domingo, marzo 02, 2008

Jose Garcia Dominguez, ¿Quien es Bernat Soria?

lunes 3 de marzo de 2008
Currículum falso
¿Quién es Bernat Soria? Trátase de algo enfermizo que debe contagiarse a través de eso que los gurús de la gestión llaman la cultura corporativa. "Si todos los demás venden burras ciegas en el expediente y les sale gratis total, yo no voy a ser menos."

José García Domínguez

Definitivamente, hay algo patológico en esa inclinación universal a mentir sobre sus currículums que padecen los socialistas. Y eso que haciendo un ejercicio de caridad cristiana, uno podría llegar a entender los casos más patéticos, como el del pobre Montilla; alguien que en su fuero interno sabe que los dioses de azar andaban de broma al acomodarlo en la parte de atrás del Audi, y no en el asiento del conductor donde por ley natural le correspondería estar. Por lo demás, y en otro orden de falacias cómicas, que Carme(n) Chacón se presente impunemente en sociedad bajo la máscara de "profesora de Derecho Constitucional" sin poder exhibir ni siquiera un título de doctor lo dice todo, no únicamente del personaje sino del grado de tolerancia para con la farsa de la sociedad española.

Trola, la suya, que, por cierto, propaga al alimón con el propio Rodríguez Circunflexo, perito en lunas que no sólo pretende hacerse pasar por decente, sino también por docente de la misma materia que la otra felona en la Universidad de León. En fin, como se advertía ahí arriba, trátase de algo enfermizo que debe contagiarse a través de eso que los gurús de la gestión llaman la cultura corporativa. "Si todos los demás venden burras ciegas en el expediente y les sale gratis total, yo no voy a ser menos." Algo así ha de pasarles por la cabeza a los compañeros y compañeras en el mismo instante en que prometen cumplir y hacer cumplir las leyes de la decencia moral e intelectual durante el ejercicio del primer carguito que pillan.

De otro modo, no se comprenderían engaños tan flagrantes, absurdos e innecesarios como el que, al parecer, ha perpetrado el ministro de Sanidad con su historial académico. El fraude, aunque todavía presunto, lo desveló el viernes pasado Arcadi Espada en su blog. Y el asunto le merece a uno toda su jocosa y delictiva credibilidad. Aunque sólo sea por intuición. Por el recuerdo personal de aquel submundo cutre que tan bien conoció cuando aún se podía decir joven. Porque la fantasía novelada de Soria le devuelve otra vez el hedor pegajoso e inconfundible de esa maleta repleta de ropa sucia que es la memoria.

Quién sabe, quizá el Adolescente crea que España merece un ministro de Sanidad que farolee sobre poseer la medalla de oro de la Real Academia de Ciencias Médicas que nunca se le concedió; de haberse "autoexiliado" en Singapur con tal de poder trabajar como investigador, cuando apenas pasó allí unas vacaciones de verano con su familia; de haber trabajado en Londres a las órdenes de los premios Nobel Erwin Neher y Bert Sakmann, cuando esos caballeros declaran no conocer de nada al personaje; y de haber sido decano de la Facultad de Medicina de Alicante, cuando jamás alcanzó a ejercer ese cargo.

Quizá, decía, el presidente barrunte que también merecemos las mentiras de Soria, y no sólo las suyas. Aunque no estaría de más que, hoy, Mariano Rajoy se lo preguntase en el debate. Así, al menos, saldríamos de dudas.

José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.


http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_42295.html

Juan Carlos Girauta, Ante el sugundo debate

lunes 3 de marzo de 2008

Cara a cara Z-Rajoy

Ante el segundo debate

El efecto que se consigue es el de parar y templar, transmitir a la audiencia una carga irónica y colocar a la defensiva a quien había iniciado el ataque. "¿Así que quieres que hable de eso? Pues ahora verás tú dónde te has metido."

Juan Carlos Girauta

Mariano Rajoy tiene una acreditada solvencia como orador. Algunas memorables intervenciones parlamentarias lo colocan entre los mejores del parlamentarismo español desde la Restauración. ¿Cuenta este activo en un debate televisivo? Sí cuenta, dados los límites a la interacción que impone un formato como el que vimos el lunes pasado y que hoy volveremos a ver, límites que se traducen en una sucesión de pequeños discursos temáticos encerrados entre dos discursillos generales por cabeza.

El Rajoy orador tiene que aparecer ahí. Es verdad que el presidente le interrumpirá a placer, como ya hizo, pero no es menos cierto que con interrupciones más molestas –que incluyen abucheos, pataleos e insultos– se enfrenta cualquier parlamentario cuando sube a la tribuna a ponerle los puntos sobre las íes a sus adversarios. El manejo de tales accidentes forma parte del bagaje del orador competente.

Sin embargo, la mesa no es una tribuna. Los intervinientes se sientan a la misma altura, están frente a frente y el realizador puede subrayar la interacción, incluso pasiva (o sobre todo pasiva) de quien no está en el uso de la palabra. Así que las interrupciones, si la moderadora de esta noche es menos rígida que su predecesor, pueden acabar conduciendo a un verdadero diálogo, a una polémica dialogada. Ello enriquecería el debate.

En realidad, cualquier relajo del encorsetamiento autoimpuesto por los partidos y tutelado por la Academia será positivo. Lo que mayor expectación despierta entre la audiencia de ambos colores, y también en la indecisa, es justamente el cruce rápido, la pregunta conminatoria, la respuesta fulminante.

En este punto debemos preguntarnos si Rajoy es también un buen polemista. Menos que orador, pero sí. En el primer debate gestionó con soltura las frecuentes interrupciones de su contrincante. No sólo no evitó el cruce, sino que usó recursos bien conocidos por los escritores de diálogos: respuestas rápidas a preguntas insidiosas, respuestas que contienen en sus primeras palabras una repetición de los términos clave de la pregunta o de la interpelación.

El efecto que se consigue es el de parar y templar, transmitir a la audiencia una carga irónica y colocar a la defensiva a quien había iniciado el ataque. "¿Así que quieres que hable de eso? Pues ahora verás tú dónde te has metido." Antes de cualquier explicación, la audiencia favorable ya está instalada en el regocijo. Si además la explicación llega, y está lo bastante envenenada, del regocijo se pasa al estallido de alegría. Sólo son reflexiones; Rajoy no necesita más consejos. Juan Carlos Girauta es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.


http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_42280.html

Romper con Zapatero

2-III-2008
Romper con Zapatero La regeneración del socialismo español, una ideología con la que se identifica buena parte de la población, pasa necesariamente por la derrota sin paliativos de Rodríguez Zapatero en las próximas elecciones generales

Si algo han provocado las políticas radicales y sectarias de Rodríguez Zapatero (el último ejemplo lo proporciona el Ministro de Justicia al comparar al Partido Popular con ETA) es la aparición de un amplio movimiento civil de resistencia al autoritarismo e irresponsabilidad del Gobierno de España. Entre las diversas iniciativas, que no aspiran a vivir del erario público ni desean convertirse en correa de transmisión de partido político alguno, destaca Hazte Oír, organizadora de la campaña "Yo rompo" y del acto "Yo rompo con Zapatero" que tuvo lugar ayer por la tarde en Madrid.

Incapacitados para celebrar el evento al aire libre debido a la doble vara de medir de la Delegación del Gobierno en Madrid, que autoriza manifestaciones injuriosas ante la sede el PP en plena campaña electoral mientras prohíbe una protesta pacífica y respetuosa en el centro de la capital de España, los convocantes tuvieron que optar por un hotel, abarrotado por los cientos de personas que acudieron a expresar su solidaridad con los perjudicados por la política del PSOE.

Cabe destacar la variedad y diversidad de los que tomaron la palabra. Entre ellos, un pastor evangélico, Francisco Caja, de Convivencia Cívica de Cataluña, un representante de los damnificados por el caso Fórum Filatélico, Francisco José Alcaraz, de la AVT, y el socialista José Luis Balbas, quien fuera artífice del triunfo de Rodríguez Zapatero en el XXV Congreso de su partido. En definitiva, personas de perfiles políticos, sociales y religiosos muy dispares, y sin embargo unidas en la denuncia de una acción de Gobierno que, como señaló Balbás, no va contra un partido, sino contra el país entero, y que según Francisco Caja constituye una impostura a la que es necesario poner fin el nueve de marzo.

Entre las múltiples y siempre necesarias alusiones a la negociación del Gobierno con los terroristas y al maltrato a sus víctimas, no faltaron referencias a Educación para la Ciudadanía, cuyo sesgo radical y atentatorio contra la libertad y los derechos humanos, como el de los padres "a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos", fue recordado por Leonor Tamayo, de Profesionales para la Ética. También se criticó el mal llamado laicismo, que no es otra cosa que ateísmo militante, la peligrosa alianza de Zapatero con las dictaduras, y dislates jurídicos como la ley de matrimonio homosexual. Una cosa es defender la separación entre Iglesia y Estado o luchar contra la discriminación y otra muy diferente llamar por el mismo nombre cosas distintas, usando después esta falacia para legitimar políticas atentatorias contra la libertad de expresión y de conciencia.

Libertad Digital, uno de los escasos medios de comunicación que han recogido el mensaje de este movimiento, ejemplo de protesta política cabal, civil y democrática, suscribe lo expresado ayer en Madrid. Además, esperamos que esta ruptura con Zapatero se materialice el próximo domingo en un rechazo claro y masivo al actual liderazgo del PSOE. Otra izquierda, honrada, poseedora de un proyecto nacional, dispuesta al diálogo y al consenso y respetuosa con la diferencia, es posible. Sin embargo, la regeneración del socialismo español, una ideología con la que se identifica buena parte de la población, pasa necesariamente por la derrota sin paliativos de Rodríguez Zapatero en las próximas elecciones generales. Sólo así España podrá retomar la senda de la mesura, un camino que nuestros actuales gobernantes nunca debieron abandonar.

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_42269.html

Colombiaa acosad por el eje bolivariano

3-III-2008
Colombia acosada por el eje bolivariano Ante el triple acoso que sufre Colombia por parte de las FARC y de los mandatarios de Venezuela y Ecuador, sólo cabe la solidaridad con el presidente Uribe

Hostiles, hipócritas y desproporcionadas; así han sido las reacciones del presidente venezolano Hugo Chávez y de su homólogo ecuatoriano, el también "bolivariano" Rafael Correa, a la eficaz acción de las fuerzas armadas de Colombia que acabó con la vida del número dos de las FARC, el sanguinario Raúl Reyes. Un acto llevado a cabo en defensa propia y en nombre del derecho de los colombianos a vivir en paz y libres de la amenaza terrorista.

La respuesta de Chávez no deja lugar a dudas sobre su papel como alentador y patrocinador del terrorismo. Así, al cierre de la embajada de su país en Bogotá y al envío de 10 batallones a la frontera con Colombia hay que sumar unas declaraciones que sólo pueden ser calificadas de deleznables. Elogiar a Raúl Reyes ("verdadero revolucionario" al que "rendimos tributo") para luego insultar al presidente Uribe ("lacayo" y "mentiroso") es una gravísima provocación que no puede pasar inadvertida a la comunidad internacional, comenzando por la Organización de Estados Americanos. Tampoco el Gobierno de España debería ser ajeno a este nuevo atentado de Hugo Chávez contra la democracia en la región. Así, la política de amistad con la dictadura venezolana y de calculada frialdad con el Gobierno de Colombia debería concluir cuanto antes.

Como primera medida, España debería anunciar la congelación inmediata de todas las relaciones militares con Venezuela y promover una condena a su Gobierno por parte de la Unión Europea. Nada peor para el interés y la imagen de nuestro país que el empleo de armamento español contra el pueblo de Colombia, comenzando por el millón largo de colombianos residentes en Venezuela.

Por si la peligrosa conducta de Chávez, capaz de llevar a su país a una confrontación bélica con tal de mantenerse en el poder, no fuera suficiente, el presidente Uribe debe afrontar ahora la desmesura del ecuatoriano Rafael Correa, que actúa como si fuera un agente de la dictadura venezolana. Más le valdría preguntarse cómo es que su país se ha convertido en santuario de terroristas, y de paso investigar el uso por parte de las FARC de armamento procedente del ejército de Ecuador, en vez de ofender a los colombianos. La negativa de Correa a considerar a las FARC un grupo terrorista y sus constantes guiños a esta organización criminal constituyen una afrenta a las víctimas del terrorismo y un insulto a la dignidad de todos los ecuatorianos. Ecuador no limita al norte con ninguna "guerrilla", como le gusta decir al presidente revolucionario, sino con Colombia, un país acosado por el terror. Que las FARC llamen a Ecuador "país hermano" bastaría para que cualquier gobernante con un mínimo de responsabilidad optara por cooperar con los demócratas a fin de garantizar la seguridad de su propio pueblo.

Ante el triple acoso que sufre Colombia por parte de las FARC y de los mandatarios de Venezuela y Ecuador, sólo cabe la solidaridad con el presidente Uribe. Este respaldo debe materializarse no sólo en la denuncia de cualquier intento de desestabilización del país a manos de caudillos populistas y antidemocráticos, sino también en la cooperación activa con el Gobierno colombiano. Urge por tanto la adopción por parte de España, Estados Unidos, Europa y la comunidad iberoamericana de cuantas medidas sean necesarias para salvaguardar la integridad territorial de Colombia. Chávez ha ido demasiado lejos, y además le han salido imitadores. Mejor actuar ahora que lamentarse luego.

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_42300.html

sábado, marzo 01, 2008

F_P_A, El martes negro que no sorprendio a nadie

sabado 1 de marzo de 2008
CRÓNICA NEGRA
El martes negro que no sorprendió a nadie
Por Francisco Pérez Abellán
El pasado martes cuatro mujeres, de distintas edades y en puntos distantes de España, fueron asesinadas por su ex parejas. Enseguida surgió la nota de la hipocresía: era la primera vez que en 24 horas morían cuatro a la vez. Sin embargo, el año ha empezado muy mal: 17 muertes en los dos primeros meses.

El martes negro, el supermartes de la muerte se veía venir, ante la incapacidad en materia de prevención, el derroche económico en instituciones que no funcionan y la falta de enfoque de la lucha contra la violencia por parte de quienes nos gobiernan. Todo el mundo parecía mirar para otro lado.

Es una política común, la de obviar lo que pasa; heredera directa de la dictadura, que no permitía que se publicara más de un crimen de sangre a la semana. Como todos deben de saber, cuando había semanas con más de un asesinato el periódico El Caso tenía que elegir sólo uno, porque no le permitían publicar más. Ahora se procede con más disimulo: los espacios de sucesos se ningunean dentro de magazines con nada dentro que los despachan con esta frase funesta de la presentadora: "Y ahora vamos a cosas más agradables". Y así quedan atrás los asaltos a casas con gente dentro, las desapariciones culposas de cuatro niños y el batallón de mujeres asesinadas.

Llega, pues, el supermartes con falsa sorpresa para todos. "Hay que ver, dos apuñaladas y dos tiroteadas". "Era una familia normal". "Apenas si teníamos trato". "Pasó por aquí con la pistola en la mano como si nada". Unos echan la culpa a los inmigrantes; otros, directamente, a las mujeres, que no denuncian. Sin embargo, en cuanto se hace el más mínimo análisis de la situación, todos los diagnósticos fáciles se desmoronan.

De las últimas muertas, sólo una era inmigrante. El único denunciado había sido condenado a una pena inexistente, por lo que vagaba por la calle, eso sí, desposeído de todo y medio pirado. Triste balance para una pequeña ojeada: apenas sabemos nada sobre los crímenes contra las mujeres, que no son todos iguales. Eso sí, ya sabemos que la Ley de Violencia de Género de este Gobierno no funciona. El ministro Caldera diría que es "insuficiente". La presidenta del Observatorio de Consejo General del Poder Judicial, Montserrat Comas, dice que "no se puede hablar de fracaso de la ley contra el maltrato". Pues usted me dirá, señora. Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirma que estos cuatro crímenes son "execrables", como si no lo fueran todos los demás, empezando por el del niño de 14 años, presunto culpable del homicidio de su madre.

Se les ve que no pisan terreno firme. No saben lo que está pasando. ¿Cuántos estudios tiene el Gobierno sobre la violencia real contra la mujer? ¿Uno, ninguno? Porque no parecen capaces de explicar qué es lo que sucede. ¿Por qué aumenta y no disminuye el terrorismo doméstico, dadas las grandes inversiones, absolutamente ineficaces, dedicadas a combatirlo?

Prácticamente cada ayuntamiento tiene un concejal o concejala de la mujer. Hay un Instituto de la Mujer, varios observatorios inanes que no justifican su existencia, una delegada especial del Gobierno contra la violencia sobre la mujer. Incluso un Ministerio del Interior, que en este punto no da un paso adelante. El secreto del teatrillo es que no saben contra qué luchan. El forense Miguel Lorente nos informa, ahora, de que los agresores suelen acabar con la vida de sus víctimas a sangre fría, premeditadamente. Ignoramos si trabaja por cuenta de algún estamento oficial que le haya permitido el estudio de varios casos para sacar esas conclusiones, que se pueden encontrar desde el principio del problema.

Desde luego, los maltratadores son delincuentes. Desde luego, los maltratadores homicidas son asesinos. ¿Y por qué no tienen miedo a nada? ¿Por qué no les para la política del Gobierno?

Sencillamente, no existe política del Gobierno. Son sólo actos teatrales, dramáticos: un minuto de concentración, las manos blancas, caretas; una ley contra los que no respetan el mandamiento de no matar, papel mojado que se pasan por la entrepierna. La delegada especial destaca que sólo una de las víctimas de este año había denunciado a su agresor; es decir, que las otras son culpables de falta de colaboración en su propia seguridad.

Pero hay más autoridades que no consiguen detener la hemorragia, precisamente porque viajan en dirección contraria. La fiscal contra la violencia de género, otro pomposo cargo, pide que se denuncien siempre los malos tratos. Para este consejo de Perogrullo no hace falta una fiscal especial.

Ya hemos vivido el supermartes de la muerte. Cuatro mujeres asesinadas a manos de sus ex compañeros. Dos se valieron para ello de cuchillos, hasta cierto punto fáciles de obtener, pero los otros dos las mataron con armas de fuego, que se procuraron sin mayores agobios. Los gobernantes deben controlar las armas, a los individuos agresivos, y también dictar normas disuasorias, que aquí no existen. Pero están demasiado ocupados intentando ganar las elecciones.

Las mujeres están en peligro porque los delincuentes maltratadotes no han sido especialmente señalados, ni segregados. Una experiencia de maltrato comienza siempre con un ojo morado, o "a la virulé", que detecta el círculo de la víctima, y el del verdugo, así como vecinos y transeúntes. La violencia crece dentro de una relación de dominio, proceso que puede ser interrumpido. Basta con no ocultar los datos, no solapar los hechos tras las noticias amables, en especial con las elecciones a la vuelta de la esquina: a fin de cuentas, si se ha hecho tan mal, igual los miles de mujeres amenazadas deciden no votar a los que no las protegen. Ni a los que no hablan de ello.

La seguridad ciudadana, en fin, se deteriora, como muestra el supermartes de la calavera, que fue abordado en los medios con una ronda especial "para todos los especialistas en violencia de género" entre dos separaciones, un cambio de sexo y el llanto por el desamor de un stripper polaco...


FRANCISCO PÉREZ ABELLÁN, presentador del programa de LIBERTAD DIGITAL TV CASO ABIERTO.
http://findesemana.libertaddigital.com/articulo.php/1276234377

Luis Margol, El medio es el mensaje

sabado 1 de marzo de 2008
CHUECADILLY CIRCUS
El medio es el mensaje
Por Luis Margol
Es decir, todo. Los filósofos lo niegan y los cultos lo discuten. El resto lo sabe. Sobre la pantalla ni se vence ni se convence, se impresiona. La verosimilitud lo es todo; la verdad, casi nada. Las palabras se las lleva el viento, la óptica es eterna.

Triunfó Rajoy. En la forma (lo único que importa en el universo catódico), y de paso también en el fondo: ¡sobrao! Zapatero nos amedrentó con su rostro más amargo. Gesto hierático bajo kilos de tierra de Egipto cual niña pija de los 80, labios blanquecinos efecto silicona, secos y acartonados. Rajoy pasa de gomina. ¿Quién le compra un anticaspa a ZP?
¿Vuelve el glam? ¿Alguien se acuerda de Duran Duran y de Visage? Por lo visto sí, y ese es Rodríguez. Adam Ant, Marc Almond, Bowie loca loca… Todo eso y buen rollito, molo que lo flipas. Z superstar. Pintá como una puerta, arregá pero informá. Vuelven los 80's, vuelve mister X, vuelven los New Romantics. Nuestra nueva superstar: Super Z. El supertrolas (Comentario aparecido en la bitacóra Libertymad el 27 de febrero).
Del revival, a mí lo que menos me gusta es el retorno de Felipe González con sus visiones demoníacas y fantasmales (lo que más, los chicos de carpeta). Va a ser verdad eso de que la esquizofrenia (alucinaciones, sonidos y olores que no existen) es genética. A este paso, cualquier noche de éstas los servicios de emergencias de la Comunidad de Madrid irrumpirán en la mansión felipista de Somosaguas, convertida en casa de locos. Yo que el ex presi me andaría con cuidado, sobre todo en su próxima visita a Irán, donde no sólo el alcohol, la apostasía y la mariconería son castigados con la pena capital: según me cuentan, a los ayatolás tampoco les hace mucha gracia según qué trastornos mentales. Por cierto, are you there, Zerolo? ¿O estás demasiado ocupado maltratando gitanas?

Nada peor que un mariprogre machista, aunque nunca falta alguna pánfila, como la concejala madrileña Concepción Dancausa, que se deje maltratar. Supongo que, avergonzada por la mani que las zerolistas organizaron ante la sede del PP el otro día, la señora va y dice que los de Cogam, la Coordinadora Gay de Madrid, son buenos, y que no hacen campaña contra el PP. Y la Tierra es plana, ella es rubia natural y además no fuma.

Que algunos hagan lo que sea para conseguir una subvención es algo bastante natural. Por otra parte, que un político otrora inteligente nos tome por tontos tampoco es algo inusual. De todas formas, si la señora Dancausa tiene algo que objetar a la política de su jefe directo y no se siente capacitada para hacer algo al respecto, lo mejor que puede hacer es dimitir y dejar de hacer el ridículo.

En fin, que tras el zapatazo y la irrupción del Saturno sevillano, el que devoró a su propio hijo, entiendo la situación de desamparo de tantos filoizquierdistas, no nacionalistas o simplementes lerrouxistas, a medio camino entre el liberalismo mínimo y la socialdemocracia, hartos de ZP pero incapaces de apoyar a mi Rajoydi.

"Ésos, que nos voten a nosotros". Así se expresa Victoria Longares, candidata de Ciudadanos por Álava. "Tenemos candidatos en toda España, gente que nunca ha vivido de la política y que no está dispuesta a que los nacionalistas nos digan al resto lo que tenemos que hacer".

Veintisiete mil votos, o sea, algo más de la mitad de lo que sacó el PSE en 2004, es lo que Victoria necesita para que el ínclito Ramón Jáuregui deje de apoyar procesos zafkianos con los euskonazis en nuestro nombre, o para que al menos lo haga desde su casa, no desde el Congreso. "Antes de que naciera Ciudadanos estaba dispuesta a irme de España, pero cuando salieron me dije: éstos sí pueden hacer algo. Asistí al primer Congreso y escuché a Albert Rivera, y entonces decidí afiliarme y contribuir en lo que pudiera".

Si algo derrocha esta empresaria, madre y abuela es valor. "Yo habría preferido presentarme por alguna zona con algo más de riesgo, si cabe, pero me dijeron que estaría mejor allí... A estas alturas ya me he pateado las calles de media provincia diciendo que somos un partido constitucionalista, y que como estamos en contra del canon no nos importa que otros nos copien las ideas".

Victoria comprende el heroísmo de los miembros del PP en el País Vasco, pero lamenta que este partido "presente cosas diferentes según el lugar y que no haya sido hasta ahora que los populares se han decidido a defender el derecho de los padres a que sus hijos sean escolarizados en su lengua materna". "Nosotros apostamos por un bilingüismo natural en la fase de educación primaria y por la introducción en serio de un tercer idioma en secundaria. Ningún niño puede ser un extraño en su propia casa. Hay niños en Cataluña que no se pueden entender con sus abuelos. Eso es inaceptable".

A pesar de definirse como partido de centro-izquierda, Ciudadanos posee un sesgo bastante liberal. "No, es justamente al revés. Somos de izquierdas porque queremos un Estado fuerte, no unas autonomías fuertes. Cuando la Administración Central se queda sin competencias es imposible contrarrestar a los nacionalistas. El Estado de las Autonomías es bueno, pero estamos en contra de la mala praxis". Está claro que este partido es mucho más que Albert Rivera.

Por cierto, no puedo resistirme a contarles una anécdota protagonizada por este servidor y el candidato de C's por Madrid, Fernando Landecho. Dispuesto a testar su índice de gomino-bobería, le pedí, al finalizar un acto público en el que coincidimos, que fuera a recoger mi abrigo del guardarropa porque estaba ocupado "hablando con unos amigos" –los que me conocen saben bien en qué tono suelo pronunciar ese tipo de ruegos–. En pocos segundos, Fernando estaba de vuelta con la pelliza y una sonrisa de oreja a oreja. Algunos gestos valen más que mil palabras, incluso más que un par de imágenes. Cero en gomino-bobería (¡gracias a Dios!), diez en bonhomía (¡que dure!).

También UPyD es mucho más que Rosa Díez, su candidata al Congreso por Madrid. Es, por ejemplo, el emprendedor Álvaro Marichalar, descendiente de políticos –su abuelo fue ministro y alcalde de Madrid a principios del siglo XX enarbolando el conservadurismo regeneracionista de Eduardo Dato– que ha dejado de lado sus negocios y la labor científica y humanitaria que llevaba a cabo a bordo de su moto náutica ("Además de los documentales para National Geographic, colaboro con Cáritas y otras ONG") para sumarse a este proyecto, que él define como "una tercera vía que defiende lo que une a los españoles; de ahí nuestro lema".

Álvaro, cuya familia mantuvo un perfil bajo durante el franquismo debido a sus ideas liberales y monárquicas –"No teníamos nada que ver con Falange y cosas así"–, defiende la limitación de mandatos porque "la política es para servir, no para servirse", y cree que los cargos públicos deben rendir cuentas ante los ciudadanos: "Fieles al espíritu de la Declaración de Derechos del Hombre de la Revolución Francesa, someteremos nuestra labor al examen de los electores cada tres meses".

También está a favor de que el Estado central recupere competencias, y, citando la declaración de Derechos Humanos de 1948, dice que "los padres tienen derecho a educar a los hijos en sus valores, en su lengua y en su ideología". Y añade: "Educación para la Ciudadanía se ha planteado mal por parte del Gobierno. Debe consensuarse, y que sea una asignatura que enseñe valores y democracia, y no que coma el coco. El Estado no debe inculcar cosas que estén más allá de la Constitución". Elogia al candidato de su partido por el Senado, el embajador García Abad, y confía en que UPyD pueda formar grupo parlamentario.

Para ser elegido, Álvaro deberá reunir al menos 11.200 votos y así desbancar a la socialista Eloísa Álvarez, quien fuera alcaldesa de Soria entre 1999 y 2003 –malo que los sorianos, gente tranquila y paciente, decidieran prescindir de sus servicios tras una sola legislatura: lagarto, lagarto...–. Al igual que la de Ciudadanos, Marichalar, que recorre la provincia a bordo de los estupendos automóviles que les ha prestado Javier Hidalgo, de Pepecar, anima a los españoles a conocer a los candidatos de su partido en toda España y a informarse sobre sus propuestas electorales: "Para provincias como Soria, Cuenca, Zamora y Teruel, proponemos exenciones fiscales a las empresas que se establezcan allí y la apertura de oficinas de turismo de estas zonas en toda España. Queremos colocar a Soria y a las demás en el mapa y hacer de ellas un modelo de auténtico desarrollo sostenible".

Mi periplo, y la paciencia de mi editor, terminan en La Coruña, allá donde Europa pierde su nombre. Isidoro Lamas, guapo e iracundo estudiante de Derecho y Empresariales y artífice de Siracusa 2.0, la última y edificante propuesta del laboratorio de ideas en que se ha convertido Red Liberal, es miembro del comité de UPyD de Ferrol y apoya a su candidato en la provincia, Antonio Cascón Sardiña. Isidoro confirma las tendencias antisemitas del BNG: "Presentaron un texto sobre el Holocausto, pero en realidad hablaban de otras cosas, como la criminalización de Israel y de los judíos en general", y se siente indignado por el silencio del PSOE: "Dijo que no consideraba conveniente hacer una declaración anual sobre el exterminio de los judíos".

La noticia no deja de sorprenderme, sobre todo si tenemos en cuenta que el candidato zapaterista por su provincia es el filosemita César Antonio Molina, quien hasta ahora no ha dicho esta boca es mía (algunos tienen un fondo de armario que ni la colección de calzado de Imelda Marcos en sus mejores tiempos). Por cierto, UPyD también está contra el canon, y se opone con firmeza a la inmersión lingüística.

Es un partido optimista, pero Lamas no lo es. "Creo que los españoles deben ejercer el pesimismo informado. Los políticos generan problemas. No se puede votar en blanco, sino que hay que castigar al sistema desde una postura reformista. Al PP el programa le viene dado, es el que-me-quede-como-estoy. Se puede manifestar el cabreo de forma pacífica y reformista".

Contando con que La Coruña pierde un escaño en estas elecciones, Isidoro y los suyos necesitan alrededor de 95.000 votos para derrotar al BNG y de paso restarle un diputado más a los de la ceja. Tan sólo 95.000 personas para devolver a Galicia su buen nombre.

Me pasaría horas contándoles los buenos ratos que estoy pasando en compañía de los miembros de estos nuevos partidos, la alternativa progresista, que no progre, a los desmanes de ZetaP y su banda. Pero esto, y los nervios de mi jefe, no dan para más. Por cierto, mi sondeo sobre "la cuestión gay" entre ciudadanos y upederos arroja unos resultados la mar de positivos. Aunque casi todos están a favor del matrimonio homosexual, reconocen los errores de la ley, tanto de forma como de fondo, y no les importaría reabrir un debate sobre el asunto para evitar los enfrentamientos que la mala gestión del dúo tóxico ZZ ha producido en la sociedad española.
El golpe de timón que es urgentísimo dar no debería ir de la derecha hacia la izquierda ni de la izquierda a la derecha. ¡Error mortal, sencillamente mortal, plantear así la cuestión! Lo que es ineludible hacer es virar de lo falso hacia lo auténtico (José Ortega y Gasset, citado por Fernando Márquez, el Zurdo).

Enquire within: chuecadilly@yahoo.es

PS: Por cierto, yo también me adhiero al Manifiesto por la Libertad.

http://findesemana.libertaddigital.com/articulo.php/1276234375

Pablo Molina, ¿Pero a quien coño preguntan los encuestadores?

sabado 1 de marzo de 2008
CÓMO ESTÁ EL PATIO
¿Pero a quién coño preguntan los encuestadores?
Por Pablo Molina
Llegué tarde a sentarme frente al televisor el lunes por la noche, así que sólo pude ver los últimos cuarenta minutos de la presentación de los candidatos que hizo Campo Vidal, empeñado en ser el niño del bautizo, el muerto del entierro y el concejal progre en la boda gay, que es una cosa que le viene ya de cuando presentaba el informativo de la tele felipista con su sempiterna corbata rojo-sociata.

Alguien le dijo de joven que es un placer escucharle, y el tío no desaprovecha la oportunidad de anestesiarnos con su verborrea, sobre todo cuando la audiencia está cautiva y tiene que atender a su programa por cojones, como ocurrió con el primer debate electoral. El contexto debió de ser muy del gusto de Arriola, pero a muchos nos puso de los nervios, porque lo que queríamos era ver a los aspirantes a La Moncloa atizarse mutuamente, y no a un señor con bigote pontificando sobre las virtudes democráticas de los debates electorales… siempre que los modere él, claro.

Después de la exhibición campovidalesca, fue una proeza que los candidatos sacaran fuerzas para ofrecer al espectador un debate con cierto nervio, pero al menos Rajoy lo consiguió. El gallego sabe que sus posibilidades de ganar las elecciones pasan por hacer que una gran parte del electorado comience a poner bajo sospecha la letanía de capulladas con que el socialismo de ZP nos ha torturado estos cuatro años, cuyo mensaje a los ciudadanos que pagamos impuestos ha consistido en constantes apelaciones a la metafísica (paz, derechos, "no tener miedo al miedo", pluralidad multinacional, talante, etc.), mientras su Gobierno ha puesto en marcha las políticas más radicales y sectarias de la Europa de las últimas décadas.

Tengo escrito que Z valora la inteligencia de los ciudadanos en función de la suya propia y de la de su Consejo de Ministros. Probablemente no ande desencaminado, al menos en lo que respecta a sus votantes, los cuales prefieren a un señor que habla de talante y alianzas de civilizaciones mientras la economía y la estructura territorial del Estado se van a tomar por saco. Porque de otra forma no se entiende que, después del repaso monumental que D. Mariano propinó al Adolescente, las encuestas telefónicas situaran al líder del PP como perdedor.

¿Le han llamado por teléfono alguna vez para hacerle una encuesta sobre estas cuestiones? A mí tampoco. Es más, he hecho un sondeo de urgencia entre mis conocidos y no sé de nadie al que hayan preguntado si le parece bien que Z siga mandando otros cuatro años o si Rajoy crispó demasiado en el debate. Y mira que a mí personalmente me gustaría participar en ese ceremonial democrático-demoscópico, más que nada para explayarme, en la medida de lo posible, sobre las razones por las cuales hay que enviar a Z a su casa con Sonsoles el próximo 9 de marzo, basadas principalmente en un elemental sentido del decoro nacional.

O sea, que mucho me temo que esto de los sondeos sobre el ganador de un debate televisivo debe de ser algo así como los concursos televisivos que ponen durante la madrugada, en los que una chica algo borracha pide a la audiencia que llame a una línea de pago para contestar una pregunta típica de retrasaditos y llevarse como premio una tostadora, un yate de veinte metros de eslora y 10.000 euros en dinero negro. En resumen, que no me lo creo.

Es cierto también que una gran parte del voto del Partido Popular no aflora en las encuestas, de ahí la diferencia que suele tener a su favor cuando se realiza el recuento efectivo de las papeletas. Es esa especie de complejo de inferioridad que siempre ha tenido la derecha española, incapaz de hacerse notar en público para que no la llamen facha. Son los típicos señores (y señoras) sesentones que aún recuerdan aquello de "No se meta usted en política" y que, en efecto, con muy buen criterio se dedican a trabajar y a sacar al país adelante, en lugar de hacer proselitismo para un determinado partido político.

Esta bolsa de simpatizantes del PP no reconoce que va a votar a D. Mariano ni siquiera por teléfono a un encuestador anónimo. Ahora bien, cuando llegue el 9 de marzo irán al colegio electoral a votar contra Z "con todas sus fuerzas", de ahí que a los dirigentes del PSOE ­–el grupo Prisa, la SGAE, Felipe González, incluso Pepiño y ZP– no les llegue la camisa al cuello aunque todas las encuestas les den ganadores, algunas incluso por mayoría absoluta, que ya es tener humor.

La única encuesta válida es la del próximo 9 de marzo, y ahí la derecha estará como un solo hombre apostando por Rajoy. En última instancia, eso es lo que realmente importa. Así que les invito a relajarse y a disfrutar con el próximo cara a cara de Rajoy y el Adolescente. Y si al término del debate les llaman por teléfono a casa, ya saben que tienen que votar por Z. A ver si con un poco de suerte el hostión zapateril del 9-M se escucha en Varsovia.


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Hirtio Vernier, Cartas andaluzas

sabado 1 de marzo de 2008
ADELANTO EDITORIAL
Cartas andaluzas
Por Hirtio Vernier
De hirtiovernier@hotmail.com a jaweston55@hotmail.com. Una de las instituciones más consolidadas de Andalucía es la del funcionario. Buena parte de los españoles aspira a ser funcionario. Pero hay zonas donde ese ansia es mayor que en otras. En Andalucía las personas con alguna aspiración personal sueñan con ser funcionarios.

Hay una gran cantidad de gente que sueña en no hacer nada, también es cierto. Y también hay mucha gente que se deja el pellejo trabajando en el campo o en la fábrica. Son quienes con su sudor mantienen a los dos primeros grupos mencionados.

El problema es que los trabajadores aceptan con fatalidad (carácter del andaluz) ese estado de cosas, dando por sentado que unos deben esforzarse para que otros vivan bien. Antes, el sustrato social beneficiado eran los señoritos (...), ahora son los funcionarios, los parados de profesión y los políticos, con su cohorte de familiares, amiguetes y pelotilleros.

La mañana en que te levantes pensando en llevar a cabo tareas burocráticas, es mejor que te encomiendes a algún santo si eres católico; que leas el libro de Job, si eres anglicano, o que te armes del viejo estoicismo grecolatino, si perteneces al sector clarividente del ateísmo. Tienes grandes probabilidades de regresar a tu casa con el asunto pendiente en el mismo estado que presentaba cuando saliste, después de haber perdido horas y horas en colas interminables.

Como primera precaución, aparta de tu mente la idea de plantarte ante una ventanilla entre 10 y 11.30 de la mañana. Es lo que llaman "la hora del café" o "del desayuno". Se trata de una institución tan consolidada que aparece recogida en estatutos de trabajadores y funcionarios. En los países con otra concepción del trabajo, en las oficinas hay máquinas para reponer fuerzas en medio de la jornada laboral. Y al mediodía (al mediodía real y cierto, no al mediodía español) se da al personal una hora más o menos para que coma. Debido al extraño horario laboral español, totalmente irracional, la necesidad de ausentarse del puesto en el momento más útil de la jornada de trabajo se ha convertido en un derecho. Así que las dependencias oficiales están paradas durante ese período.

Tampoco se te ocurra aparecer a la hora en que oficialmente se abren las ventanillas. Raro es el caso en que veas al probo funcionario atendiendo a la hora que se anuncia en los carteles. Tampoco dejes pasar demasiado el tiempo, porque no cierran por la tarde, sino en torno a las dos.

Dentro del gremio, en cada oficina es importante la figura del imprescindible. Es el único funcionario con sentido del deber que existe en cada negociado o sección. Es habitual que bajo un mismo techo se presente un abigarrado panorama de personas escondidas tras montañas de papeles o, modernamente, de ordenadores. Hacen como si trabajaran; pero en realidad esta escenografía es engañosa. En ese grupo sólo hay una persona que lleva adelante (...) el trabajo de toda la oficina. Cuando esta persona se ausenta para tomar su desayuno, labor en la que tarda exclusivamente lo estipulado por la ley, o cuando está enferma o ha pedido permiso o está de vacaciones y no acude a su puesto, ninguna gestión tendrá éxito. Cualquier ciudadano que se presente en la ventanilla o acceda a las mesas, cuando pregunte sobre el asunto que se trae entre manos, siempre encontrará la misma respuesta de los compañeros del imprescindible: "Eso, a Menganito" o "Eso lo lleva Fulanita".

A estos hechos tienes que sumar otros de similar cariz. Por ejemplo, la mentalidad del funcionario no es que él está a tu servicio, que él vive gracias al dinero que a través de los impuestos uno le paga, sino al revés. El funcionario piensa que es el ciudadano quien es objeto de un favor y quien debe estar subordinado al ritmo de trabajo (llamémoslo así, piadosamente) del funcionario. Por tanto, debes aproximarte a su presencia con rostro humilde, cabeza baja, tono de voz rogatorio, aspecto sumiso y agradecer con rostro luminoso, cabeza alta, tono cantarín de voz y aspecto exultante su gestión, sea favorable o no, en el momento de abandonar ese salón del trono que conforman la mesa y el sillón en los que consume sus horas el funcionario.

(...) el funcionariado en los términos actuales no es más que el resultado de intentar solventar un problema que aquejaba a la sociedad española a partir del siglo XIX. La ampliación del Estado, con la aparición de las nuevas concepciones políticas emanadas de la Ilustración y de la Revolución Francesa en Europa, hizo necesaria la existencia de un cuerpo de empleados al servicio del Estado.

La primera forma de plantearse semejante labor se reflejó en lo que aquí se conocía como las cesantías. Durante el turbulento siglo XIX español, cada vez que un nuevo Gobierno o un nuevo régimen accedía al poder, una de sus primeras medidas era expulsar a todos los que habían trabajado para el anterior gobernante, desde el primer ministro hasta el último conserje. Tenía esta manera de actuar costes muy claros. Primero, la imposibilidad de tener gentes expertas y acostumbradas a las labores de la función pública, ya que nunca daba tiempo a que nadie se asentara en un puesto estable del que pudiera dominar los entresijos. Segundo, el clientelismo, que hacía al funcionario una pieza de maquinaria del gobernante de turno, no del Estado. Y tercero, este continuo ir y venir de trabajadores de los que dependían familias creaba un importante conflicto social.

La solución fue crear cuerpos de funcionarios de carrera que mediante unas oposiciones accedieran a un puesto de trabajo vitalicio. Estas características le aportarían una supuesta independencia.

Está claro que se trata de la teoría. En primer lugar, para que el funcionario se sienta trabajador del Estado, no del Gobierno, hace falta que este país tenga sentido de Estado, y para tener sentido de Estado hay que tenerlo previamente de nación. Tener sentido de nación es sentirse parte de un colectivo con idénticos intereses y acuerdos en principios básicos, unos principios que deberían basarse en una concepción ilustrada y democrática para la que el solicitante de un servicio es un ciudadano en plenitud de derechos y deberes.

Desgraciadamente, en España, y en Andalucía como parte importante de ella, toda esa retahíla de conceptos suena a ecos en ánfora vacía. Lo fundamental es que no hay sentido de Estado y, por tanto, de auténtico servicio público. De este modo, quien accede a la condición de funcionario no piensa en su trabajo como una labor social de ayuda a sus conciudadanos, sino como un privilegio que le mantendrá mejor o peor suministrado hasta el final de sus días. Los gobernantes, por su parte, no piensan en el funcionario como un personaje independiente que se limitará a ejecutar leal y honradamente sus órdenes, sino como un subordinado que debe estar dispuesto a saltarse las leyes y a maniobrar al antojo del jefe. Porque si los vasallos son malos, los señores son peores, pues conciben a los funcionarios como criados que deben obedecer a sus caprichos, sean o no conformes a la legalidad.

(...) en Andalucía ha tenido lugar un proceso que, como tantos otros, demuestra el carácter de sus gentes. En el momento de reconstruir el Estado tras la muerte del Dictador, la nueva Constitución elaboró un sistema de ordenación del territorio que dividió el país en comunidades autónomas. No voy a entrar en detalles. Se trataba, en pocas palabras, de dar autogestión a las regiones más díscolas, de modo que, en lo posible, se salvaguardara la unidad nacional y no se generaran agravios.

En Andalucía, tras un agitado proceso, al final los socialistas se hicieron con el poder en lo que iba a ser la futura estructura de la autonomía andaluza. En una maniobra astuta, desde el primer momento emplearon las necesidades burocráticas de la nueva administración como arma para crear un tejido clientelar que les asegurase el poder permanente. Y, para decir verdad, lo han conseguido.

Los ayuntamientos, las diputaciones (entidades cuya utilidad aún ignoro y que, supuestamente, se encargan de gestionar las provincias), la comunidad autónoma, en fin, todas las escalas de la burocracia en la región están ampliamente ocupadas por personas de nula capacitación laboral, cuyo mérito es, exclusivamente, hallarse vinculadas de algún modo al partido. De estas gentes dependen, a su vez, familiares que se sienten solidarios con el funcionario de turno. A fin de cuentas, son cientos de miles, tal vez millones de votos los que se tienen asegurados.

Un ejemplo de cuáles son las prioridades de la cúpula dirigente de este funcionariado es la campaña que están difundiendo, con el gasto añadido, para obligar a los funcionarios a hablar como los jefes consideran adecuado. Sabes que, ante la ausencia de ideas económicas en la izquierda, ésta sólo tiene como arma la ideología. Mientras que las buenas ideas económicas se manifiestan en bienestar y prosperidad materiales, las ideologías sin ideas económicas se manifiestan en la propaganda. Para demostrar que esta administración es muy progresista, se están gastando sus gestores dinero a espuertas para que en los textos oficiales por ningún lado sea evidente una discriminación de sexos a través del lenguaje. Pura retórica de un feminismo del que se apean cuando les interesa y que enarbolan como garrota para agredir a los que no opinan como ellos.

El español, a diferencia del inglés, posee una categoría gramatical llamada "género". Como ley lingüística, la tendencia a economizar recursos ha llevado al español a englobar dentro del género masculino al género femenino. Esto, que es algo natural y, por otra parte, inevitable (ya que las lenguas las hacen los hablantes, no los gobernantes), disgusta a los progresistas andaluces. Quieren que se hable y se escriba poniendo siempre juntos los masculinos y los femeninos cada vez que sea necesario recoger esos conceptos en algún texto. La consecuencia es que los documentos salen atiborrados de barras y de faltas de concordancia gramatical, ya que es antinatural que a un sujeto doble le correspondan adjetivos y participios dobles de acuerdo con las reglas de concordancia. Sírvate este ejemplo de la calidad intelectual de quienes gobiernan esta región y de la catadura política de sus ideólogos.

