domingo, julio 02, 2006

El mundial de Mexico

lunes 3 de julio de 2006
Elecciones
El mundial de México
Gabriel Calzada

Se trata de crear un pacto tácito a través cual el poder político dispone y los empresarios ponen la mano a fin de mes. Algo parecido a lo que ocurría en la Alemania del Nacional Socialismo.

Latinoamérica parece entregada al socialismo. ¿Sirvió de algo la aciaga experiencia de los 70 y 80? A juzgar por el éxito que están cosechando los populismos socialistas, no. A finales del año pasado el izquierdista Manuel Zelaya alcanzó la presidencia de Honduras, el gorila rojo logró mantener su supremacía tras las elecciones de Venezuela y el comunista Evo Morales logró hacerse con el poder político después de arrasar en las elecciones bolivianas para deleite de los parlamentarios europeos. Este año no ha comenzado mucho mejor. Nada más arrancar 2006 la socialdemócrata Michelle Bachelet ganó las elecciones a la presidencia de Chile. Luego vino la victoria de Oscar Arias en Costa Rica y hace apenas un mes el triunfo del infausto socialista y corrupto Alan García en Perú frente Ollanta Humala, un candidato aún más inquietante si cabe.
Fidel Castro, Hugo Chávez y Lula da Silva deben estar frotándose las manos. El proyecto que diseñaron hace años en el Foro de Sao Paulo se va cumpliendo sin prisas y sin pausas. En los próximos meses puede que hasta veamos como el ex dictador sandinista Daniel Ortega vuelve a ocupar la presidencia de Nicaragua y no sería de extrañar que en Ecuador asistamos a otra vuelta de tuerca socialista. Pero para lograr su objetivo, convertir a América Latina en la plataforma mundial desde la que relanzar el comunismo a nivel internacional, México debe unirse al club del socialismo real. Y eso es, por desgracia, lo que puede ocurrir si Andrés Manuel López Obrador gana las elecciones.
En efecto, en México se juega un "mundial" muy peculiar en el que, si las encuestas aciertan, la libertad individual de millones de seres humanos será la gran derrotada. López Obrador, el candidato del partido de la revolución democrática pertenece a esa generación de políticos autoritarios que aprendió de la caída del muro de Berlín una única lección: cómo hacer más eficiente el control económico del país; lo que a los ojos de los incautos les da un aire de socialistas moderados. Para ello espera contar con la colaboración del empresariado nacional e internacional. Y es que las nacionalizaciones ya no se llevan si luego hay que gestionar la empresa nacionalizada. Por eso se limitan a expropiar fuentes de energía como los hidrocarburos donde la generación de rentas es cosa de coser y cantar y donde las empresas privadas se apelotonan solicitando un pedacito de pastel a cambio de sus servicios. El resto de las industrias se reglamentan tan estrechamente que son dirigidas desde el poder político con unos gestores privados que viven en la ilusión de ser los dueños de la empresa.
Se trata de crear un pacto tácito a través cual el poder político dispone y los empresarios ponen la mano a fin de mes. Algo parecido a lo que ocurría en la Alemania del Nacional Socialismo. Por eso López Obrador ha dicho a los empresarios que no tienen que tener miedo y que, muy al contrario, van a ver como se encuentran en una situación mejor y más segura que en la que en la que se desenvuelven actualmente, siempre al albur de los caprichos del consumidor. Los que realmente tienen que tener miedo son los ciudadanos, que han sufrido durante años a unos políticos que llevaban a cabo privatizaciones sin entender ni saber explicar por qué lo hacían y ahora tienen que soportar a los que, como López Obrador, saben perfectamente por qué no quieren más propiedad privada que la meramente formal. ¿Dejaremos de tropezar algún día en la piedra del socialismo?
Gabriel Calzada Álvarez es representante del CNE para España y presidente de Instituto Juan de Mariana

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Autoengaños frente a la mentira

lunes 3 de julio de 2006
El Mundo y La Razón
Autoengaños frente a la mentira
Agapito Maestre

¿Qué cosa será la legitimidad para estos periódicos, cuando no se la cuestionan al presidente por saltarse sus propias reglas? Vaya usted a saber.

