado. Sin embargo, como metáfora política, las garrapatas en España están amortizadas. Las fumigó el genio de Galdós dando a la imprenta «Miau», una novela inmensa sobre la pequeñez del funcionario. Si han vuelto a enquistarse en el debate nacional -no los burócratas, sino los arácnidos- es porque los chicos de Luis Aragonés van a tener que vérselas el próximo verano con un enemigo que no salía en la pizarra. Aunque se den de bofetadas con el Danubio Azul, con el Concierto de Año Nuevo, con la noria del Prater; aunque profanen la estampa de Sissi y su cursilería deslumbrante, las garrapatas han invadido Austria. Pues nada, a fastidiarse. Hitler, al fin y al cabo, era también austriaco y garrapateó la historia de inmundicia y de asco. En todos los lugares cuecen habas.
Montar un rifirrafe dialéctico con tan poca sustancia es una memez, qué duda cabe. Sin embargo, o hablamos de Raúl y de si es pertinente o no que corra a vacunarse, o a ver qué inventamos para matar el rato. ¿Considerar si Chacón (Carme Chacón, nuestra Juana de Arco) ha de jurar bandera antes de entrar de guardia? El caso de Carmeta tiene morbo, y especias, y picante. Pero sería ingenuo acudir al reclamo de la ministra-trampa y darle cuartelillo a Zapatero, que lo que espera es eso, que le den cuartelazo. Lo natural, por tanto, es que nos enzarcemos, de aquí a junio, en la disputa célebre de los podencos y los galgos con el pretexto de las pulgas y las garrapatas. Imagínense ustedes al señor Rajoy persiguiendo la pulga liberal en el escote de los compromisarios (o de los «compromiserias», al paso que vamos). Y a Raúl figurándose que El Sabio de Hortaleza es el protagonista de «La metamorfosis» de Franz Kafka. Nunca ha quedado claro en qué se convirtió Gregorio Samsa. ¿En una cucaracha? ¿O era una garrapata?

http://www.abc.es/20080414/opinion-firmas/pulgas-garrapatas_200804140319.html

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