jueves, marzo 30, 2006

Sectarismo universitario en Estados Unidos

viernes 31 de marzo de 2006
THE PROFESSORS, THE DAVID HOROWITZ
Sectarismo universitario en Estados Unidos
Por Alberto Acereda
The Professors, el último libro de David Horowitz, está provocando un tenso debate en la universidad norteamericana. Con el arriesgado subtítulo de 'Los 101 académicos más peligrosos en América', este ensayo desvela el adoctrinamiento ideológico que las izquierdas perpetran en muchos campus de EEUU.
El adoctrinamiento universitario no es una cuestión banal. De las Aulas Magnas salen las futuras generaciones y los líderes políticos. En la medida en que la educación sea equilibrada, justa y democrática podremos confiar en un futuro verdaderamente en libertad. El adoctrinamiento ideológico en las aulas universitarias estadounidenses, tan propio de las izquierdas radicales, ha venido siendo ya expuesto en los últimos años por autores como Allan Bloom (The Closing of the American Mind), Dinesh D'Souza (Illiberal Education), Roger Kimball (Tenured Radicals) o Ben Shapiro (Brainwashed). Lo que diferencia lo hecho hasta ahora de la aportación de Horowitz es que éste pone nombres y apellidos.

Horowitz forma parte de esa tradición tan norteamericana de hacer frente a la propaganda liberticida en sus instituciones, entre ellas la Universidad. Con la ayuda de un amplio equipo de trabajo, Horowitz recoge informaciones y datos que evidencian los variados sectarismos de un centenar de figuras adoradas por las izquierdas más excéntricas. Los datos del libro pueden contrastarse con lo ya hecho por parte de otras organizaciones para la defensa de la libertad académica, como Accuracy in Academia (AIA) o Students for Academic Freedom (SFAF), entre otras.

The Professors ofrece al lector la posibilidad de adentrarse con todo detalle en casos reales del lamentable uso que se hace de las aulas universitarias como vehículo para avanzar agendas y activismos ideológicamente ubicados en el antiliberalismo más feroz. Horowitz perteneció en su juventud al radicalismo comunista, y conoce bien el terreno que pisa y la herencia de una errada ideología que permanece enquistada en algunos sectores de la vida académica. Buena parte de los jóvenes radicales de los años 60 han contribuido a perpetuar aquellos mitos, y los intentan hoy transmitir desde sus cátedras al estudiantado, a través de la tergiversación ideológica.

Horowitz deja claro que hay cientos de miles de buenos profesores en las universidades norteamericanas, gentes bien cualificadas que trabajan con interés en la enseñanza y la investigación. La mayoría busca enseñar a sus estudiantes a pensar críticamente. Este libro, sin embargo, muestra a esa minoría peligrosa (y generalmente muy bien pagada con fondos públicos) que convierte su noble oficio liberal en un arma de propaganda política, como quería Antonio Gramsci.

Las disecciones que hace Horowitz de los personajes aquí reunidos –entre los que se cuentan Ward Churchill, Noam Chomsky, Bernardine Dohrn, Cornel West, Howard Zinn y Frederic Jameson– retratan a una legión de activistas obsesionados con las figuras más tiránicas de la historia, desde Stalin a Castro, sin olvidar a Osama ben Laden. Ward Churchill llegó a comparar a las víctimas inocentes del 11-S con los nazis de la Alemania de Hitler.

The Professors da cuenta de catedráticos que han expresado en sus clases una abierta defensa del terrorismo yihadista contra EEUU y Occidente, de quienes persisten en el apoyo de la violencia contra Israel o de los apologistas de fanáticos como el ayatolá Jomeini. En este recorrido por las biografías, hechos y andanzas de estos intelectuales encontramos casos de adoctrinamiento sobre las virtudes superiores de la Unión Soviética (cuya caída se interpreta como "catástrofe moral"), defensas de la pederastia o definiciones de la fe cristiana como algo propio sólo de "retrasados mentales".

Los personajes que desfilan por estas páginas se consideran élites intelectuales, y culturalmente beben del desconstruccionismo, el antiamericanismo patológico, el intelectualismo nihilista, el relativismo moral o la intolerancia educativa. Todo ello, además, disfrazado de una falsa virtud de superioridad autodefinida como propia de gentes demócratas. Su objetivo es acabar con cuanto no sea su sectarismo, especialmente todos los principios procedentes del liberalismo conservador, según prueban los ataques a conferenciantes como William Kristol, Pat Buchanan, Anne Coulter o el propio Horowitz, al margen de polémicas y dimisiones posteriores como la reciente del rector de la Universidad de Harvard, Larry Summers.

Contra lo que algunos han afirmado, el objetivo de este libro no es dictar una línea política o impedir la libertad de expresión. Se trata, en cambio, de corregir el uso y abuso de las cátedras universitarias como plataforma para el adoctrinamiento ideológico. En el caso de lo que queda de la universidad española, y ante la propaganda nacional-socialista y anticristiana tan en boga hoy, bueno sería tener pronto un buen recuento de los catedráticos propensos al servilismo intelectual y al sectarismo.


David Horowitz: The Professors. The 101 Most Dangerous Academics in America. Regnery Publishing (Nueva York), 2006; 450 páginas.

www.albertoacereda.com

Lea aquí algunos artículos de Horowitz sobre el mundo universitario norteamericano:
– Los profesores universitarios deben enseñar, no predicar.
– Es la hora de la imparcialidad.
– Una campaña de mentiras.– Los bárbaros de Bowling Green.

Gentileza de LD

Los treinta siglos de Sefarad

viernes 31 de marzo de 2006
ESPAÑA FRENTE A LOS JUDÍOS
Los treinta siglos de Sefarad
Por Fernando Díaz Villanueva
César Vidal se ha propuesto contar, en poco más de 300 páginas, los miles de años de historia de una pequeña comunidad como la judía en un gran país como el nuestro. Doy fe de que lo ha conseguido. Aunando rigor histórico y sencillez, que son, o deberían ser, las máximas de cualquier historiador antes de sentarse a escribir.
Muchos, entre los que me incluyo, desconocíamos que los judíos llevasen tanto tiempo entre nosotros. No sabemos a ciencia cierta ni cómo llegaron ni cuándo lo hicieron, pero sí que hacia el siglo IX antes de Cristo ya estaban aquí. Es decir, mucho antes de la destrucción del Templo de Jerusalén por parte del emperador Tito y de la subsiguiente diáspora hebrea por todo el Imperio.

De la antigüedad remota no tenemos muchos datos, y es a raíz de la incorporación de la Península Ibérica al mundo romano cuando florecen las primeras comunidades judías españolas. Sabemos, por ejemplo, que formaban pequeños grupos organizados conforme a sus leyes religiosas y dedicados a vivir y dejar vivir, que no es poco. Esa tierra que para los romanos era Hispania, para esos primeros judíos era ya Sefarad, es decir, España, y sus miembros los sefarditas.

Con las invasiones de los pueblos bárbaros del norte, en nuestro caso los visigodos, el edén hispanorromano fue tornándose en infierno hispanogodo. Los reyes venidos de más allá del Rin no simpatizaban en exceso con la comunidad judía. Legislaron contra ella y, en algunos casos, la persiguieron con saña, creando un problema donde antes no existía. Las consecuencias de este desencuentro no tardarían en provocar un drama del que unos y otros se terminarían arrepintiendo.

A la llegada de los bárbaros del norte le sucedió, en el lapso de tres siglos, la de los bárbaros del sur. Los judíos no podían más que recibirlos con los brazos abiertos, pues poco podían esperar de sus antiguos amos. La comunidad sefardita prosperó en los primeros años del dominio musulmán. Los emires y califas se los rifaban. Isaac ben Saprut fue, por ejemplo, embajador de Córdoba ante Bizancio, y otros muchos progresaron bajo el gobierno califal.

Esto, como bien apunta Vidal, no significa que se encontrasen a la altura de los musulmanes, pero sí que, durante aquel tiempo, el Islam se empleó más a fondo con los cristianos que con los judíos, quienes, en cierto modo, se habían significado en la defensa del califa.

Al final, pasó lo que tenía que pasar. El califato de Córdoba se rompió en mil pedazos y el islam español entró en crisis. Los primeros en pagarlo fueron los judíos, que pasaron de "protegidos" del califato a perseguidos en los taifatos que le sucedieron. Los sefarditas, a pesar de que las tornas habían cambiado para ellos en tierra de moros, siguieron contribuyendo con su sabiduría y buen tino al engrandecimiento cultural de Al Ándalus.

