nviernes 10 de noviembre de 2006
Ensoñaciones
Ernesto Ladrón de Guevara
E N una presentación de mi libro “Educación y Nacionalismo” en La Coruña esta semana se me presentó un profesor de Lengua y Literatura españolas al que se le pretende instruir un expediente por la Inspección gallega. El motivo: haber presentado la programación de su materia en la lengua de Cervantes. Yo pensaba que seguían vigentes las garantías constitucionales que protegen el derecho a usar cualquiera de las lenguas oficiales del territorio español, y más específicamente la que es común a todos los españoles. Y también creía yo que el artículo 14 de la Constitución aseguraba la esencial igualdad de todos los españoles y el que éstos no puedan ser discriminados por razón de lengua. Así mismo, yo estaba en el convencimiento de que el castellano es la única lengua que tiene atribuida la obligación de todos los españoles de conocerla, y que las lenguas que son de las comunidades autónomas no. En esta cada vez más clara Nación de naciones que es lo mismo que decir la casa de casas, o coche de coches, o zapato de zapatos, la Constitución española es simple papel mojado y estamos a merced de las estrategias nacionalistas que subsumen los derechos individuales en eso que llaman derecho de los pueblos, que es lo mismo, a su vez, que dar derechos a las lenguas y a las hectáreas quitándoselos los que por lógica, además de por derecho comparado, corresponden a las personas. En Cataluña tenemos como muestra las oficinas de garantía lingüística que persiguen a los ciudadanos que utilizan en sus relaciones con otros paisanos suyos la lengua que hablan cuatrocientos millones de hablantes. Y así más de lo mismo. Considero que tenemos que acabar ya con este esperpento y exigir a los que puedan hacerlo que reformen la Constitución de una vez, y que no nos tomen el pelo, haciendo de ésta papel mojado, sin eficacia real, mientras nos cambian a través de las reformas estatutarias el marco común que nos dimos democráticamente los españoles. Y que abierto el melón constitucional, se puedan plantear otras posibilidades distintas de las que pretenden los nacionalistas con la ayuda de Zapatero, como por ejemplo, hacer lo que han hecho los alemanes, con medidas que refuercen la capacidad del Estado para proteger a sus ciudadanos y que le den sentido de ser. Por ejemplo, tomando la competencia de la Educación, sin la cual es imposible que haya un Estado pues sus ciudadanos no se reconocen en el mismo al desconocer, por ejemplo, la historia de su patria común: caso Zapatero. Esta noche soñé en una España donde todas las comunidades tenían las mismas atribuciones y derechos, donde tuvieran asegurados sus derechos fundamentales sin que nadie supeditara los mismos a ningún tipo de feudalismo. Esta noche soñaba yo, pobre de mi, una España donde la salud y la educación de los ciudadanos tuvieran más valor en las preferencias políticas que las lingüísticas territoriales. También visualizaba en una ensoñación pasajera que las políticas hidrológicas abastecían a la España seca, transfiriendo agua de la parte húmeda a la que está desertizándose. Pensaba que era real que había un sistema fiscal unitario redistribuidor de riqueza de la España rica a la pobre. Que no había gente-sanguijuela que chupaba la sangre a sus congéneres, como ETA. Que la gente se volcaba a favor de su tierra española conociendo su cultura y civilización, amándola y respetándola, trabajando codo con codo para sacarla adelante compitiendo así con las naciones más modélicas y adelantadas de Europa. Con un sistema de partidos que tenían procedimientos democráticos de tomas de decisión, y que supeditaban el interés general al suyo propio. Con unas listas abiertas y unos representantes sometidos a sus circunscripciones electorales dando cuenta de su gestión, para que los ciudadanos tuvieran la posibilidad real de influir en las decisiones de esa democracia indirecta. Con mandatos limitados para que nadie se profesionalice en la política. Con un sistema electoral que proporcionara la capacidad de gobernar al partido de ámbito estatal más votado sin tener que estar sometido al chantaje de partiduchos que son bisagras y que hunden este barco común en el que estamos todos. Estaba soñando todo eso cuando me desperté sobresaltado. Era el despertador. Vuelta a la triste realidad.
jueves, noviembre 09, 2006
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