Porque lo que se nos viene encima es el derrumbe del edificio constitucional y la muerte de la democracia, conviene no engañarse ante el proceso abierto por Zapatero con ETA. O estamos con Zapatero o estamos con la democracia. Ya no valen las posiciones ambiguas y remisas. Sin embargo, hay un sector de la prensa, no "adicto" al Gobierno, que no ha criticado a Zapatero con precisión por haber reconocido la capacidad de autodeterminación de los vascos, o sea, por haber dado un golpe mortal a los ciudadanos españoles. Prefiere autoengañarse antes que mostrar el proceso de destrucción de la nación española. Crítica ha sido, naturalmente, su primera reacción ante el anuncio-trampa de Zapatero; sí, crítica es la actitud de quien cuestiona las formas y los contenidos que se negocian, pero no lo suficiente cuando justifica la "buena voluntad", según La Razón, o la "buena fe", según El Mundo, que animan al presidente del Gobierno a seguir hablando con los asesinos.
El moralismo de carácter "buenista", el kantismo de base, de esta reacción, que se fija ante en las intenciones que en la realidad, arruina el posible análisis político de los editorialistas de esos rotativos sobre el comunicado de Zapatero. "Un paso muy preocupante para una apuesta extremadamente peligrosa" era el título del editorial de El Mundo, publicado el viernes pasado, que coincidía en lo esencial con el de La Razón: "Paso precipitado y lleno de riesgos". Nunca creí que esos dos periódicos pudieran acercarse tan comprensivamente al anuncio-trampa de Zapatero, pero después de leer los dos editoriales citados no puedo dejar de reconocer que su actitud "crítica" roza la tibieza de lo políticamente correcto, o sea, de no querer enterarse del dramatismo que implican las concesiones del Gobierno a ETA.
Aunque no es mi intención mostrar las contradicciones en las que caen sendos editoriales, hay una que lleva directamente al autoengaño. En efecto, ninguno de los dos desea cuestionar la legitimidad del presidente de Gobierno a la hora de la negociación con los asesinos, a pesar de haber reconocido previamente que el mismo presidente ha incumplido todos los requisitos que él mismo se había impuesto para "iniciar" el proceso. ¿Qué cosa será la legitimidad para estos periódicos, cuando no se la cuestionan al presidente por saltarse sus propias reglas? Vaya usted a saber. Lo cierto es que Zapatero ha anunciado el diálogo con ETA sin tener en cuenta sus propias "reglas" que, a falta de otras mejores para él, es de suponer que le otorgarían alguna legitimidad si las hubiera cumplido.
Zapatero ha decidido, pues, negociar con los asesinos atropellando las condiciones de su propia legitimidad, o sea, sin una reunión del Pacto Antiterrorista, sin comprobar un solo gesto de ETA que indique inequívocamente su voluntad de abandonar las armas y, por supuesto, sin que se haya "verificado" de modo creíble no sólo el cese de la violencia de ETA sino también todo tipo de extorsión de su entorno. Quien levante acta de esta contradicción, pero no la considere deslegitimadora del proceso, podría caer fácilmente en una crítica de boquilla, que no quiere reconocer que el "inicio" del diálogo no sólo es una concesión del Gobierno a ETA, sino el fin del Estado de Derecho. Su falta de entera radicalidad y contundencia en el análisis pudiera ser interpretada como complacencia con el proceso de destrucción de la nación española iniciado por Zapatero.

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La pinza ZpM-ETA

Proceso de rendición
La pinza ZP-ETA
Isabel Durán

Zapatero ya ha hecho público que "respetará la voluntad de la decisión que tome el pueblo vasco". En román paladino, el derecho de autodeterminación o lo que es lo mismo, la reivindicación por excelencia de la banda de pistoleros.

El lema de la campaña de Franco a favor del referéndum sobre la Ley Orgánica del Estado fue "Vota Paz. Vota Sí". La propaganda franquista utilizó el argumento de los 25 años de paz para engañar a los españoles identificando el voto positivo con la paz; es decir, equiparó la paz a la continuidad del Régimen. Quien estuviera en contra estaba a favor de la guerra. Treinta años después, José Luis Rodríguez Zapatero se ha convertido en un esperpéntico clon de la dictadura franquista. Cada día hace bandera del juego sucio y antidemocrático de vender a la opinión pública española el mensaje de que el PSOE es la paz y el PP la guerra.
Lo llevó a la práctica con el referéndum del z-eta-tuto en Cataluña provocando incluso la agresión física a los populares y a los no nacionalistas. En adelante, La Moncloa y sus terminales lo repetirán machaconamente hasta que no queden comicios (los próximos a la Generalidad de Cataluña, autonómicos y municipales después y, finalmente, quizá, legislativos) cuyo resultado no sea el copo del poder por parte de los socialistas y sus socios nacionalistas, terroristas blanqueados incluidos.
Pero hay un antes y un después de Zapatero. Hoy sabemos que ETA, a sólo un mes del 11-M, acordó el reunirse con el PSOE tras las elecciones generales. La información aportada por El Mundo abre un abismo de cuestiones que exigen respuestas sin más dilación por parte del Gobierno y del PSOE. Primero, es el partido de Zapatero quien propone y la ETA quien acepta; es decir, una banda terrorista policial, judicial e internacionalmente acorralada por la implacable acción de los gobiernos de Aznar recibe la oferta por parte del entonces principal partido de la oposición. En segundo lugar, el ofrecimiento se lo hace el PSOE, al menos un mes antes del atentado que cambió la historia de España y cuya consecuencia ha sido la victoria de la banda terrorista.
¿Qué ofreció el PSOE a la ETA? ¿Cuándo y cómo lo ofreció, en calidad de qué y a cambio de qué? Zapatero ya ha hecho público que "respetará la voluntad de la decisión que tome el pueblo vasco". En román paladino, el derecho de autodeterminación o lo que es lo mismo, la reivindicación por excelencia de la banda de pistoleros. La pinza ZP-ETA pretende asegurar su continuidad en el futuro cimentado en el cambio de Régimen. Que nadie se engañe. "Los compromisos adquiridos" por La Moncloa supondrán de facto que votar a Zapatero no será votar paz, será votar Txapote.

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Los gorrinos

PSOE y ETA
Los gorrinos
José García Domínguez

Y ni en lejanas montañas ni en desiertos remotos, sino tomando unos potes en Iparralde. Ahora ya lo sabemos.

Ahora ya lo sabemos. Días antes del 11-M, y ni en lejanas montañas ni en desiertos remotos sino en alguna taberna de Iparralde, los barandas de la ETA acusaron recibo de que a Zapatero le cabría representar al Estado en el inmediato proceso constituyente de Euskal Herría, ese que se oficializó el jueves pasado. Y tal que así el gudari Esparza Luri –tratando de descifrar su prosa, uno comprende al fin por qué su jefe responde por "Cheroqui"– levantaría acta de la buena nueva para la Historia: "En el caso que el PSOE quiera contacto con la Organización, la Organización está dispuesta". Ahora ya lo sabemos.
En vísperas de nada, y resulta que la Organización se antojaba "dispuesta". Con la flor y nata de los gorrinos pensando en aparcar al otro en aquel concesionario de la Citroën en Ponferrada, y la Organización, en cambio, meditando sobre "objetivos concretos", adecuados "a la naturaleza del contacto". Con el Chino, el Tunecino y el resto de los pelanas aún amaestraditos y bajo estricta custodia de la Policía, la Guardia Civil, el CNI y hasta de los serenos de Lavapiés, y la Organización exigiendo "claras garantías" antes de dar rienda suelta al contubernio. Con Rasputín a sólo a un mes de planificar el asedio espontáneo a las sedes del PP, y la Organización recabando garantías formales sobre si la "iniciativa" partía "del PSOE, del Estado o a nivel personal". Y ni en lejanas montañas ni en desiertos remotos, sino tomando unos potes en Iparralde. Ahora ya lo sabemos.
Con el cándido candidato Rodríguez Zapatero gritando "mío, mío" cada vez que alguien mentaba el Pacto Antiterrorista, y la Organización indecisa sobre si el té y las pastas de anís las serviría Aurelio, Doña Rogelia o algún funcionario del Centro Henri Dunant. Con el PSOE en pleno aceptando todavía la legitimidad formal y moral del sistema surgido de la Transición, y Josu Ternera dudando sobre si debiera ser Suiza o Suecia el marco incomparable que presidiese el inminente fin de la soberanía del pueblo español. Con el presidente en funciones de la Generalidad recién ungido como testaferro de "Txapote" y Parot, y la Organización preocupada ya de conocer cuál habría de ser el "nivel" de los gorrinos en la próxima "interlocución". Ahora ya lo sabemos.Con la lealtad a España de Rodríguez Zapatero aún no puesta en duda por nadie, y la tal Soledad Iparaguirre garabateando, indiferente, las siglas del Partido Socialista al lado de los "Anticipos de caja" y los "Gastos de personal" en el Balance de Sumas y Saldos de la ETA. Con los trenes de Atocha a punto de estallar, y la Organización sabiéndose apelada a una inminente mesa de negociación con la gente del presidente. ¿Con un golpe de Estado en marcha? Más pronto que tarde lo sabremos.

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Rubalcaba y el carnet de decencia por puntos

2-VII-2006
Rubalcaba y el carnet de decencia por puntos
EDITORIAL

El ministro se aplica en soplar ejemplarmente por el alcoholímetro. Una imagen que expresa lo que este Gobierno ha venido a hacer: crear problemas donde no los había y encubrirlos con una ejemplaridad que nadie necesita

En su primer día de aplicación, la ley reguladora del permiso de conducir por puntos ha producido sanciones a cien conductores y la retirada del carnet a cinco de ellos. El Gobierno se ha volcado en la puesta en escena de los primeros controles policiales, una sobreactuación que recuerda su necesidad de evasiones de la deprimente fractura nacional que su rendición a ETA ha provocado.

Ver al todopoderoso ministro del Interior, perito en todas las formas de la mentira de Estado, pasando un simbólico control de alcoholemia sugiere una idea de lo que están dispuestos a hacer con tal de que nadie repare en su traición. Montarán un circo y el mismo Rubalcaba será el director de pista, si con ello consiguen que la gente mire para otro lado mientras pactan con los terroristas, humillan a las víctimas y entregan nuestra forma de vida a quienes quieren destruirla.

El carnet de conducir por puntos y toda la fanfarria que acompañó a su aplicación han sido el señuelo del día, como lo fue el histrionismo gubernamental por el caso Afinsa y Forum, cuando interesó tapar el escándalo por las primeras detenciones ilegales de dos afiliados políticos de la etapa democrática.

España pasa por su peor crisis política e institucional desde 1975, y el ministro del Interior se aplica en soplar ejemplarmente por el pitorro del alcoholímetro. Una imagen que expresa lo que este Gobierno ha venido a hacer: crear problemas donde no los había y encubrirlos con una ejemplaridad que nadie necesita.

Porque la prioridad de Rubalcaba debería ser cazar terroristas, no conductores.

Puestos a hacerse fotos ejemplares, podría reconfortar a las víctimas con el mensaje de que alimañas como Txapote y Amaia, los asesinos de Miguel Ángel Blanco, se pudrirán en la cárcel hasta el último día de sus condenas, y que el Estado irá a por sus correligionarios con todo el peso de la Ley, hasta derrotarlos. O quizá podría visitar a los dos afiliados del PP de Madrid que fueron detenidos ilegalmente en enero de 2005 por asistir a una manifestación de la AVT, y pedirles disculpas. O podría conseguir que repatríen a algún inmigrante ilegal, para que las mafias sepan a qué atenerse. O podría mostrar a los delincuentes la celda que les espera por asaltar propiedades y secuestrar a personas. Cualquiera de estas imágenes sería más ejemplar y alentadora, que la de Rubalcaba intimidando a los conductores españoles con un alcoholímetro.

El Gobierno ni siquiera ha sido capaz de implantar el nuevo carnet por puntos en todas las ciudades. Ha improvisado su aplicación para obtener una foto que borrase la de la vergüenza: Otegi, Barrena y compañía celebrando que Zapatero es un gobernante de palabra, sólo con ellos. El consejero de Justicia de la Comunidad de Madrid, Alfredo Prada, ha pedido la retirada del nuevo sistema de sanción, por entender que discrimina a los conductores de Madrid, ciudad que, junto a Barcelona, ha sido el único núcleo urbano donde se ha aplicado el permiso de conducir por puntos. El lanzamiento de esta política estelar y efectista tiene visos de ser un experimento cuyas consecuencias pagarán sólo madrileños y barceloneses. A diferencia de la Comunidad de Madrid, la Generalidad está encantada con este dudoso privilegio, lo que confirma que los gobiernos intervencionistas tienden a retroalimentarse. Ninguna norma, por discriminatoria y liberticida que sea, le parecerá mal jamás a una Administración acostumbrada a aplicarlas.

Está por ver que el nuevo carnet ayude a reducir las infracciones y los accidentes de tráfico. Si las infracciones de la democracia y la decencia restasen puntos, probablemente Rubalcaba estaría inhabilitado. De momento, sólo se persigue a los infractores de la circulación.
Es seguro, en cambio, que la nueva Ley empieza discriminando a unos españoles de otros, fiel al estilo de este gobierno, al que ha procurado otra magnífica coartada de evasión de los problemas reales que preocupan a los ciudadanos.

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Gallardon endeuda a los madrileños

1-VII-2006
Gallardón endeuda a los madrileños
EDITORIAL

Podrá afirmar Gallardón, con la cara de póquer propia de los grandes embaucadores, que él es el verdadero liberal. Pero día tras día se demuestra que no pasa por la prueba del algodón.

Ya Hayek nos advirtió contra "los socialistas de todos los partidos". Nadie mejor que Gallardón ejemplifica lo que quiso decir el austriaco: que un socialista no es sólo aquel que milite en un partido con esa denominación en sus siglas, sino quienes persiguen el aumento del peso del gobierno sobre la sociedad. Dos de las mejores formas de medir el grado de socialismo que corre por las venas de un político son el gasto público y las prohibiciones que legisla. Noticias recientes vienen a desvelar hasta qué punto el alcalde de Madrid es ideológicamente socialista, con mayor nitidez aún que su conocida sumisión al Grupo Prisa.
Ya sabíamos que Gallardón había subido las tasas y los impuestos a los madrileños –incluyendo la polémica ampliación de la zona de aparcamiento de pago– para costear parte de sus faraónicas obras, pero no que había incrementado en un solo año la deuda del consistorio en un 42%. Pese a que entre la clase política parezca ser muy popular esa afirmación de Carmen Calvo de que "el dinero público no es de nadie", lo cierto es que el dinero público ha salido del bolsillo de los contribuyentes. No existe la opción de no pagar impuestos, puesto que tal opción se castiga; y al abonarlos perdemos la capacidad de emplear esos fondos en los fines que preferimos, siendo su destino final el capricho de los políticos.
Pero entre las distintas maneras que emplea el Estado para esquilmar a los ciudadanos, la más injusta y dañina es el incremento de la deuda pública. Primero porque permite ocultar que se están quitando recursos a la sociedad, al no obtenerlos mediante los impuestos de hoy sino con los de mañana; algo especialmente grave en una sociedad democrática, puesto que los candidatos pueden presentarse con los resultados del gasto pero sin los costes del mismo. Y segundo porque gasta unos recursos que tendrán que aportar las siguientes generaciones, que no tienen siquiera la responsabilidad de haber votado a un político manirroto.
Se une esta noticia a la anunciada intención del edil madrileño de prohibir los anuncios luminosos, farmacias incluidas, del centro de la ciudad. Sin duda, habrá quienes prefieran una ciudad con menos luz –delincuentes incluidos– y a quienes les guste con más iluminación. Pero no es esa la cuestión, sino la nueva restricción a la propiedad que supone que el propietario de un comercio no pueda anunciarlo de la manera que mejor le parezca dentro de los límites de su propiedad. La burda excusa que se ha buscado, la "contaminación lumínica", cuyos únicos damnificados son aquellos que pretendan utilizar un telescopio en una ciudad de varios millones de habitantes, lo único que demuestra es que la única razón que tiene el alcalde de Madrid para tomar esta medida es que a él, personalmente, le gusta más una ciudad sin luces en los comercios. Pero la ciudad debería ser moldeada por sus habitantes, no por su alcalde. Al menos, las ciudades de los países libres.Luego podrá afirmar Gallardón, con la cara de póquer propia de los grandes embaucadores, que él es el verdadero liberal. Pero día tras día se demuestra que no pasa por la prueba del algodón.

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La pregunta de Bolivia

3-VII-2006
La pregunta de Bolivia
EDITORIAL

La Asamblea Constituyente está llamada, según Morales, a establecer una Carta Magna que destruya los derechos individuales en beneficio de "los derechos colectivos y de los pueblos indígenas y campesinos". Es decir, del Estado.

Bolivia. Poco más de tres millones de votantes. Muchos de ellos con poca instrucción, con problemas para leer y escribir. La elección de la Asamblea que redactará una nueva Constitución está complementada con una pregunta. Ésta:
"¿Está usted de acuerdo, en el marco de la unidad nacional, en dar a la Asamblea Constituyente el mandato vinculante para establecer un régimen de autonomía departamental, aplicable inmediatamente después de la promulgación de la nueva Constitución Política del Estado, en los departamentos donde este referéndum tenga mayoría, de manera que sus autoridades sean elegidas directamente por los ciudadanos y reciban del Estado Nacional competencias ejecutivas, atribuciones normativas administrativas y los recursos económico-financieros que les asigne la nueva Constitución Política del Estado y las leyes?"
Una vez leído varias veces, y por fin entendida la cuestión que se plantea a los bolivianos, cabe preguntarse cómo semejante demostración de "espíritu democrático" no produce irisipela entre la intelligentsia de este país. Pero no hay problema; al fin y al cabo Morales es de izquierdas y amigo de ZP. Además es indígena, lo que parece una patente de corso pues toda crítica o burla hacia él es racista, lo que demuestra la visión colonialista de una izquierda que no considera que los indios merezcan ser tratados como adultos.
La Asamblea Constituyente está llamada, según Morales, a establecer una Carta Magna que destruya los derechos individuales en beneficio de "los derechos colectivos y de los pueblos indígenas y campesinos". Es decir, del Estado, que será quien interprete a su libre albedrío qué derechos son esos y como se ejercen. La historia de siempre, la opresión que más pobreza y más muertes ha provocado durante el siglo XX, de nuevo de moda en Hispanoamérica. Y el gobierno de Zapatero, de palmero. Pobre Bolivia.

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Estos sonl los que piden confianza

3-VII-2006
Estos son los que piden confianza
EDITORIAL

Está claro que para el PSOE no existe ninguna línea roja que no se pueda traspasar, ni barrera que podamos confiar que no cruzarán jamás, si está en juego el poder que ambicionan monopolizar.

La reunión del PSOE con ETA un mes antes de las últimas elecciones generales demuestra hasta qué punto está justificada la negativa del PP a participar en ese engañabobos que algunos han dado en llamar "proceso de paz". No cabe esperar nada de un PSOE que, al tiempo que fingía escandalizarse por la reunión de Perpiñán y alardeaba de su paternidad el Pacto Antiterrorista, hacia exactamente lo mismo que el independentista catalán. Sabemos que el resultado de la reunión de éste fue aquella inmoral tregua en la que todos los españoles seguíamos estando en la diana menos los que vivían en Cataluña. La duda, y las peores sospechas, está en los acuerdos que ETA obtuvo de los socialistas en esos encuentros que oficialmente nunca existieron.
En el momento en que se produjo aquella reunión, las expectativas del PSOE en todas las encuestas variaban entre la derrota por mayoría simple o por mayoría absoluta del PP. Aparte de tomar nota de la nula lealtad al Gobierno electo de la nación por parte de Zapatero –el mismo que ahora exige la adhesión incondicional de Rajoy en el proceso de rendición–, cabe preguntarse qué tenían que negociar el PSOE y la banda asesina cuando todo hacía suponer que los socialistas iban a tener que estar otros cuatro años en la oposición, como así habría sido de no cruzarse a tres días de las elecciones el mayor atentado terrorista de la historia de España.
Esta pregunta se une a otra que muchos ciudadanos llevan haciéndose desde hace tiempo. Si ni el PSOE ni ETA tuvieron nada que ver con el 11-M, ¿cómo puede explicarse la continua negativa a seguir cualquier línea de investigación que pudiera relacionar, aunque fuera de refilón, a los terroristas del nacionalismo vasco con los presuntos autores de la matanza y sus colaboradores? El teledirigido comisario que preparó en la sede socialista de Gobelas su comparecencia en la Comisión se ha negado siempre a indagar dichos indicios, asignándolos al puro azar. Así, se nos dice que ETA robó un vehículo en la calle de Trashorras por casualidad, que la caravana de la muerte de ETA y del 11-M viajaron el mismo día por casualidad, que El Chino tuvo relación con ETA desde 1995 por casualidad, y que el lugarteniente de uno de los muertos de Leganés tenía los teléfonos de dos importantes etarras por casualidad. Es más, el comisario incluso ocultó una nota al juez en el que se informaba de que un primo de El Chino había afirmado su convicción de la autoría de ETA.
Es posible que esos indicios no lleven a nada, y que finalmente ETA no haya tenido nada que ver con el atentado del 11-M. Pero la negativa del Gobierno a investigar a fondo la masacre –y no sólo la hipotética participación de ETA en la misma– da razones a quienes quieran sospechar cualquier opción de la autoría. Esa cerrazón supondrá una losa que pesará siempre sobre el Gobierno pues, en tanto que no se aclare quién organizó la matanza, toda duda resultará razonable. Dudas y sospechas que se incrementan tras conocer la existencia de esta reunión previa.
En todo caso, sería impensable –si esto no fuese España y el gobernante no fuera de izquierdas– que el Gobierno siguiera adelante con su proceso de rendición sin explicar por completo los contenidos de esa reunión previa a las elecciones donde, quizá, se perfilaron los detalles de todo lo que ha venido después. Aquellos que soñaron que los muertos socialistas en manos de ETA les obligarían, por fin, a ser leales a un pacto con el PP, habrán de despertarse de una vez. Está claro que para el PSOE no existe ninguna línea roja que no se pueda traspasar, ni barrera que podamos confiar que no cruzarán jamás, si está en juego el poder que desean monopolizar. Y eso incluye, naturalmente, el "precio político" del "derecho de autodeterminación".

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ETA acordó un mes antes del 11-M reunirse con el PSOE tras las elecciones generales

EL MUNDO REVELA INFORMACIÓN DE LAS ACTAS INCAUTADAS AL TERRORISTA ESPARZA LURI
ETA acordó un mes antes del 11-M reunirse con el PSOE tras las Elecciones Generales
Según publica este domingo el diario El Mundo, el Comité Ejecutivo de la banda terrorista ETA mantuvo un encuentro en febrero de 2004 en el que acordó celebrar futuras reuniones con los representantes del PSOE. Así consta en las notas del acta incautadas al etarra José Ignacio Esparza Luri, detenido en Francia unas semanas después de la reunión de los terroristas. Según informa Ángeles Escrivá, los terroristas se plantearon la posibilidad de que los socialistas acudiesen a esa cita en representación del Estado, a pesar de que entonces estaban en la oposición. Además, la dirección de ETA propuso un espacio internacional donde reunirse. LEA AQUÍ EL ANÁLISIS DE LUIS DEL PINO.

(Libertad Digital) Según informa Ángeles Escrivá en el diario El Mundo este domingo, el Comité Ejecutivo de ETA llamado "Zuba" (compuesto por los etarras Josu Ternera, Antza, Anboto, Esparza Luri y Peio Eskizabel) mantuvo un encuentro en febrero de 2004 en el que acordó celebrar futuras reuniones con los representantes del PSOE. Así consta en las notas del acta incautadas a José Ignacio Esparza Luri, etarra detenido en Francia unas semanas después de la reunión. Según la información, las notas tomadas por el etarra Esparza Luri, asistente al encuentro, señalan además que, por aquellas fechas, la banda terrorista podía recaudar en un año más de 1.700.000 euros a través de la extorsión.

Además, según el rotativo, la dirección de la banda terrorista se planteó la posibilidad de que los socialistas acudiesen a esa cita en representación del Estado, a pesar de que entonces estaban en la oposición, y propusieron un espacio internacional donde reunirse. El intermediador elegido fue el centro Henri Dunant de Ginebra, que un año y medio más tarde organizó las reuniones entre el jefe terrorista Josu Ternera y el presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren. Probablemente será la institución que acoja las conversaciones entre el Gobierno y ETA.

Según las notas del etarra Esparza Luri, la reunión de la cúpula de ETA tuvo lugar cuando los dirigentes de Batasuna-ETA y del sindicato LAB Arnaldo Otegi, Rafa Díez y Pernando Barrena llevaban años de reuniones con Eguiguren, presidente del PSE, y cuando la banda terrorista ya había decidido su tregua para Cataluña. El acta del encuentro de "Zuba" plantea varias hipótesis para una eventual reunión entre el aparato de negociación de los terroristas (llamado "Nes") y "los gorrinos-PSOE".