En suma, la burocracia andaluza es un monstruo ineficaz, corrupto y dilapidador del dinero público. Lejos de espantar a los andaluces, la mayoría (siempre hay sectores más conscientes de su calidad de ciudadanos) mira a esta costosa instalación más con envidia que con aversión. De este modo, las condiciones esenciales para el progreso material de los pueblos, como son la seguridad jurídica, la sencillez y eficacia en la gestión pública y la claridad en su actuación, resplandecen por su ausencia en estas tierras del sur de Europa.

Ve haciéndote a la idea de que con esto has de contar si pretendes asentarte aquí.

Un cordial saludo,

Hirtio


NOTA: Este texto es una versión editada de la "Carta 17" de CARTAS ANDALUZAS, de HIRTIO VERNIER, que acaba de publicar la editorial Akrón.


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Pio Moa, La noche quedó atras

sabado 1 de marzo de 2008
RECUERDOS SUELTOS
La noche quedó atrás
Por Pío Moa
Me parece una excelente noticia la reedición de La noche quedó atrás, de Jan Valtin, aunque habría venido bien una nueva traducción, pues "la de siempre" es francamente mala. Leí este libro hacia los 18 años, y muy pocos me han impresionado e influido tanto. La faja de portada lo presenta como "el mejor retrato del fanatismo político". No creo que el fanatismo sea el tema. También suele presentársele como "un alegato antinazi", pero es todavía más un alegato anticomunista, y sin embargo en mí surtió el efecto contrario.

Valtin, seudónimo de Richard Krebs, escribió a los 36 años el relato de su vida como agente de la Comintern y la GPU, tras haber escapado de las garras de ésta y de la Gestapo, a costa de perder a su mujer, probablemente fusilada en un campo de concentración nazi. Krebs, un marinero alemán de cultura bastante sólida (adquirida durante su estancia de tres años en la prisión californiana de San Quintín y por la típica presión teorizante marxista), demuestra unas excepcionales dotes de escritor: su obra es absorbente y queda para la literatura del siglo XX como un hito, por mucho que el mal gusto progresista lo haya condenado al olvido durante décadas. Recuerda al genial Viaje al final de la noche, de Céline, también autobiográfico en buena medida, pero con el espíritu opuesto.

Céline narra un proceso de derrumbe moral cargado de cinismo y amargura, mientras que Valtin sale de su odisea sintiéndose moralmente vencedor. Ya lo indica el título original del libro, Out of the night, o "saliendo de la noche", tomado del célebre poema "Invictus", de W. E. Henley, un personaje retorcido física y moralmente pero que acertó a componer este poema inspirador, de un estoicismo algo exaltado: "Doy gracias a los dioses, los que sean, por mi alma indomable".

Hijo de un empleado socialdemócrata de la marina mercante alemana, Valtin participa, con 14 años, en las revueltas que acompañaron y siguieron a la derrota alemana en la I Guerra Mundial, sufre las miserias de la época y se embarca poco después para América (narrará sus andanzas por Panamá, Chile, Argentina y Usa). Vuelve a la convulsa Alemania de 1923, se afilia al Partido Comunista Alemán y participa en acciones de contrabando, huelgas y, finalmente, en la insurrección de ese año en Hamburgo. Como correo de la Comintern viajará, a veces como polizón, por el Extremo Oriente, que conocía de la niñez, y por América, donde participa en un intento frustrado de asesinato, ordenado por la GPU, que le llevará tres años a San Quintín. Y así una constante agitación a lo largo de aquellos años, hasta la plena irrupción en escena del partido nazi y la rivalidad con él, que no excluía la colaboración para destruir la "democracia burguesa".

El libro alcanza su tono más sombrío al narrar la feroz lucha clandestina después de la llegada de Hitler al poder, las maniobras de los jefes comunistas y finalmente la caída del autor en manos de la Gestapo. Se salva éste por poco de la condena a muerte, y por orden de la GPU consigue engañar a los nazis ofreciéndose como agente suyo, si bien la Gestapo retiene como rehenes a su mujer, Firelei, y a su hijo. Una creciente desconfianza, ligada a la negativa de sus jefes (Wollweber, que dirigirá años después los servicios secretos de Alemania Oriental) a rescatar a su esposa e hijo, le llevará a la ruptura definitiva, tras lograr escapar del secuestro por la GPU, en Dinamarca, y el envío a la URSS, donde le esperaba una muerte más que probable.

¿Qué hay de verdad en toda esta narración? Siempre me quedó alguna duda sobre ciertos episodios. Así, las torturas de la Gestapo, tal como las expone, podrían haber aniquilado a una persona, o al menos dejado en ella serias secuelas, pero da la impresión de que el autor pronto logró recuperarse mental y físicamente. Otros sucesos suenan a novelados, aun cuando la vida de Valtin ya resulta en verdad novelesca.

Un autor alemán, Ernst von Waldenfels, escribió en 2002 un libro sobre "la vida secreta del marinero Richard Krebs", el cual no ha sido traducido de su idioma a algún otro que yo pueda leer. Me dan una idea poco favorable de Waldenfels varios trozos recogidos de internet, con alusiones al "fanatismo anticomunista" de Valtin una vez huido a Usa, en una onda muy común por aquí entre los progresistas complacientes hacia el régimen del Gulag, ellos sí bastante fanáticos (pienso ahora en Ángel Viñas y su desdén por testimonios como el de Krivitski).

De todas formas, el libro de Waldenfels debe de ser interesante, pues parece seguir con cuidado las peripecias de su biografiado y haber contado con varios archivos soviéticos. Valtin escribe con mucha precisión en cuanto a nombres y detalles, por lo que en su tiempo debió de ser bastante fácil comprobar los datos. Comprobación mucho más ardua hoy, cuando han desaparecido todos los testigos y numerosos archivos. Sin olvidar que sólo una pequeña parte de la vida queda consignada en documentos.

Waldenfels sugiere que Valtin pudo haber pertenecido a la Gestapo no como agente doble, sino convencido, pero de ser así se explica mal su huida a Usa. Tal vez –pero habría que verlo con más detalle– Valtin noveló partes de su historia o presentó como vividos por él sucesos que sólo conocía de oídas, según indica su biógrafo; no obstante, la narración del marinero comunista resulta muy coherente y creíble, y el paisaje general, psicológico, organizativo y político, muy reconocible para quien haya conocido la vida del revolucionario profesional.

Waldenfels achaca a Valtin atribuirse una importancia superior a la real en la Internacional y en la GPU, crítica extraña porque la imagen que el comunista ofrece de sí mismo no es la de un preboste del movimiento, sino más bien la de un hombre de acción, experto en organizar huelgas, espionaje y acciones de masas: un elemento intermedio en la jerarquía, con acceso ocasional a los grandes jefes, algo muy verosímil. Y su lenguaje nunca es el de un fanático. Los personajes de su relato, amigos o enemigos, parecen personas, no caricaturas de propaganda.

En fin, sea de ello lo que fuere, el libro me empujó hacia el comunismo, como ya dije, de un modo que entonces no sabía explicar bien. A aquella edad yo no estaba muy adaptado, ni siquiera muy adaptable; no podía explicarme por qué encontraba tan asfixiante el ambiente de Vigo. Desde los 15 años había dejado de sacar buenas notas y me repugnaba la perspectiva de una vida cómoda, tranquila y próspera, con sus pequeñas alegrías y disgustos, sus excitaciones controladas por diversiones comunes. En suma, no me gustaba el ideal horaciano. Ideal necesario, pues de otro modo la sociedad se volvería muy inestable, pero de todo tiene que haber en la vida.