No es casualidad que Maimónides, el judío más importante de toda la Edad Media, fuese cordobés. Tampoco lo es que tuviese que largarse de Ál Andalus porque los fanáticos almohades no toleraban que en sus dominios se practicase más religión que el islam. La tumba de Maimónides sigue siendo hoy, casi mil años después, venerada en Israel. En su lápida sólo hay una inscripción que reza: "Moises Ben Maimon, ha sefardi", o lo que es lo mismo: "Maimónides, el español". Sirva esto como muestra de hasta qué punto aquellos sefarditas se sentían ligados a la tierra que les vio nacer.

Las persecuciones en el lado musulmán obligaron a muchos a emigrar al cristiano, donde, olvidadas las viejas rencillas de la época de los godos, fueron asentándose, reclamados muchas veces por los reyes y señores. Se abrió entonces la penúltima y acaso más trágica etapa de los judíos en las tierras de España.

La sefardí era una comunidad pequeña pero tremendamente dinámica. Sus miembros solían poseer una formación por encima de la media y eran, por lo general, trabajadores muy competentes. Esto les llevó a ocupar cargos de preeminencia en la Corte y a ganarse en buen número de ocasiones la protección de los soberanos.

Como castellanos, aragoneses o navarros fueron, además, leales súbditos que acudían a la guerra en defensa del rey y de la fe cristiana. Junto a todo esto, pagaban religiosamente unos siempre crecidos impuestos y mantenían en funcionamiento el sistema crediticio. Esto se debía a que los cristianos no podían, por imperativo religioso, prestar capital con interés. Tal anomalía la suplieron con creces los prestamistas hebreos. No lo sabían, pero este detalle terminaría siendo uno de los causantes de su ruina.

Hay nombres judíos en casi todas las grandes campañas de la reconquista. En algunas, como la conquista de Mallorca, fueron los encargados de la logística. En otras se destacaron como soldados, y en la mayoría aportaron capitales imprescindibles para que la campaña llegase a buen término.

Durante los reinados de Fernando III y Alfonso X, en Castilla, y de Jaime I, en Aragón, los sefardíes vivieron su apogeo. En Toledo, antigua capital de los antisemitas reyes godos, se dio cita la última constelación de sabios hebreos españoles al abrigo de la tolerante política de Alfonso X. Sería su canto del cisne.

A partir del siglo XIV la cosa se empezó a torcer. Si bien los reyes seguían considerándoles útiles y muy rentables en términos económicos, el pueblo llano cargaba sobre ellos todo su desencanto y sus frustraciones. En 1391 se produjo el episodio de mayor violencia antisemita de nuestra historia. Las juderías de Castilla y Aragón fueron salvajemente saqueadas por el populacho. Muchos perecieron, algunos tomaron el camino del exilio y, entre los que se habían salvado, la mayor parte se convirtieron al cristianismo.

Nacían de este modo los llamados conversos, y, dentro de éstos, los judaizantes, es decir, los que se habían convertido de boquilla y sólo para salvar el pellejo. La popularidad de unos y otros fue empeorando a lo largo del siglo XV, y ya en los años de los Reyes Católicos se tomó la decisión de expulsar a lo que quedaba de la mermadísima comunidad sefardí. Para resolver el problema de los conversos se creó la Inquisición, un perverso tribunal que, durante varios siglos, escribiría algunas de las peores páginas de la historia de España.

Habrían de pasar 320 años hasta que, en 1812, los liberales revocasen, en Cádiz, el infame edicto de expulsión de los Reyes Católicos. Desde entonces, nuevas generaciones de judíos han vuelto a poblar la tierra de sus antepasados, a la que siguen llamando, como hace 3.000 años, simplemente Sefarad.

César Vidal, España frente a los judíos:Sefarad. Del profeta Jonás a la expulsión, La Esfera de los libros, 2006; 318 páginas.

Gentileza de LD

Pio Moa, Balance del bienio izquierdista

viernes 31 de marzo de 2006

UNA VISIÓN CRÍTICA SOBRE LA REPÚBLICA Y LA GUERRA CIVIL

Balance del bienio izquierdista
Por Pío Moa
Si hemos de creer a la inmensa mayoría de los historiadores de izquierdas, incluso a algunos de derechas, el balance de los dos primeros años de la República fue difícilmente mejorable: una Constitución democrática, el voto de la mujer, una gran labor cultural, elevación de los salarios y los derechos de los trabajadores, una reforma ejemplar del Ejército, expansión de la enseñanza a todos los niveles, solución al "problema catalán", una reforma agraria importante y otras medidas muy beneficiosas para el pueblo.
No puede extrañar que, con tales avances sociales y políticos, la "reacción" hiciera cuanto estaba en su mano por echar abajo una obra brillante pero, inevitablemente, perjudicial para sus intereses, para los injustos privilegios de la "oligarquía". Con ese argumento explican tanto el golpe de Sanjurjo como el comportamiento nazi de la CEDA, o las reacciones excesivas de la Iglesia a la quema de conventos y demás. Era tan natural que las izquierdas beneficiaran al pueblo como que los reaccionarios se opusieran con uñas y dientes a tanto progreso. Así siguen escribiendo o perorando Beevor, Juliá y decenas más en libros, congresos, encuentros, etcétera, a menudo con generosos fondos públicos de por medio.

Sin embargo, en las elecciones de noviembre de 1933, tras dos años largos de tan felices experiencias, el pueblo, no la oligarquía, se volvía contra las izquierdas que tanto se habían desvelado por favorecerle y votaba al centro derecha. Inexplicablemente, ¡el pueblo apoyaba a sus oligárquicos explotadores! El suceso es absolutamente crucial, pero rara vez le han prestado los historiadores, también los de derechas, la atención y el análisis que merece. Hecho tan inaudito para los esquemas tipo Preston, Helen Graham, Tuñón de Lara, Juliá, Jackson y tantísimos otros requiere una explicación convincente, y ellos nunca han sabido darla. Para ser justos, debe reconocerse que ni siquiera han visto el problema o, si lo han visto, han preferido soslayarlo diplomáticamente.

¿Tenía razón la mayoría de españoles que rechazó a las izquierdas después de haberlas experimentado durante dos años, o la tienen esos historiadores y políticos empeñados en mantener sus esquemas explicativos, científicos según ellos afirman? Por supuesto, la ciencia es indiferente a las mayorías, que tampoco en política tienen siempre razón, ni mucho menos. Por ello el caso merece algún examen.

De entrada observamos que, contra lo que presume la teoría presuntamente científica, no fueron las mínimas y ocasionales violencias de las derechas, sino las de la CNT, replicadas con enorme dureza desde el poder, la verdadera causa de la quiebra del Gobierno republicano-socialista, sobre todo después de la matanza de Casas Viejas, como ya examinamos en otra ocasión; y la CNT era una sindical izquierdista que había colaborado a traer la República. Observamos también que, contra la previsión de la teoría, el grueso de la derecha se atuvo estrictamente a la legalidad republicana, en lugar de subvertirla. Estos dos hechos no dejan en buen lugar las pretensiones científicas de la historiografía izquierdista (y alguna derechista, claro).

Pero también la visión beatífica de los logros republicanos, resumida más arriba, omite demasiados datos para considerarla científica o meramente objetiva. La República, como hemos visto, no había llegado con un programa izquierdista, sino que había sido concebida como una democracia liberal por Alcalá-Zamora y Miguel Maura, verdaderos promotores de la empresa. Fue el predominio alcanzado enseguida por las izquierdas lo que condujo a desvirtuar ese objetivo ya en la misma Constitución, lastrada por graves sectarismos y mutilaciones de los derechos ciudadanos. Además, incluso los elementos democráticos de la Constitución fueron echadas a perder en gran medida por la Ley de Defensa de la República, y más tarde por la de Vagos y Maleantes, impulsadas ambas por Azaña. Y si hablamos del voto femenino, lo promovieron tanto las derechas como las izquierdas, salvo una parte de estas últimas, muy renuente a concederlo por puro sectarismo.

Sobre la labor cultural del bienio, no cabe duda de que tuvo cierto interés, pero no llegó a tomar mucho vuelo, y quedó contrarrestada por hechos tan negativos como la supresión de centros de enseñanza prestigiosos por el mero hecho de ser católicos, o las graves destrucciones de bibliotecas, escuelas y obras de arte, y por la difusión de unas ideologías fanatizantes.

Si hablamos de los salarios y derechos de los trabajadores, su ampliación nominal resultó en gran medida contraproducente, por su tono demagógico y mal calculado. Así, la cifra de huelguistas saltó de 240.000 en 1931 a 840.000 en 1933, subiendo también en vertical el número de parados (de 390.000 a 618.000), lo cual en aquella época tenía consecuencias dramáticas, pues significaba el hambre, que creció de modo acelerado, hasta volver a las cifras de principios de siglo. En otras palabras, aumentó de forma dramática la miseria extrema y, por tanto, las desigualdades sociales.

Evidentemente, en ello jugaron factores ajenos a la política de las izquierdas, como la crisis económica mundial de la época, pero también es indudable, ya lo vimos, que las medidas adoptadas no suavizaron sino que empeoraron la crisis, frenando la iniciativa privada y creando una inseguridad a su vez paralizadora de la actividad económica.

La reforma militar, claramente necesitada y aceptada por la mayoría del Ejército, se echó a perder en buena parte por la agresiva demagogia antimilitar de las izquierdas, que "se ensañan con el ejército a mansalva", como indicaba Azaña, y por la política de promoción profesional, demasiado partidista y favoritista, cosa también deplorada por aquél, aunque no supo o no quiso ponerle remedio, aparte de contribuir al descontento exhibiendo una actitud de desprecio hacia los militares.

De la expansión de la enseñanza hemos hablado también, y hoy resulta innegable que distó mucho de las cifras triunfalistas en cantidad, y más aún en calidad, ofrecidas por la propaganda. Sin olvidar, debe insistirse en ello, que los avances en un sentido se anulaban con los retrocesos debidos al cierre u hostigamiento de la enseñanza católica.

Tampoco fue resuelto el problema planteado por el agresivo nacionalismo catalán, pues el estatuto de autonomía, visto por el Gobierno como una solución estable, lo consideraban los nacionalistas tan sólo como un paso en una escalada indefinida de reivindicaciones hasta una práctica separación de Cataluña.

En cuanto a la reforma agraria, fue realizada con la demagogia habitual, sembrando esperanzas desmedidas entre el campesinado, con realizaciones frustrantes, que fomentaban en círculo vicioso más agitación y más radicalización de las masas, a quienes se señalaban los propietarios grandes y medianos como los responsables de la miseria. En los dos años fueron asentados 4.400 campesinos, una cifra irrisoria, en poco más de 24.000 hectáreas, lo cual daba a cada uno unas parcelas de sólo seis hectáreas de tierra por lo común pobre y poco productiva, impidiéndoles salir de la miseria. También fueron establecidos de forma ilegal, es decir, vulnerando el derecho de propiedad, 40.000 yunteros extremeños sobre 123.000 hectáreas, fincas mínimas de tres hectáreas, inviables económicamente. Azaña tiene comentarios sarcásticos sobre la chapucería con que su Gobierno abordó la cuestión agraria.

Todos estos fracasos y daños los vio y los sufrió la población, aunque a menudo no entendiera bien su origen, y por ello cambió drásticamente su voto en 1933. Máxime cuando vinieron acompañados de una elevación sin precedentes de la violencia política, así como de la delincuencia común. En tan corto período murieron en la calle o en atentados un mínimo de 250 personas, entre ellas más obreros que en muchos años de monarquía.

La mayoría de las historias progresistas presta atención muy insuficiente a estos datos, pues, como salta a la vista, estropean la visión idílica de la República que intentan transmitir a la gente, y de paso ponen en su lugar unas pretensiones científicas que sólo pueden mantenerse a base de omitir o desvirtuar sin escrúpulo gran número de hechos significativos. Pero se ha demostrado a menudo que los creyentes en esquemas derivados de la "lucha de clases", como los historiadores antes citados, son inasequibles al desaliento, sobre todo si hay abundancia de fondos públicos a su disposición.

Teniendo en cuenta este interesado fanatismo, se entiende sin esfuerzo su resuelta negativa a entablar un debate razonable, sustituyéndolo por intrigas y ataques personales del más bajo estilo. Cabe esperar, no obstante, que esta penosa situación dure ya poco.


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Demasiadas preguntas sin respuestas

viernes 31 de marzo de 2006
EL LIBRO DE DEL BURGO SOBRE EL 11-M
Demasiadas preguntas sin respuesta
Por Luis del Pino
Jaime Ignacio del Burgo es, sin lugar a dudas, uno de los políticos que más se ha distinguido en la lucha por saber la verdad de los hechos del 11-M. Desde que el Partido Popular le nombrara como uno de los representantes en la Comisión del 11-M, ha hecho lo posible y lo imposible por que la gran mentira de la versión oficial no se terminara imponiendo.
Desde ese punto de vista, creo que todos los españoles estamos en deuda con él. Igual que le somos deudores por los muchos años que ha luchado contra la amenaza terrorista de ETA y contra los intentos de embarcar a Navarra en esa carrera hacia la nada que el País Vasco ha emprendido hace ya tiempo.

Acaba de publicar Jaime Ignacio del Burgo una obra esencial sobre los atentados del 11-M en La Esfera de los Libros. Tiene un título sugerente: 11-M. Demasiadas preguntas sin respuesta. Creo que ese título describe a la perfección el escándalo que rodea la investigación de los atentados. Que la mayor masacre terrorista de nuestro país tenga que investigarse a golpe de titular periodístico es inadmisible. Que la mayoría gubernamental en el Parlamento finja desconocer lo que los periódicos desvelan, ignore la demanda de la sociedad y de las víctimas y se escude en las investigaciones judiciales para no aclarar los interrogantes que rodean a ese atentado no es sólo inadmisible: constituye un ataque en toda regla a nuestro sistema de convivencia. Porque ningún régimen democrático puede sobrevivir a la sospecha de que no se quiere investigar desde los poderes públicos una masacre que tanta influencia ha tenido sobre la evolución política de España en los últimos dos años.

El libro de Del Burgo trata de contribuir a descorrer el velo de silencio oficial sobre el 11-M y constituye una obra de referencia imprescindible para todo aquel que quiera comprender el estado actual de las investigaciones y el modo en que éstas se han desarrollado en los veinticuatro meses transcurridos desde que explotaran cuatro trenes aquella mañana de marzo.

El libro está estructurado en cuatro partes. En la primera, redactada con un formato de preguntas y respuestas, Del Burgo repasa las principales cuestiones en torno a los atentados y a la investigación que han realizado los distintos poderes públicos y los medios de comunicación, haciendo especial hincapié en los trabajos de la comisión parlamentaria. Esta primera parte tiene un estilo enormemente pedagógico: son tantas las manipulaciones que hemos vivido en torno al 11-M que hace falta un gran esfuerzo de explicación y de convencimiento para que la sociedad entienda por qué no se ha aclarado nada todavía sobre los atentados.

Explica Del Burgo, por ejemplo, en qué consiste esa enorme mentira con la que el Gobierno trata de justificar que el Parlamento no investigue: cuando el Ejecutivo se escuda en las investigaciones judiciales para no informar sobre los atentados está ocultando a los españoles que el juez Del Olmo no tiene ninguna potestad para investigar muchos de los hechos denunciados por los medios de comunicación. Si han existido negligencias, por ejemplo, que hicieron posible que el atentado se produjera, el juez Del Olmo no puede entrar a analizarlas, porque no se trata de un delito conexo con el de la propia ejecución de la masacre. Por tanto, no puede el Gobierno escudarse en el sumario del 11-M para no aclarar a los españoles en qué pudieron consistir esas posibles negligencias.

La segunda parte recoge una minuciosa cronología de aquellos cuatro días de infamia que van del 11 al 14 de marzo. No sólo se desmontan de manera precisa, con base exclusiva en los hechos conocidos, las acusaciones de manipulación que se vertieron contra el Partido Popular en aquellas fechas, sino que esa cronología resulta valiosísima para quienes quieran investigar los hechos o deseen documentarse sobre los mismos.

De igual modo, en la tercera parte del libro Del Burgo ha hecho un impresionante esfuerzo de recopilación de todos los datos relativos a la posible participación de ETA en los atentados y de todos los indicios existentes sobre las conexiones entre etarras e islamistas. La simple lectura de esta parte de la obra basta para comprender hasta qué punto faltaba a la verdad Rodríguez Zapatero cuando declaró, ante la comisión parlamentaria, que en el sumario del 11-M no había ningún indicio que apuntara a ETA. No sólo hay indicios, sino que éstos son numerosos; otra cosa es que no se haya querido investigar ninguna de esas conexiones. Algún día, alguien tendrá que explicarnos por qué.

La cuarta y última parte es una recopilación de artículos sobre el 11-M publicados por el autor en diversos medios de comunicación. El libro incluye también varios apéndices útiles, como una guía de personajes y un índice onomástico que facilita la localización de información relevante.

En conjunto, nadie que esté interesado en el tema del 11-M puede dejar de hacerse con este libro. Aquellos que no hayan seguido las investigaciones muy de cerca podrán comprender, aquí, el punto en que actualmente nos encontramos y cuáles son los principales interrogantes que se abren ante nosotros. Por su parte, todas las personas que hayan estado al tanto de las noticias que se iban publicando sobre la masacre encontrarán en esta obra un texto imprescindible, de referencia, al que poder acudir a la hora de documentar un dato, recordar un cierto detalle o completar algún aspecto del relato de los hechos.

En resumen, una obra imprescindible de una autoridad en la materia. Un motivo más por el que todos estamos en deuda con Jaime Ignacio del Burgo.


Jaime Ignacio del Burgo: 11-M. Demasiadas preguntas sin respuesta. La Esfera de los Libros, 2006; 528 páginas.

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Gentileza de LD

Dialogos del 29 de marzo de 2006 con F.J.L.

Lea el diálogo
Del 29 de marzo
Federico Jiménez Losantos

Lo que espero con el máximo interés es que la espectacular Operación Marbella de hoy sea solo el prólogo de la Operación Montilla.

Este Diálogo con Federico Jiménez Losantos tuvo lugar el miércoles 29 de marzo entre las 19:00 y las 20:00 horas.

Hola, amigos, buenas tardes.

Pregunta: Buenas tardes, ¿no cree que estos “encapuchados” del otro día sólo son administradores del miedo, unos funcionarios que ya no son ni siquiera los pistoleros de antes, y que sólo se ponen los capuchones para tratar de asustar? ¿No cree que a poco que nos enfrentemos la sociedad entera a ellos, saldrían corriendo?

Respuesta: Por supuesto. Pero no olvide que son nacionalistas y de izquierdas, es decir, que para una parte importante de la sociedad española son hermanos extraviados, pero hermanos.

P: ¿Con qué tesis está más de acuerdo sobre el origen del nombre de España? ¿Habrá alguna vez una segunda parte de Los Nuestros?

R: He empezado a trabajar en nuevos ensayos breves para la serie de Grandes Mujeres de la Historia de España. Para el año que viene, supongo. El origen del nombre de España, detalles occitanos aparte, es el latín, o sea, Hispania. No hay que darle muchas vueltas. La versión más verosímil es la de Spania como nombre prerromano, y precartaginés, pero lo que recibimos nosotros está latinizado.

¿Está Acebes perdiendo protagonismo en favor de Gallardón en el PP?

No. Más bien Polanco y Vocento han apretado el acelerador para colocar a Gallardón como alternativa a Rajoy, lo que supone en primer lugar desalojar a los dos alfiles, Zaplana y Acebes. Pero dentro del partido sólo tienen apoyos arriba. En las bases, Gallardón no existe.

La actual alcaldesa de Marbella va a hacer buenos a los dos anteriores, ¿no cree usted?

Lo que espero con el máximo interés es que la espectacular Operación Marbella de hoy sea solo el prólogo de la Operación Montilla.

¿Tiene Polanco realmente tanto poder como usted dice?

Todavía más. No hay más que ver como trata editorialmente al Rey. Nunca ha habido un poder fáctico personal y privado de tanta envergadura en la Historia de España. Tal vez por eso se ha cargado la Nación.

¿Cómo se explica esta intolerable perversión del lenguaje periodístico según la cual sólo hay duros y blandos en la ETA y el PP? ¿Es que en el PSOE no hay sector duro ni sector extremista? ¿Es que Blanco, Garrido, Rubalcaba no son unos ultras del PSOE? ¿Por qué se ha llegado a esta escandalosa manipulación del lenguaje?

Porque los acuñadores son de izquierdas y porque si no eres progre o suicida no puedes ser periodista. Este periódico digital es la excepción, pero no sabe usted lo que nos ha costado que la COPE no esté permeada de soviets ultrasociatas.

¿Por qué el ABC ha dado ese giro digamos radical hacia la izquierda?

Porque Vocento acepta ser vasallo ideológico de Polanco a cambio de que éste le deje ganar mucho dinero. Antes de ABC fue Tele5. Y antes aún, compraron el Ya y lo cerraron.

¿Ha hablado con Pedro J. sobre la película GAL? Se mojará El Mundo en esa peli o hará como en "Lobo" dejando todo muy difuso?

Le confieso que no he visto "Lobo". Tampoco me gustan las películas sobre el Holocausto. Si tengo una idea clara de lo que pasó, la novelización me interesa poco. Son manías particulares, claro.

¿La tregua va a ser la excusa de la sociedad para rendirse al terrorismo sin demasiados remordimientos?

Perfecta descripción de este miserable fenómeno. El entrenamiento fue el 14-M. España estaba ya madura para el suicidio.

¿Creen ustedes que mientras se siga educando en la mentira a los vascos desde su mas tierna infancia se podrá acabar con la ETA?

Ni con la ETA ni con Terra Lliure, hoy integrada en ERC, ni con el nacionalismo totalitario, corrupto y liberticida. Pero es más grave lo que pasa en los medios de comunicación que en las escuelas. Hasta los peores estudiantes ven la televisión.

El presidente del Gobierno, cuando tomó posesión de su cargo, juró cumplir y hacer cumplir la ley. ¿Por qué no está en la cárcel? No cumple la ley

Si encuentra usted a alguno capaz de meterlo, cuéntemelo. Bacigalupo impidió que Mister X fuera "estigmatizado" como jefe de los GAL. Y se cargaron a Liaño como venganza por la instrucción de lo de Lasa y Zabala amén de lo de Polanco. Eso sólo pasa en el extranjero.

¿Qué opinión le merece el periodista Jesús Quintero?

Hace muchos años, cuando emitía en su pequeña radio en la azotea de Sevilla me hizo una de aquellas larguísimas entrevistas nocturnas y creo que es la mejor que me han hecho. Pero en esa época no coleccionaba friquis. Me gustaba en la radio.

Después de las declaraciones de Fraga referentes a usted y la COPE, ¿va usted a tirar de la manta?

Manta, lo que se dice manta, ya he tirado: que Fraga está con Gallardón, que odia a Rajoy y que como está muy mayor prefirió que el PP perdiera Galicia con tal de aspirar a seguir cuatro años más. Para empezar no está mal.

Así que zETAp "promete" a Don Mariano, por imperativo legal supongo, que no va haber precio político en pago de que la bestia deje de asesinarnos, ¿usted qué cree, que lo ha habido ya o que ahora se le llama de otra forma?

Rajoy no ha dicho que se lo haya creído. Más bien al contrario. Lo que pasa es que la foto con Rajoy es parte del precio que paga el Presidente del Gobierno.

¿Qué papel tendrá Otegi en ésta farsa?

Por lo que lo defienden, importante. Pero al final, mandan las pistolas. Siempre ha sido así.

¿Cuándo romperá ETA la tregua? ¿Antes de las elecciones generales o después?

Después, claro. Necesitan a ZP en la Moncloa unos añitos más. Pero pueden saltar escisiones por razones internas que no tienen nada que ver con la política general. ETA P-M no se disolvió entera. Una parte se pasó a ETA militar y en poco tiempo se hicieron con el Poder.

¿Ve usted algún viso de prosperidad y crecimiento de cultura para Andalucía?

De cultura, con esta ministra de Cultura, no. De prosperidad, sobre todo donde no llega la Junta, sí.

¿Cuáles serían los próximos pasos, tras de un hipotético descubrimiento total de la implicación del gobierno en el 11-M ?

Lo negarían, por supuesto. Pero si están sembrando de pruebas falsas el sumario del 11-M para que cuele la trola del terrorismo islámico. ¿Qué no serán capaces de hacer?

Que el País Vasco consiga la autodeterminación, ¿es cuestión de tiempo? ¿Está todo perdido?

El modelo es Cataluña. Pero ni siquiera bastará darlas por perdidas (Cataluña legalmente ya lo está) porque ambos son proyectos expansionistas: Navarra, C. Valenciana, Baleares... Es imposible convivir con ellos como, digamos, Portugal. Además de que España debería apoyar a las minorías inmensa de españoles que quedaran dentro de esos Estados.

Solapándose los problemas con [y por] ZP: Comisión 11-M, LOE, helicóptero Afganistán, huída de Iraq, coacción laicista, víctimas del terrorismo ninguneadas, Estatut, tregua-claudicante... ¿Tal abrumadora fuente de inquietud no termina confundiendo y hastiando al personal que se refugia en el fútbol y la telebasura?

Se refugiaban antes de todo lo que usted cuenta. Uno de los deportes más habituales del ser humano es la imitación del avestruz.

¿No cree que vamos a una derrota segura del PP en las próximas elecciones? ¿No debería postularse Esperanza Aguirre?

Hombre, ya sabe usted que yo siempre he defendido que la unidad del PP es un bien mayor, y eso lo garantiza hoy Rajoy. Mañana, si aparece Gallardón, el PP se romperá y Esperanza es, sin duda, uno de los pocos candidatos que le plantarían cara. Ya lo hizo en Madrid y lo destrozó.

Nunca pensé que aquel cuyo único mérito es ser nieto de un desertor fuera a tomar parte en una negociación con terroristas. Me he quedado sin argumentos para defender la continuidad de la monarquía. ¿Podría darme alguno?

