viernes 7 de julio de 2006
Brubaker-Marlaska
Yolanda Salanova
P ROBABLEMENTE habrán visto la película, basada en la historia real de Tom Murtom, director de prisiones que conmocionó el mundo político de Arkansas al destapar los escandalosos abusos y asesinatos que sucedieron en una prisión de ese estado. Poniendo al descubierto corruptelas sistemáticas, complicidades criminales de políticos, gobernadores y policías, pretende la reforma del sistema penitenciario, que las normas sean aplicadas y respetadas y en eso es implacable, enfrentándose al poder político y a los poderosos caciques que se aprovechan de un sistema corrupto y criminal. La población del penal, ha callado y continúa haciéndolo; unos por miedo a ser represaliados por sus propios compañeros, cómplices necesarios; éstos callan y silencian a quienes osan mencionar los hechos para conservar su estatus de privilegio. Todos saben y todos callan, reflejo de una sociedad aquejada por la situación de inferioridad en que se encuentra ante los sucesos que, más tarde, a pesar de la oposición e intento del poder político implicado, serán desvelados, demostrados y difundidos. Brubaker será relevado de su cargo, como era de esperar, defenestrado profesional y personalmente, cayendo en desgracia ante los poderosos. Sólo los internos, reconociendo el valor del alcalde que se ha jugado no sólo su cargo, sino la propia vida por sus principios y por defender los derechos de la población penal, despiden (a pesar de las órdenes de silencio del nuevo director, nombrado por los corruptos, continuista y dócil) al hombre honesto que marcha en silencio para siempre, expulsado por no seguir la tónica dominante de los jefes de la cosa. Las palmadas de reconocimiento a su coraje aumentan en intensidad, enervan a los corruptos y cómplices de cuello blanco, mientras Brubaker se aleja en silencio. El clamor sobrepasó los muros carcelarios. Tiempo después, estalla el escándalo, se aborda la reforma del sistema penitenciario, se investiga y se depuran responsabilidades. Tom Murton-Brubaker plantó la semilla de la Justicia. Hay un paralelismo entre Tom Murtom (Brubaker) y el juez Grande-Marlaska. Las presiones, descalificaciones, acoso y derribo que ha sufrido (y puede que continúe, pues como Brubaker, ha caído en desgracia para los políticos, fiscales y jueces prevaricadores) por realizar su trabajo sin someterse a los “consejos” de los fiscales, para empezar, los de Conde Pumpido, a instancias de un presidente que tendría que ser encausado, si se la ley se aplicara a todos los ciudadanos por igual, sin distingo alguno. Pero para que eso suceda, necesitamos un Brubaker. La llegada oportunísima, tras la conversación con el fiscal jefe Zaragoza en Nueva York, del otrora azote de terroristas juez Garzón, deja fuera de juego a Grande-Marlaska-Brubaker. La primera medida del recién llegado ha sido aprobar la reunión del PSE-PSOE con ETAsuna, ignorando la sentencia firme de tribunales de mayor rango, descalificando a Marlaska y propiciando el reconocimiento como fuerza política legal al brazo terrorista etarra que capitanea Otegi, “el interlocutor” y “hombre de paz” del presidente por accidente. El clamor de la población de esta España aún nuestra, reverbera sordamente, en los oídos taponados de pervertidores del lenguaje y mercachifles del Estado de Derecho. Pero no les importa; como dice López, alias Patxi, no tiene cargo de conciencia. Ni puede que conciencia, me atrevo a apostillar, arrendada a ZP y sus socios sabinianos etnicistas, por un puñado de lentejas, digo… de escaños. Poder, dinero y pasar a la Historia como los artífices de la paz. Una paz como la que reinaba en el penal de Brubaker: la del silencio, la corrupción, la prevaricación y el crimen para la historia de la infamia. Pero es posible que hayan calculado mal la reacción de los ciudadanos-penados: el clamor se expande, traspasa los muros de silencio y las mordazas son arrancadas por la indignación y no precisamente por el “ansia de paz infinita” (Zapatero dixit), frase lapidaria e hipócrita; sino por la Paz que se obtiene con Justicia y Libertad. A pesar de ZP, de Conde Pumpido y sus acólitos, a pesar de Garzón, GRANDE-Marlaska sigue haciendo honor a su apellido.
jueves, julio 06, 2006
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1 comentario:
Estimado amigo: Si querías hacer una analogía con Tom Murtom a la española deberías haber citado a Carlos García Valdés, quien en 1979 se enfrentó con su reforma penitenciaria y con la Ley penitenciaria que redactó (primera Ley tras la Constitución y todavía hoy vigente), a todo el estamento de prisiones del franquismo (consiguiendo la animadversión de la derecha recalcitrante española), así como a la izquierda más radical y a la COPEL, hasta el punto de sufrir un atentado de GRAPO. Jueces le quisieron procesar por permitir permisos de salida. En su época, visitó 33 prisiones y en más de una ocasión se encerró con los internos sin vigilancia y sin armas y todo eso con tan sólo 31 años siendo ya el Director General de las prisiones españolas. Cesó a directores y reformó las cárceles (cerró galerías enteras y celdas de castigo como las celdas bajas de Carabanchel), y pacificó prisiones que por entonces estaban ardiendo (y no es una expresión literaria), dignificándolas. El caso del valiente Juez Marlaska no mantiene una comparación tan cercana con el citado Murtom.
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