La banda terrorista ETA establece además que "en el caso de que el PSOE quiera contacto con la Organización, la Organización está dispuesta". "Para eso, lo primero hay que aclarar de quién es la iniciativa: del PSOE, del Estado o a nivel personal (ésta no se acepta)", según las notas incautadas a Esparza Luri. "Si explicara la naturaleza del contacto son necesarias claras garantías", "de acuerdo con la naturaleza del contacto es necesario un nivel de interlocución" y "una vez establecido el contacto y aclarado el nivel de interlocución, es necesario aclarar el contenido del contacto y el objetivo concreto", según los dirigentes de ETA.

Según informa El Mundo, En caso de que sus planes cuajen, el Comité Ejecutivo de la banda terrorista se plantea el problema de la seguridad porque "precisamente el PSOE, una vez más, le ha ofrecido un leal servicio al Estado, realizando operaciones policiales con el pretexto de la negociación". Y probablemente para evitar problemas, en este sentido plantea una opción: "Antes de realizar un encuentro directo y, para preparar eso, hay que encontrar un espacio que dé suficiente seguridad a las dos partes". También se cita en las notas incautadas a "Aurelio", referente en clave del sacerdote irlandés Alec Reid, que se ofreció a mediar entre los terroristas y el Gobierno. Finalmente la banda terrorista le escribió una carta en la que declinaba sus servicios.

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Luis del Pino Orwelliana

Orwelliana
2 de Julio de 2006 - 09:13:47 - Luis del Pino
En la obra "Rebelión en la granja", de George Orwell, los animales se alzan contra el granjero y le echan del poder, al grito de "todos los animales son iguales". Pero su anhelo de libertad se ve frustrado cuando el cerdo que comanda la rebelión termina revelándose como un dictador y haciendo a los animales añorar a aquel granjero. El cerdo dictador termina sustituyendo el grito de libertad original por otro que simboliza el final de la utopía: "todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros".
Viene esto a cuento de las revelaciones del diario El Mundo, que nos vuelven a situar en el peor de los escenarios en lo que se refiere al 11-M. Según cuenta El Mundo, ETA aceptó en febrero de 2004, un mes antes de los atentados, una oferta del Partido Socialista para iniciar un proceso de diálogo. En el acta de la reunión de la cúpula etarra (porque los etarras tienen la fea costumbre de levantar acta de todas sus reuniones), los jefes de los terroristas se refieren a los dirigentes del PSOE llamándoles "los gorrinos".
Un mes después de esa reunión, esos que los etarras llaman "los gorrinos" accedían al gobierno después de que una masacre hiciera que el pueblo español expulsara del poder de manera ignominiosa al granjero Aznar, al grito de "España se merece un gobierno que no mienta".
Dos años después del 11-M, las piezas del puzle van cobrando un siniestro sentido. Y empezamos a contemplar con otros ojos algunos hechos que nos parecían difíciles de interpretar, como la reunión de Perpignan en enero de 2004, como las amenazas de Josu Ternera en el aeropuerto de Frankfurt el día de San Valentín, como el levantamiento de la vigilancia al comando islamista de la C/ Vrgen del Coro el 17 de febrero de 2004 (coincidiendo con el anuncio de tregua en Cataluña), como los cebos enviados por ETA en diciembre de 2003 y febrero de 2004, ... ¿En qué consistió, exactamente, la oferta de diálogo que el PSOE hizo llegar a ETA antes del 11-M? ¿A través de quién le hizo llegar esa oferta: de ERC o de Batasuna? ¿Por qué pensaba el PSOE que estaba en condiciones de realizar ninguna oferta?
Como en "Rebelión en la granja", los animales contemplamos hoy estupefactos la verdadera naturaleza de esos "gorrinos" (ETA dixit) a los que hemos puesto en el poder. Especialmente cuando nos damos cuenta de que el grito utilizado para alcanzar el gobierno se ha visto poco a poco sustituido por otro, que entierra definitivamente la utopía del 14-M: "España se merece un gobierno que no mienta: ¡acabemos, pues, con España!".

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