Puedo darle dos: las dos repúblicas. Pero la verdad es que, como dice Polanco, este es un Rey casi republicano. De la Segunda República, se entiende. Así, es difícil que sobreviva la institución.

¿Para cuándo va a dejar la derecha de este país de estar cargada de complejos y de creerse todas las máximas polanquistas con las que constantemente nos bombardean en los medios de comunicación? A veces parece que los primeros en hacerse eco de todas esas frases huecas con las que nos martillean los oídos el Gabilondo, el Milá y compañía son los votantes del PP.

Los votantes, no. Los dirigentes, sí.

¿Cuánto tiempo cree que durará el alto el fuego dialéctico del Gobierno y el PSOE contra el PP y Mariano Rajoy?

Hasta el sábado, que empieza la campaña por el Estatuto de Cataluña, y que obviamente sólo puede ser contra el PP.

¿No cree que ahora más que nunca está justificada una moción de censura contra ZP por parte de Rajoy, aunque evidentemente la pierda?

Mañana sería un buen día para presentarla. El estatuto de Cataluña, a mi juicio, es un caso de alta traición al régimen constitucional y a su base nacional. Además, perpetrado a espaldas del pueblo, depositario antes de la soberanía nacional.

¿Cree que ZP acabará dando la independencia al País Vasco?

No puede. Pero perpetrar un engendro como el Estatuto de Cataluña con capacidad para decidir en referéndum lo que les parezca, sin duda. Lo de Cataluña es el ensayo general.

¿Cómo se podría imponer algo de seriedad en las radios? El día del comunicado de ETA todas las emisoras suprimieron los informativos para transmitirnos el fútbol, claro. La COPE nos privó del análisis de César Vidal a cambio del fino pensador Edu García. ¿No puede usted hacer nada?

No. Si pudiera, crea usted que lo haría.

¿No cree que el Rey deberá de abdicar en la reina, que por lo menos tiene mas sentido de estado, y sabe lo que es que la exilien de su país, con un cambio de régimen?

¿De Estado griego o de Estado español? Es que últimamente tengo mucho lío con las dinastías. En todo caso, de abdicar debería ser en el Príncipe de Asturias.

¿No le hubiera gustado que Rajoy dijera en rueda de prensa desde la misma Moncloa: Señores, he constatado que el Gobierno ha mentido durante dos años o más y sí ha habido negociación con ETA. Desde aquí pido un rectificación solemne por todos los insultos recibidos? ¿Por qué no lo dijo? Creo que se le están escapando los verdaderos votos de su base. ¿Qué van a hacer con las/mi firmas, empapelar Génova?

Porque sabía que no iba a decir lo que usted dice me parecía mal a mí que fuera a hacerse la foto.

¿Qué opina de la entrevista de Pedro J en TVE ayer?

No la vi.

El PP ha pedido que la votación del Estatuto catalán se haga nominativa, ¿donde están los estrategas del PP? ¿Acaso no sería mejor que hubieran pedido el voto secreto (como cuando la votación de la guerra de Irak, donde encima votaron 2 más que los del PP) y ver así el "grado de aceptación" en las filas del "muchipartito" que nos des-gobierna?

Por favor, después de que Mienmano Guerra votara también el estatuto, ¿cree usted que habría un solo socialista votando en contra?

¿Por qué esta tan callada la prensa con la misión militar en Afganistán, nadie sabe que se va a estar allí diez años más?

Mientras el General de Vocento se dedica a darnos lecciones de ciudadanía supongo que no tiene tiempo para explicar lo que militarmente hacen en Afganistán. A él parece que también le gusta el ejército de enfermeras de la señorita Pepis.

¿Para cuándo libertaddigital en la televisión y qué tipo de programación ofrecerá?

Calculamos que entre Octubre y Noviembre podremos empezar a emitir en Madrid y no mucho más tarde en Valencia y Murcia. La programación tendrá como base nuestros informativos, nuestras series de historia y política y bastantes programas de entretenimiento. Pero, vamos, la diferencia será esencialmente político-informativa y cultural.

Personalmente me siento orgulloso de la España de la Reconquista, de la conquista de la salvaje América, o simplemente del concepto de España in abstracto, pero cuando observo al español medio de hoy, tan vulgar, tan cobarde, tan acomodaticio, y tan desleal, siento náuseas. ¿Qué opina usted sobre la "fauna" ibérica actual?

Que también había bastante basurilla. Lo que no existía es una clase dirigente tan apestosa y miserable como la actual.

¿Por qué no apoya usted a Rajoy en estos momentos, cuando se están acercando los partidos? Yo creo que esto beneficiaría al PP a la larga.

Yo apoyo los valores y las ideas que defende el 99% de los votantes del PP. Supongo que coincido con Rajoy. Y si quisiera hacerle la vida más difícil a Rajoy que a Gallardón, crea usted que sería muy fácil. Pero me remito a lo de siempre. Nosotros no elegimos a los líderes del PP. Hemos renunciado a ello expresamente desde el triunfo del PSOE-M.

¿Cómo ve usted el proyecto de ley de la función pública? ¿No cree que hay un serio peligro de politización del funcionariado?

En Cataluña el peligro no es ya la politización, sino el latrocinio político. ¿Para qué queremos dos millones y medio de funcionarios en un país que ya no existe?

Polanco, Botín, Rubalcaba.....Todos cántabros. ¿Por qué seguimos manteniendo a Madrid como capital de España?

Imagínense que además se la llevaran a Santillana.

¿Cómo se puede explicar que el "repelente niño vicente" (más de derechas que el carril-bus) de los años 80 se haya transmutado en ese alcalde centrista, centrado...del que gozamos hoy en Madrid?

Si se refiere al centro de la Zanja y su parquímetro anejo, yo creo que encaja bien en esa tradición de la derecha intervencionista y antiliberal que tanto admira a la Izquierda. Lo más cerca de la derecha española es el centro: Suárez, Fraga, Alzaga y demás cuadrilla. Hasta Verstrynge y Gallardón.

Como estudiante de Periodismo de la Universidad Católica de Murcia, ¿qué le hemos hecho realmente los murcianos para recibir tal discriminación del Gobierno Central Socialista, así como de su Delegado del Gobierno, que es casi peor que Constatino Poco Atino?

Votar al PP con tan ubérrima abundancia. Es un agravio intolerable para el fondo de armario de la ViceVogue y para la alianza de civilizaciones en general.

Hace poco el señor Vidal Quadras planteaba este futuro escenario, como solución a la terrible situación que se está planteando: victoria absoluta del PP, caída de Zapatero en el PSOE, entrada en éste de un equipo leal a España, cambio de la Constitución con el fin de recomponer un estado viable. ¿Qué opina de este planteamiento? ¿ Es el cuento de la lechera?

Pues sí, es lo de la Lechera pero en leche condensada.

Hasta ahora el PP se ha limitado a secundar las manifestaciones de la AVT y la manifestación contra la ley de educación, ¿a qué cree que es debido que no termine de tomar la iniciativa y saque a las masas que le apoyan a la calle?

Es que le da mucho corte. ¿Qué dirán en la SER?

¿No considera que Otegi es uno de los mejores líderes que ha tenido el entramado terrorista desde hace mucho tiempo, por su carisma y su mala leche? yo lo veo más inteligente que la media (aparte de malvado, claro).

En general, además de asesinos malvadísimos, la ETA tiene a gente muy lista al frente. Basta ver la propaganda. ¡Como para que los engañe ZP!

Somos una tertulia política en Barcelona de estudiantes de Derecho llamada Iuris y estamos muy de acuerdo en sus postulados. ¿Qué hace falta realmente para que la gente nacionalista se dé cuenta de la clase que nos gobierna en esta Comunidad Autónoma?

El problema de Cataluña es que la gobierna y controla precisamente la gente nacionalista y que si no eres nacionalista, no eres gente. La tribu manda mucho. El individuo suelto molesta siempre. Y todavía no se ha producido en Cataluña la transición a la democracia. Basta ver la Prensa.

Estoy muy apesadumbrado con lo que Rajoy le hizo a los populares vascos. ¿Cómo es posible engañar así a Mayor y a San Gil?

Pues ya ve. Haciéndolo. Pero esta mañana María San Gil estaba reconciliadísima con el líder. Los pobres, no tienen otra sombra a la que arrimarse.

¿Qué opinión le merecen las manifestaciones que se están sucediendo en Francia? ¿Le parecen justificas? Desde Finlandia, un fuerte abrazo Don Federico

Gracias. Me parecen la prueba del descerebramiento generalizado en el vecino país. Una muestra de que la izquierda no tiene remedio y la francesa, menos.

¿Cómo es posible que la gente no tome conciencia de lo que está pasando? ¿Somos tan cazurros? ¿Está vendida la monarquía?

La monarquía no está vendida. Comprada, no sé. En cuanto a la opinión pública, siempre se asusta ante las dificultades. Recuerdo una vez más el 14-M. Hay una cobardía de fondo que nos lleva a la eutanasia nacional.

¿Por qué en España lo que hace el PSOE es incuestionable para muchos, mientras todo lo que hace el PP es mirado con lupa?

Porque la lupa es del PSOE.

Cuando en 1898 los soldados españoles combatían y morían bravamente en Cuba y Filipinas, el populacho español iba a los toros y a las verbenas, sin preocuparse en absoluto de la suerte de nuestro ejército. ¿No cree que este cainismo y esta miserabilidad moral que aqueja a la nación desde que comenzó su decadencia, hoy en día aún se ha agravado más?

No es verdad que no se preocupase. Se preocupaban más entonces de España que ahora. Esa historia se ha hipertrofiado y manipulado en exceso. Es como decir que mientras se vota el Estatuto de Cataluña la gente sigue yendo al Bernabéu.

¿Cree que el nuevo borrador de la función publica del señor Sevilla incluirá el impuesto del 20% del salario?

En Cataluña, como ya son soberanos, pueden ir a medias el partido y el siervo. En el resto de la antes llamada España, vaya usted a saber.

¿Qué medidas hay que tomar para mantener la unidad de España?

La primera es quererla. La segunda, asegurar que al menos una parte del antiguo Estado sigue siendo nacional y español. Es decir, creo que tras la balcanización acelerada, cambiar de régimen. El PSOE lo ha liquidado. Cuanto antes lo enterremos, mejor.

¿Qué se puede hacer para revitalizar al PP en Cataluña?

Echar a Piqué después de echar a Vendrell. Y hacerse con un grupo intelectual y liberal comparable al de los izquierdistas de Ciudadanos de Cataluña. La batalla está siempre en las ideas, los valores y los medios de comunicación. Justo donde lo no la da Piqué.

¿Se podría hacer un test para averiguar la ideología a la que pertenece uno? Si se hiciese, ¿tendría alguna sorpresa en el mapa político español?

Yo creo que lo difícil sería encontrar alguna idea en bastantes millones de conciudadanos. La ideología es a veces el mejor remedio para no incurrir en el funesto vicio de pensar.
En fin, amigos, que hoy estamos más pesimistas que Lucrecio. Hasta la semana que viene.

Gentileza de LD

Gobierno tertologico

Zapatero
Gobierno teratólogico
Agapito Maestre

Parecía inaudito comenzar una sesión parlamentaria, donde se decidía el fin de la nación española, sin la presencia del presidente del Gobierno. Pero era tan real como que Rajoy le llamaba cobarde.

Extraño me siento en este medio político. Es tan inhóspito como el socialismo-nacionalista que lo ha creado. ¿Qué podemos hacer cuando el Gobierno no atiende razones? Poco. Quizá buscar palabras, pues hasta el lenguaje empieza a dar muestras de agotamiento. El Gobierno ya no escucha. La cultura suicida de la izquierda está cumpliéndose: ¡Que se haga la "razón" y perezca el mundo! Zapatero es la prueba de ese suicidio: no necesita asistir a la sesión del Parlamento. Él se conforma con tener la "razón", o sea, los votos. He ahí la quintaesencia del asesinato político: quien esgrime retóricamente el diálogo lo ha hecho imposible.
Se aprueba un Estatuto que niega mi nacionalidad, pero el Gobierno se ríe como si aquí no pasara nada. Y encima los muy indecentes hacen una fiesta para celebrarlo. Tomémoslo con humor para no perder la dignidad. Busquemos un remedio contra tanta miseria. Quizá una palabra baste. Dicen que siempre hay una palabra para explicar el mundo. Me afano en el asunto y busco una para describir lo que está sucediendo en España. Los sucesos de los últimos días son para sentir miedo. Se me agolpan en la mente hechos y declaraciones, golpes de efecto y decisiones del Gobierno, desde el 14-M hasta aquí, y no puedo dejar de reconocer que todo parece fuera de sitio.
Estamos al margen de lo que sucede en países normales. Parece el mundo del revés. Otra monstruosidad: Un partido nacional satisfaciendo las exigencias criminales de unos partidillos nacionalistas. Es como si fuéramos contra la historia. El 30 de marzo se aprobaba en el Parlamento nacional el fin de la nación española y apenas un par de radios y periódicos hacían mención del asunto. Las elites periodísticas e intelectuales son tan inexistentes como las políticas. Todo parece pueblo en barbecho. Gentío. Lo decía muy bien una señora de Marbella: "No confunda a quienes están en la cárcel con la buena gente de Marbella". Era como oír a Ortega hablando por boca de una paisana malagueña.
Parecía inaudito comenzar una sesión parlamentaria, donde se decidía el fin de la nación española, sin la presencia del presidente del Gobierno. Pero era tan real como que Rajoy le llamaba cobarde. Un tipo sin vergüenza torera estaba escondido, mientras se debatía el fin de la nación española. Pero el silencio cínico de los socialistas lo cubría todo. Nuestros políticos de izquierda se revolcaban en sus propias heces. Todo era miseria en un parlamento presidido por un cursi sin una sola idea. Al final de la sesión se aprobó, como estaba previsto, la destrucción de España como nación. El escaso margen por el que fue aprobado define la tragedia que nos espera. Nadie se irá de rositas. Mientras llega el enfrentamiento, hacen una fiesta para terminar de comerse las vísceras del cadáver. Y sin embargo... la cosa sigue. Quizá sería mejor decir que el Gobierno está terminando con la democracia a través del "uso alternativo", o sea, salvaje de la democracia, pero mucho me temo que seamos los ciudadanos de a pie quienes tengamos que justificar que aún merece la pena intentarlo.
Sí, aún es posible decir a los votantes socialistas, especialmente a los que el partido no les da de comer, que sus representantes nos llevan al enfrentamiento entre los españoles. Ponga pie en pared, por favor, y hagan algo. Lo dudo. No harán caso. Cerrarán los ojos y no creerán que España está fracturada. La gente piensa que este problema no va con ella. Lo ven como una cosa lejana. Sin embargo, intentémoslo de nuevo. Gritemos: la sesión del Congreso de los Diputados fue una monstruosidad. Se aprobó un engendro anticonstitucional y, sobre todo, criminal, políticamente hablando, porque imposibilita el diálogo en condiciones de igualdad entre los ciudadanos de España. O peor, ser ciudadano español es imposible en España con este Estatuto, si previamente no se reconoce que Cataluña es otra nación como España. Una contradicción en los términos.Y, sin embargo, nos dirán que exageramos, cuando mostramos que la "política" del Gobierno es absolutamente anómala. Está llena de monstruosidades. Se diría que no hay comportamiento del Gobierno que se sustraiga al análisis teratológico. (Al final he dado con la palabra que describe al gobierno socialista, o sea, teratológico). Sólo un tratado de las monstruosidades podría dar alguna luz, quizá hacer un diagnóstico, sobre el bestiario político que está completando el Gobierno a los dos años de llegar al poder.

Gentileza de LD

¿Y ahora que?

viernes 31 de marzo de 2006
Estatuto
¿Y ahora qué?
Jorge Vilches

Uno vive la zozobra, ya, a dos años vista, como parte del paisaje propio. Incluso cuando el presidente se encoge de hombros al oír a Rajoy preguntarle que si conoce algún país en el mundo que esté formado por varias naciones.
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El discurso de Mariano Rajoy ha sido impecable, en forma y contenido. Un alegato a favor de la España constitucional, liberal y democrática que es difícil identificar, como pretende el nacionalcomunista Joan Herrera, con la "derecha recalcitrante". El Estatuto de Zapatero ha quedado, en boca del líder del PP, como un texto inconstitucional, que rompe la nación, cambia el modelo de Estado, termina con la solidaridad entre regiones y que, además, disgusta a la mayoría de los españoles. La definición de España como nación de naciones está en marcha. Los nuevos estatutos de autonomía recogerán su condición de nación particular dentro de la general –sí, esa etérea y circunstancial, casi molesta, nación española–, asumiendo, además, la práctica totalidad de las competencias antes en manos del Estado.
Uno vive la zozobra, ya, a dos años vista, como parte del paisaje propio. Incluso cuando el presidente se encoge de hombros al oír a Rajoy preguntarle que si conoce algún país en el mundo que esté formado por varias naciones. Pero no dejo de preguntarme qué hará ahora el PP. La estrategia que a partir de ahora va a adoptar el PP es de suma importancia, pues encierra las claves del porvenir de lo que quede de España.
Los caminos que pueden recorrer los populares no son muchos. El primero de ellos es subirse al tren de la España plurinacional. Esto algunos lo verían como una modernización, pero la mayoría de los votantes del PP tendrían el sentimiento de que se les ha traicionado renunciado a las ideas fundamentales, y convirtiendo en inútiles las acciones emprendidas hasta ahora.
Descartado lo anterior –creo–, sólo quedan las variantes del enfrentamiento. La vía judicial supone esperar a que el Tribunal Constitucional entre en el fondo del asunto, y acepte el recurso previo de inconstitucionalidad. Esto sólo sería ganar tiempo para volver a proponer que el gobierno socialista rectifique, lo que no va a suceder.
La vía parlamentaría, por otro lado, sería una moción de censura que, en el caso constitucional español, viene a ser más un examen del candidato que del presidente. De esta manera, sería casi una repetición de otros debates que hemos visto en la Cámara: Rajoy lee un discurso perfectamente construido, con un argumento histórico y constitucional impecable, aprovechando sus dotes de parlamentario para dejarlo redondo. ¿Y? Más de 180 diputados le dirían que se quedara en su banco, los medios de comunicación afines al Gobierno y a los nacionalistas resaltarían su soledad política, una situación que le va a hacer difícil al PP gobernar en España, en las autonomías y en los ayuntamientos. Los populares solamente lograrían mantener esperanzada a su grey, que se está mostrando muy resistente. Y aquí entraría la última vía posible, compatible con las otras dos, pero con un uso limitado: la movilización social. La recogida de firmas para pedir un referéndum sobre el Estatuto no ha sido precisamente un éxito. Y las manifestaciones acaban agotando a la militancia porque se ven empequeñecidos por los delegados del gobierno y sus medios adictos.¿Y ahora qué? Estamos viviendo tiempos para la Historia con mayúsculas, en los que se aceleran los cambios, y todo parece quedar en manos de un grupo de políticos. La concatenación de acontecimientos es tan rápida que no hay tiempo para el análisis sosegado; sólo para la incertidumbre más justificada.

Gentileza de LD

El silencio de los corderos

viernes 31 de marzo de 2006
Cataluña

El silencio de los corderos
José García Domínguez

El derecho a tapar la boca a los disidentes también forma parte del paisaje en esta Cataluña soberana que hoy acabamos de estrenar. Es una prerrogativa de los hijos de aquel otro hombrecillo que un día expulsó a Josep Pla de su revista.

El nacionalismo ha moldeado un paisaje en el que los estudiantes de Filología Catalana terminan sus carreras sin haber oído ni una sola vez el nombre de Josep Pla en las aulas. "Leer a ese autor de Gerona no es fundamental", confiesa una tal Margarida Aritzeta, catedrática de la Universidad Rovira i Virgili. Además, los escritos de Pla son "pesados y aburridos", según certifica su cuate Montserrat Palau, también profesora de literatura catalana en la misma universidad. La prosa de cierto Artur Bladé Desumbila –al parecer, un escritor de la comarca de Tarragona– es "infinitamente superior" a la del autor del Cuaderno gris, concluye Palau. Por su parte, el erudito Magí Sunyer, otro académico de ese centro del saber en el que imparten su ciencia la Marga y la Montse, acaba de revelar que la obra de Rovira i Virgili da sopas con onda a la de Pla (Rovira i Virgili, el padre ideológico de Carod Rovira, fue un racista de la Esquerra que a principios del siglo pasado marcó una impronta imborrable en los círculos literarios de Reus y parroquias adyacentes).

Ahora mismo, mientras escribo, las Cortes españolas deben estar ratificando el derecho inalienable de los catalanes a contemplar eternamente ese paisaje. Qué gran momento para releer a Cesare Pavese. Para recordar, otra vez, cómo retrató el instante preciso en el que los camisas negras comenzaron a tener ganada definitivamente la partida. Cuenta Pavese que, en un trayecto en tren a través de la Italia profunda, de repente, un hombrecillo se puso en pie y comenzó a arengar a los pasajeros. Aquel charlatán, que se iba excitando cada vez más, no paraba de gritar sandeces y falacias sobre la patria y la nación que muchos de los que viajaban a su lado podrían haber refutado fácilmente, dejándolo en ridículo. Pero nadie, absolutamente nadie, lo hizo. Todos callaron. Y el tipo continuó con su necio parloteo hasta que el tren llegó al destino. Justo seis meses después de aquel viaje, comenzaría otro: la Marcha sobre Roma.Mañana, cuando vuelva a sentarme ante la pantalla para teclear el artículo, seguramente tendré que hablar de Arcadi Espada y de Jon Juaristi. La camada negra del catalanismo ya ha anunciado que va a reventarles otra conferencia. Sucederá el viernes, en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona. Y Monserrat Tura, la Consejera de la Policía, lo consentirá, lo amparará y les aplaudirá. Porque el derecho a tapar la boca a los disidentes también forma parte del paisaje en esta Cataluña soberana que hoy acabamos de estrenar. Es una prerrogativa de los hijos de aquel otro hombrecillo que un día expulsó a Josep Pla de su revista y comenzó a berrear necedades sobre la nación y la patria, sin que tampoco nadie, absolutamente nadie, le contestase. Para la calavera de Rovira i Virgili, hoy debe ser un gran día. Seguro. Al final, también ha ganado su partida.

Gentileza de LD

Acabar con España como sea

31-III-2006
Acabar con España como sea
EDITORIAL

En Cataluña, la bendecida intromisión de la política en la vida privada de los catalanes será tal que no cabrá para ellos otro calificativo distinto al de súbditos. Y los españoles, no pueden ser ciudadanos sin nación.
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Hace poco más de un año, el presidente del Gobierno aseguraba que el fracaso de antiguas constituciones se debía a que "se hicieron constituciones de partido, se hicieron normas políticas con el 51%, y las normas políticas con el 51% para ordenar la convivencia acaban en el fracaso". Y acertadamente indicó que ese porcentaje era suficiente para gobernar, pero que las "normas institucionales básicas" debían buscar un porcentaje "del 70, el 80, el 100". Sin embargo, aquello era el Plan Ibarretxe, y Zapatero no tenía pacto alguno con el PNV para destruir la soberanía española. Ahora, en cambio, sí lo tiene con el nacionalismo catalán. De modo que se ha aprobado con el 54% del Congreso, y se aprobará con un porcentaje aún menor –como mucho, un 52%– en el Senado.
La defensa socialista de su texto ha sido todo menos contundente. Aun los magos de la propaganda necesitan, en ocasiones, algo de material sobre el que trabajar, y tienen dificultades cuando carecen de él. De modo que la vicepresidenta sólo ha acertado a balbucear naderías solemnes como que "sólo integrando la diversidad en la unidad, es posible crear una España sin exclusiones ni excluidos", palabrería hueca que carece de significado real alguno. Tan mal quedaba la cosa en los telediarios, que el mismo Zapatero que aseguró que "devolvería" al parlamento la importancia que supuestamente le había quitado el PP, y que no ha tenido "la valentía ni la vergüenza torera" de comparecer ante él para defender su Estatuto, ha otorgado a Telecinco la exclusiva de una próxima convocatoria del Pacto Antiterrorista. Los mismos periódicos que silenciaban lo que iba a ocurrir en el Congreso, ocultarán bajo esa promesa lo que ha aprobado en él.
En cambio, Mariano Rajoy, en su excelente intervención parlamentaria, ha aportado razones, centrándose en dos argumentos principales. El primero es que "se acaba de establecer por primera vez en la historia de España que Cataluña es una nación", tal y como afirmó Mas. Una realidad que no se limita al preámbulo ni a la sacralización en el articulado de himno y bandera como símbolos "nacionales", sino que se explicita en muchos otros artículos. Por ejemplo, en los derechos de veto que la Generalidad se reserva para muchos de los asuntos que se aprueben en el Parlamento español, sin que el Gobierno pueda en cambio entrometerse en las competencias que el Estatuto blinda para Cataluña. Es éste un Estatuto que transforma al resto de España en una mera colonia de la clase política catalana.
El segundo argumento de Rajoy es que la redacción final está plagada de "supuestos derechos colectivos" colocados "por encima de los individuales", en nombre del "rígido ideario nacionalista". El más llamativo, la imposición del catalán, que implica que "la lengua no se pone al servicio de las personas como un factor de entendimiento, sino al servicio de una construcción nacional". Poco respeto por la libertad puede tener una norma básica de convivencia que incluye la instauración de un órgano censor como el CAC. Un Estatuto que impone un modelo de sociedad, es un Estatuto que no cumple su función como campo de juego en el que los jugadores puedan participar, pues ya está marcado que las instituciones habrán de ser nacionalistas y socialistas.En definitiva, este Estatuto acaba con el concepto de ciudadanía en nuestro país. En Cataluña, la bendecida intromisión de la política en la vida privada de los catalanes será tal que no cabrá para ellos otro calificativo distinto al de súbditos; sólo pueden existir ciudadanos en sociedades libres. Y en el resto de España, porque sin nación a la que pertenecer, tampoco se puede ser ciudadano de nada. Este es el engendro que ha aprobado, como sea, un magro 54% del Congreso. Tan sólo resta averiguar en qué régimen sobreviviremos los españoles, una vez demolido el de 1978.

Gentileza de LD

ZpM, Otegui, ha hecho un discurso por la paz

SI HUBIERA UN ATENTADO SERÍA "UN ELEMENTO MUY PREOCUPANTE"
Zapatero: "Otegi, el líder de la izquierda abertzale, ha hecho un discurso por la paz"
El presidente del Gobierno no quiso pronunciar una sola palabra en el Congreso –sólo el sí de la votación– ni escuchar el discurso de Rajoy sobre el Estatuto. La cita del día, en La Moncloa, era una entrevista para Telecinco. Las primeras palabras ya fueron preocupantes al calificar a Arnaldo Otegi (en prisión por incitar al terrorismo) como "líder de la izquierda abertzle" pese a la ilegalización y elogiar que "ha hecho un discurso por la paz y abre una etapa distinta en Euskadi". Dijo también que su intención es convocar el Pacto Antiterrorista antes de comparecer en el Congreso. Una reclamación de Rajoy que el presidente contesta por la tele.
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(Libertad Digital) El presidente del Gobierno dijo que los elementos para pensar que estamos ante el principio del fin son que es la primera vez que ETA anuncia un alto el fuego permanente, que llevamos tres años sin víctimas mortales y que hay "más deseo de paz que nunca" aunque pidió "cautela" porque han pasado muy pocos días para verificar los cambios, aunque "hasta ahora" las cosas van "en buena dirección".

El presidente no quiso ser muy claro sobre cuál será su actitud si ETA comete atentados. "Tiene que haber voluntad inequívoca de que van a dejar las armas y las acciones violentas para que haya un diálogo con el Gobierno", dijo aunque no quisó afirmar que daría marcha atrás. Si se producen extorsiones será sólo "un elemento muy preocupante".
Sobre el dirigente proetarra Arnaldo Otegi, Zapatero dijo que "es líder de la izquierda abertzale y ha tenido un discurso por la paz y por abrir una etapa política distinta en Euskadi, palabras que ahora requieren hechos en la misma dirección". Preguntado por la opinión de Josu Ternera, el presidente dijo no tener datos para poder "contrastar y no sería prudente hacer referencia a la dirección de la banda terrorista".

El jefe del Ejecutivo explicó que el Gobierno ha tenido "información relevante" sobre el proceso proveniente de instituciones, personalidades y servicios del Estado que el Gobierno ha contrastado "con serenidad" y que es lo que le ha hecho hablar de principio de fin. "Esas personas han jugado un papel relevante y necesitamos un margen de discreción. Hay muchas personas empujando, ayudando para ver el proceso del fin de la violencia. Son personas a las que deberemos estar muy agradecidas en su día".

Mensaje a las víctimas

El presidente aseguró, como un mensaje especial a las víctimas, que el proceso de paz tiene dos condiciones esenciales, el fin definitivo de la violencia y que se haga sobre las bases de la democracia y la legalidad. "Si hay fin de la violencia, el Estado democrático articulará los cauces para concluir esta negra etapa con respeto al ordenamiento jurídico y con todas las fuerzas políticas". Pero afirmó que primero hay que "contrastar fehacientemente" que el proceso es "creíble y nos podemos fiar para saber que es el fin de la actividad y de la existencia" de ETA.

Sobre los presos de ETA aseguró que "de momento no hay ninguna decisión" y para trasmitir a la ciudadanía que hay una "alta probabilidad" de que ETA se ha terminado "necesitamos tiempo e información. Hay que mirar alto pero con los pies bien anclados en el suelo". "Un proceso de paz puede contemplar medidas de reinserción, pero es muy prematuro hablar de ello".

Convocará el Pacto Antiterrorista

Zapatero se refirió a su entrevista con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, calificándola de "positiva desde mi punto vista, con buen clima, cordialidad y sinceridad" y aseguró que piensa contar "al máximo" con Rajoy y todas las fuerzas políticas. "La comunicación personal con el líder de la oposición es esencial. Rajoy representa la confianza de todo el PP y el gobierno y el PSOE tienen su confianza en mi". Zapatero anunció entonces que convocará el Pacto Antiterrorista. "Tengo intención de convocar el pacto antes de ir al Parlamento a informar si estamos en condiciones abrir un proceso de diálogo con ETA".

En cuanto a los reproches que le ha dirigido este jueves Rajoy por la actitud de Conde Pumpido con la prisión de Otegi, el presidente consideró que vivimos en un estado de derecho que "funciona muy bien" y una de las claves es la independencia del poder judicial. "Conocí el auto de Otegi al mismo tiempo que lo conocieron todos los españoles porque los jueces actúan independientemente y sus decisiones deben ser respetadas, las que ha tomado, la ultima que ha tomado, las que tome en el futuro y las de los demás jueces".

El presidente del gobierno se comprometió a que trasmitirá a Rajoy información y datos sobre la evolución del proceso y de las iniciativas que tome. "Es verdad hemos tenido momentos de intensidad política, lo que se conoce como crispación, pero nuestra relación personal siempre ha sido fluida", aunque no se plantea ampliar el acuerdo a "otros espacios".

Al Parlamento, antes del verano

Sobre el la fecha en la que acudirá al Parlamento para solicitar el respaldo al diálogo con ETA, dijo que su "deseo es comparecer cuanto antes porque significaría que las señales son positivas y que ETA está en disposición . Ojalá pueda ser antes del verano, a finales de mayo o principios de junio".
Zapatero negó que haya ninguna "clave electoral" en el proceso ni que vaya a haber adelanto electoral. "Ahora nadie debería pensar en las elecciones, sino en el futuro, en recuperar la democracia, en la libertad que miles de personas van a poder tener. Es incomparable con nada". Relató que al día siguiente del anuncio de ETA "me desperté con el pensamiento en tantos ciudadanos de Euskadi acudiendo a su trabajo con otra visión de la vida, de su seguridad personal. También vino a mi memoria conversaciones con victimas de atentados mortales. Tengo grabados esos momentos de compartir el dolor con las victimas".
Preguntado por sí Aznar le había telefoneado, reconoció que no, pero "confío en que desea como todos los ex presidentes y españoles ver el fin de la violencia. Comprendo ahora que un presidente vive la violencia del terrorismo con una especial responsabilidad, en carne propia. He recordado los años con un numero muy elevado de asesinatos. Esas llamadas a horas intempestivas al teléfono que todos los presidentes tenemos en la mesilla y que suele ser del ministro del Interior y la responsabilidad que contraes, y me he acordado de todos los ex presidentes, se lo que han pasado y les debemos mucho". Si hay paz, el presidente dijo que será generoso con los que han trabajado por ella. "La sociedad sabe que ha sido un empeño común compartido. La paz será la paz de todos".
La legalización de Batasuna-ETA en el horizonte
El presidente del Gobierno consideró que "hay que ser conscientes que hay una parte de la sociedad vasca que en las urnas representa el 15 por ciento que ha estado negando la legalidad y que tiene que ir aceptando la democracia". Negó que haya pagar un "precio político", dijo que le gusta hablar de precios políticos porque los que no han respetado la legalidad son "los que nos tienen que dar, renunciar a eso –el terrorismo–, aceptar las reglas del juego democrático".

Una idea en la que insistió el presidente es que "la democracia es generosa y representa el respeto a todas las ideas, a todas" –hizo mucho énfasis en "todas"–, y remarcó que "esas ideas sólo se pueden defender a través de la democracia". Al ser preguntado por las perspectivas de futuro en relación con el supuesto fin del terrorismo, Zapatero dijo que "el futuro será un futuro que nos cueste contrastar que no haya ningún grupo, ninguna persona vinculada a la violencia de ETA que puedan mantener esa inclinación". Y añadió que "si eso se produce, cambiará la política en Euskadi y habrá nuevos actores legalizados". Zapatero apuesta por una "escuela de convivencia para propiciar que el encuentro social se pueda producir en Euskadi".

Sobre la vinculación del fin del terrorismo a un cambio de tipo político-jurídico en el País Vasco, el presidente del Gobierno señaló que "en democracia siempre que sea en democracia puede haber cambios políticos, pero tiene que ser sin violencia". Puso como ejemplo el Estatuto catalán "ahora tenemos cambios políticos en Cataluña". Respecto a la situación de Batasuna-ETA, Zapatero considera necesario "el compromiso de quienes han sido de Batasuna del rechazo de la violencia y de actuar en la política sólo por métodos democráticos". Remarcó, otra vez, que "ahí caben todas las ideas" y que "la democracia será generosa para generar los máximos consensos" en esa nueva situación.
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