Tampoco me atraía el clima social que había descubierto en mis andanzas por Europa. Ni la aventura por la aventura: tras el pasajero entretenimiento de las series televisivas de sobremesa, sobre todo del Oeste, como por ejemplo El Virginiano y Caravana, me invadía una depresiva sensación de falta de sentido y de paso del tiempo en pura pérdida.

Mas he aquí que el ideal comunista daba salida a aquel profundo y poco inteligible malestar: ofrecía la aventura no banal, a la vez el riesgo y la causa superior que lo justificaba. Paradójicamente, el aventurismo era una de las herejías más odiadas en los partidos comunistas, cuyos líderes pretendían en cada momento saber qué y cómo hacer, de modo "científico" –burocrático, propiamente–, para alcanzar el poder y desde él organizar la sociedad "sin explotadores ni explotados".

He escrito que al ideal falangista de "mitad monje, mitad soldado" correspondía el comunista de "mitad burócrata, mitad policía", frase no del todo justa. En las filas comunistas, pude comprobarlo, sobreabundaban los burócratas policíacos, los cuales siempre han terminado, además, imponiéndose y marcando la pauta. La misma mentalidad, atenuada por la aversión al sacrificio y una mayor afición al vil metal, refulge entre los socialistas y los compañeros de viaje o progres: miren a nuestros simpáticos titiriteros.

Pero no faltaban otras actitudes, como, ya digo, la de la aventura desinteresada, justificada por el objetivo sublime. Valtin lo expresaba cuando ya estaba a punto de romper con la Comintern:
A pesar del cinismo que crecía en el corazón de los hombres que habíamos dedicado nuestras vidas a la causa, amábamos a nuestro partido y estábamos orgullosos de su poder, orgullosos de nuestro propio servilismo, porque le habíamos dado toda nuestra juventud, toda nuestra esperanza, todo nuestro entusiasmo y todo el altruismo que poseíamos.
El comunismo ofrecía el cauce y justificación para dar lo mejor de sí mismo; creo ahora que por eso me atraía. No me hacía gracia, claro, la posibilidad de sufrir una suerte parecida a la del marinero Krebs a manos de la Gestapo, pero esos cálculos nunca debía hacerlos una persona comprometida.

Sin embargo, ¿no estaba bien claro, a esas alturas, el balance del comunismo? ¿No lo denunciaba clamorosa, vivísimamente, el Muro de Berlín? Había al menos tres argumentos contrarios que, mejor o peor, me satisfacían. En primer lugar, la coherencia del marxismo parecía tal que si la realidad no se sometía a ella debía ser culpa de la realidad; en segundo lugar, los fallos en la aplicación de la doctrina cabía achacarlos a la juventud y novedad histórica del grandioso experimento: ya se corregirían, ¡no todo podía salir a pedir de boca!; y, en fin, ¿no estaba derrotando a la superpotencia useña el pueblo vietnamita, atrasado y pobre pero guiado por el partido y la luminosa teoría del marxismo-leninismo? Las cosas no son tan sencillas.


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Antonio Jose Chinchetu, Un programa para la SGAE

sabado 1 de marzo de 2008
Ventanas
Un programa para la SGAE He decidido revisar el programa electoral del PSOE para ver que medidas contempla referidas a internet y me he encontrado con varias destinadas a favorecer a los de la ceja.

Antonio José Chinchetru

El agradecimiento de los artistas por ZP (esos tan cursis como para crear una plataforma cuyas siglas son PAZ y tan maleducados como para insultar a los votantes del PP diciendo de ellos que son imbéciles y una turba de ignorantes) no viene sólo por el canon digital, motivo ya de por sí suficiente. Este humilde articulista –¿me considerarán un "creador" los artistillas progres debido a que me dedico a escribir?– ha decidido revisar el programa electoral del PSOE para ver que medidas contempla referidas a internet y se ha encontrado con varias destinadas a favorecer a los de la ceja.

Puede usted pensar que nos referimos a ese ciberpoli camuflado con el nombre de "Defensor del Internauta" que los socialistas quieren poner para vigilar las "buenas prácticas" en la red (para perseguir los delitos online tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional disponen de unidades específicas). Como dudo que eso de las "buenas prácticas" se refiera a evitar el cibersexo, como cuando hace décadas el policía multaba a esos jóvenes que se daban el lote en un parque público, y para la delincuencia ya existen los cuerpos y fuerzas de seguridad, eso suena realmente mal. Y más si se tiene en cuenta el reciente intento de convertir a la SGAE en una entidad con capacidad censora en internet.

Pero no nos referimos a ese asunto. Hay dos puntos todavía más claros y menos susceptibles de interpretación. En la página 130 se dice: "fomentaremos la industria de Contenidos Digitales de ocio y audiovisual, preservando nuestro acervo cultural y favoreciendo nuevas formas de protección de la propiedad intelectual". Toda la frase es terrible, pues el modo en que los políticos entienden el "fomento" de la cultura es a través de subvenciones, pero el final es todavía peor. ¿Cuáles son esas maneras de proteger la propiedad intelectual? Si fuera algo que no resultara escandaloso lo dirían claramente. Suena a penalización de prácticas como el intercambio de archivos o la imposición de formas de censura con esta excusa. La SGAE les estará agradecida si lo hacen.

Pero no se termina ahí la cosa. En la página 252 nos encontramos con que "Para seguir apoyando a nuestros creadores y artistas, favoreceremos nuevas formas de propiedad intelectual que garanticen el legítimo derecho de los autores a una retribución justa y que sean acordes con la evolución de las tecnologías y los hábitos de uso y consumo". Aparte de que esto suene a la imposición del canon a todavía más productos y servicios tecnológicos (¿tal vez las ADSL?), se ve que no están contentos con "proteger" todavía más la citada propiedad intelectual. Además pretenden ampliar el concepto de la misma. Temblad, internautas.

Dos páginas después se dice: "Impulsaremos acuerdos entre creadores, Sociedades de Gestión, operadores de telefonía, propietarios de derechos discográficos y cinematográficos, para respetar los derechos de propiedad intelectual de cada una de las partes en línea". Sólo falta recordar que un viejo objetivo de las entidades de gestión que los proveedores de internet vigilen lo que hacen sus usuarios cuando se conecten para que les impidan descargarse contenidos protegidos con derechos de autor. Sobran las palabras.

Y la traca final. Los impuestos para la difusión de la obra de los artistas que apoyan al partido socialista: "Desde el PSOE trabajaremos para fortalecer la presencia de la cultura española en Internet, así como en los nuevos vehículos de comunicación. Para ello propondremos la creación de un gran portal 'cultura.es' o 'cultura España' en Internet como puerta de entrada y motor de búsqueda de la realidad cultural española en todo el mundo." El propio ZP ha dejado claro que los "creadores" que le apoyan son "la cultura" y "identidad" españolas, por lo que no hay duda de que dicho portal será una plataforma publicitaria del trabajo de esas personas pagada con los impuestos de todos los españoles.

Artistas por ZP y ZP por sus artistas.

Antonio José Chinchetru es autor de Sobre la Red 2.0.

Nota: El autor autoriza a todo aquel que quiera hacerlo, incluidas las empresas de press-clipping, a reproducir este artículo, con la condición de que se cite a Libertad Digital como sitio original de publicación. Además, niega a la FAPE o cualquier otra entidad la autoridad para cobrar a las citadas compañías o cualquier otra persona o entidad por dichas reproducciones.

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_42250.html