jueves, julio 06, 2006

Doña Pilar Ruiz Albisu, por supuesto

Doña Pilar Ruiz Albisu, por supuesto
Enrique de Diego

7 de julio de 2006. En estos momentos sombríos en que se ha empezado a escenificar lo que ya se ha pactado, como alianza de poder, entre PSOE-ETA, estoy con doña Pilar Ruiz Albisu. Pocas personas me merecen el don de respeto y excelencia como ella. La madre coraje del mártir Joseba Pagazaurtundúa, socialista asesinado por ETA, se presentó ante donde tenía lugar la coyunda de la infamia entre Patxi López y Arnaldo Otegi, y, desde su inmensa lucidez, les ha gritado "traidores" a los socialistas. Aunque el PSOE obtenga ventajas a corto plazo, esta degradación perpetrada por ZP, clon de Gandhi en versión cómic, llevará a medio plazo a la desaparición del PSOE, a la extinción de sus siglas.Doña Pilar ha hecho también una pregunta: "¿Para esto murió mi hijo?". La vida de doña Pilar no ha sido fácil. Exiliada, represaliada por el franquismo, viendo a su hijo morir por la libertad. Ahora, traicionada y vilipendiada por los suyos, por su partido. Doña Pilar, para cuidar su corazón, me consta, tiene recomendado no llevarse soponcios. Sin embargo, no ha habido fuerza humana capaz de pararla para enfrentarse a este revival nazi en el que los socialistas han sobrepasado su síndrome de Chamberlain para entrar en francachela con los gangsters, para traspasar la línea que les introduce en la degradación totalitaria. Allí estaba doña Pilar para reclamar un cierto sentido de la decencia, para reivindicar la humanidad, que siempre implica la justicia si no se quiere caer en grave desorden moral y social. Hace meses, doña Pilar hizo pública una Carta a los nuevos ciegos, que es pieza magistral, tanto literaria como de exaltación de los principios morales absolutos. "La negociación es un atajo, no es la solución democrática, Patxi. Quienes lloramos a los muertos hemos renunciado a vengarnos". Añadía, interpelando a Zapatero: "Hay muchos ciegos que serán leales a lo que hagáis, aunque nos traicionéis, porque sólo ven las siglas y esto es el país de Caín y Abel, de unos contra otros, de la política que parece tantas veces un partido de unos forofos contra otros forofos". Para doña Pilar, puestos en la balanza la dignidad y la vida, por un lado, y el poder y el interés del partido, por otro, Patxi y el PSOE habían optado por los últimos. "¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!, Patxi. ¡Qué solos estamos los que no hemos cerrado los ojos!".Este es un momento histórico. La lucha será larga. Es preciso fortalecerse moralmente. Hay que decidir con quien se está, pues las cesiones al principio llevan al final al abismo. Yo estoy con doña Pilar Ruiz Albisu, por supuesto. ¡No nos moverán!

No hay comentarios: